No. No me he quedado estancada en Leopoldo. Lo que quiero es comentarles mi primera experiencia con "Cuando te encuentre".
Cerré el libro de "Una misma noche" y me quedé perturbada, entre el sueño y el cuadro negro y el final que para mi no era final. Aún eran poco más de las ocho de la noche y entonces pensé: está aún temprano, voy a aprovechar el tiempo y empezaré con el libro de febrero. Cuando empecé a leer sentí una sensación tan extraña, era como estar corriendo a una gran velocidad y de repente parar en seco y empezar a caminar. No se si me puedan entender, pero me quedé pensando ¿Será posible que vamos a leer esto? Línea tras línea, escritas de manera muy sencilla, todo tan lineal y en ese momento pensé: si Leopoldo le diera un poco de su técnica a Sparks y Sparks un poco de su sencillez, saldría un escritor regio.
Estuve a punto de dejar el libro a un lado y no seguir leyéndolo, me recordó el primer y único libro de Paulo Coelho que he leído (únicamente que sin las frasesitas inspiradoras y motivacionales) pero decidí seguir; en honor al club y a mi objetivo de leer todos los libros programados para este año. Mi mayor sorpresa fue encontrarme un viernes llegando a la medianoche a mi casa y cogiendo el libro porque necesitaba seguir, y luego el sábado, abrir los ojos y volver a pensar: Creo que puedo leer un capítulo hoy temprano,es decir, me tragué todas las palabras y las críticas y terminé atrapada por Nicholas Sparks.
De este ejercicio me quedaron un par de lecciones importantes. Primero, nunca más volver a leer un libro inmediatamente después de terminar otro. Eso de saltar de un autor a otro una misma noche, es equivalente a saltar de una relación a otra cuando todavía estás enganchado en la primera. Y luego, que a veces a un libro le puede fallar la técnica, pero lo más importante es la capacidad que tiene el autor para atraparte, para generarte un sentimiento, para hacerte sentir. Nicholas Sparks probablemente nunca gane un premio literario pero sabe cómo mantenerte capturado en una historia sencilla, su intriga es más lograda que la de Leopoldo, aún siendo un escritor empírico sin mayor escuela literaria.
Disfruten su lectura de este mes y que no les de pena sacar el adolescente que todos llevamos dentro.
Cerré el libro de "Una misma noche" y me quedé perturbada, entre el sueño y el cuadro negro y el final que para mi no era final. Aún eran poco más de las ocho de la noche y entonces pensé: está aún temprano, voy a aprovechar el tiempo y empezaré con el libro de febrero. Cuando empecé a leer sentí una sensación tan extraña, era como estar corriendo a una gran velocidad y de repente parar en seco y empezar a caminar. No se si me puedan entender, pero me quedé pensando ¿Será posible que vamos a leer esto? Línea tras línea, escritas de manera muy sencilla, todo tan lineal y en ese momento pensé: si Leopoldo le diera un poco de su técnica a Sparks y Sparks un poco de su sencillez, saldría un escritor regio.
Estuve a punto de dejar el libro a un lado y no seguir leyéndolo, me recordó el primer y único libro de Paulo Coelho que he leído (únicamente que sin las frasesitas inspiradoras y motivacionales) pero decidí seguir; en honor al club y a mi objetivo de leer todos los libros programados para este año. Mi mayor sorpresa fue encontrarme un viernes llegando a la medianoche a mi casa y cogiendo el libro porque necesitaba seguir, y luego el sábado, abrir los ojos y volver a pensar: Creo que puedo leer un capítulo hoy temprano,es decir, me tragué todas las palabras y las críticas y terminé atrapada por Nicholas Sparks.
De este ejercicio me quedaron un par de lecciones importantes. Primero, nunca más volver a leer un libro inmediatamente después de terminar otro. Eso de saltar de un autor a otro una misma noche, es equivalente a saltar de una relación a otra cuando todavía estás enganchado en la primera. Y luego, que a veces a un libro le puede fallar la técnica, pero lo más importante es la capacidad que tiene el autor para atraparte, para generarte un sentimiento, para hacerte sentir. Nicholas Sparks probablemente nunca gane un premio literario pero sabe cómo mantenerte capturado en una historia sencilla, su intriga es más lograda que la de Leopoldo, aún siendo un escritor empírico sin mayor escuela literaria.
Disfruten su lectura de este mes y que no les de pena sacar el adolescente que todos llevamos dentro.








