![]() |
| Se7en, una Película de 1995 dirigida por David Fincher y novelizada posteriormente por Anthony Bruno. |
Es imposible hablar de Seven de Anthony Bruno sin recurrir a la película de David Fincher. Ocurre que la novela negra y psicológica de 1995 no es como otros libros en los que uno puede prescindir de ver la adaptación cinematográfica e igual hacer una valoración meramente literaria. ¿La razón? Simple, el libro se escribió después de la película.
Admito que ese hecho en particular hacía que su lectura no me entusiasmara demasiado. Sin embargo, debo reconocer que la inusual situación que supone la novelización de una película, sobre todo si se trata de una que muchos ya consideran "de culto", ha resultado en un interesante ejercicio de análisis como club de lectura.
A ver, partamos de una premisa: Este servidor hizo las cosas al revés de la mayoría, nunca vi la película sino hasta después de leer el libro. Digamos que eso me permitió hacerme un juicio meramente literario, sin ideas preconcebidas, y libre de la influencia de las imágenes, las actuaciones, la música y todos esos elementos tan típicos de la cinematografía, que se imprimen poderosamente en la memoria de.los espectadores.
DEL LIBRO
Desde el inicio tuve la sensación de estar leyendo un guion extendido, un relato bastante chato de diálogos puntuales, en el que la traducción tampoco ayuda mucho. Recuerdo que lo más criticado en las reuniones del club, fue que había muy poca profundidad en los personajes. Para citar un ejemplo, ya en el capitulo 1 el autor menciona repetidas veces que el detective Somerset tiene pánico de que algo malo le pase en esa última semana previa a su retiro. No obstante, el personaje nunca me transmitió ese pánico, Bruno tuvo que decirlo.
Entendemos, por supuesto, que Anthony Bruno cumplió con un encargo, que le fueron dados una historia y unos personajes que delimitaban claramente las fronteras y los alcances del libro que le encomendaron. Pero nos pareció que había desperdiciado las ventajas que un relato escrito permite, que le faltó ahondar en las narraciones omniscientes, en introspecciones, reflexiones y monólogos que no son nada fáciles de representar en una película, y que habrían enriquecido la lectura.
Sin embargo, en el balance no me pareció que el libro estuviera mal. Le rescato que mantiene el interés del lector de principio a fin, que la historia no decae nunca. Creo que Bruno sabe muy bien en qué momentos poner pausas que dejan al lector en una gran tensión, incertidumbre y ansiedad, y eso es un manejo del suspense que justifica ampliamente que haya sido elegido para el trabajo.
Puedo agregar, además, que el autor emplea un par de metáforas perfectas para el género negro:
"El sol poniente, de un intenso color naranja, estaba empalado sobre la silueta de los rascacielos."
"Abajo, la autopista se extendía hasta el horizonte como un rollo de papel higiénico al que hubieran dado una patada en pleno desierto."
DE LA PELÍCULA
Ocho (y no siete) acudimos a la proyección de la película. El 8.6 de calificación que la misma ostenta en IMDB, además de la avalancha de halagadoras reseñas sobre ella que uno se encuentra en la Web, me generaban muchas expectativas. Pero una vez más, descreo de la razón de la mayoría.
No puedo decir que sea mala ni mucho menos, pero no me parece que sea la joya del film noir y psycothriller que tantos dicen que es. He aquí mis razones:
No logra crear una atmósfera
Cuando leí a Bruno, lo culpé de no ser capaz de colocar al espectador bajo ninguna de las oscuras atmósferas posibles en un relato como éste: la de estupefacción de los que ven los crueles asesinatos y temen ser la próxima víctima, ni la de una sensible perturbación ante la mentalidad retorcida del asesino (que en algunos casos hasta infecta a algún representante de la ley). Luego de haberla visto, me parece que lo de Bruno es lo de menos, pues creo que la película tampoco lo logra. Su gran mérito es ir de impacto en impacto, pero pienso que si ya hemos leído el libro o estamos viendo la película por segunda vez, el juicio será más crítico y el veredicto más severo. Y es por eso que no culpo a los que la calificaron y reseñaron tan bien cuando la vieron a los 20 años o menos. Por favor, véanla de nuevo y me cuentan.
No mantiene el suspense
El libro lo logra bastante, la película no. Hay varios tramos a lo largo de esos 127 minutos en que se pone sosa y pesada. En contraste, en uno de los momentos más perturbadores del libro, Bruno cambia de escenario y situación y nos deja en suspenso con la escena de Tracy, sola por la noche, percibiendo atemorizada la inquietud de los perros. Eso nunca aparece en la película, dejando una laguna que trasciende hasta el mismísimo desenlace.
No hay investigación policial seria
Somerset es representado como un tipo con mucha cultura, un genio con una una mente profundamente analítica, pero que logra avances más atribuibles a la casualidad que a capacidad alguna. Por más que quieran mostrarlo como "olfato", el hecho de que consiga una lista de fulanos registrados en una biblioteca por haber sacado libros marcados por el FBI, y que el primer nombre que eligen de dicha lista, así sea John Doe o Juan Pérez, resulte ser el asesino, se me hace increíble, inviable, prácticamente un milagro.
No hay un perfil psicológico ni un patrón de comportamiento verosímil en el asesino
John Doe se muestra como un brillante estratega del crimen, metódico, voluntarioso y detallista, Es evidente que es un planeador calculador y minucioso, siendo que fue capaz de mantener cautivo y torturado durante un año entero a Victor Dworkin ("la pereza"). Sin embargo, luego de ser descubierto de forma inesperada, Doe reajusta sus planes e incluye en ellos al detective Mills en una relampagueante vorágine de 3 asesinatos y una estratagema que urde y ejecuta en apenas un día y medio. Eso no encaja en lo más mínimo con el perfil psicológico de un pensador y planeador introspectivo, intuitivo y analítico, que al menos por un tiempo caería en desconcierto y confusión al ver sus planes alterados, y que solo podría retomarlos y ejecutarlos siendo fiel a su esencia, después de un nuevo análisis obsesivo, profundo y cuidadoso del detalle.
DE LAS ACTUACIONES
En general buenas. Morgan Freeman es una garantía, siempre consistente, Kevin Spacey es genial, y Gwyneth Paltrow está muy bien en un papel corto pero convincente. La actuación de Brad Pitt me pareció regular, aunque hace de Mills un tipo bastante menos furioso que en el libro. De hecho, creo que en la última escena demostró más sufrimiento que ira, el pecado capital que se le atribuye.
VALORACIÓN
Creo que es una gran historia, malograda por los detalles. Y eso es algo inadmisible en un libro o película del género, donde los detalles son cruciales para que el lector o espectador la encuentre verosímil y la viva con realismo. Sin embargo entretiene. Le doy 6 puntos de 10.



