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lunes, 3 de agosto de 2020

El circo de los viajeros | Giovanni Durán

"Los cuentos siguen más vigorosos que nunca, como en el pasado cuando pasaban de boca en boca". Giovanni Durán.

Queridos amig@s lector@s,

Llegamos al mes de agosto, y aunque con un par de días de atraso, les quiero presentar el libro de este mes titulado: "El circo de los viajeros" del autor salvadoreño Giovanni Durán, ganador en la viñeta "Cuento".

Me animé a proponerlo porque pensaba que, si bien cada uno en sus lecturas "privadas" leerá autores nacionales, creo que tenemos el deber de leer más de lo que se produce en nuestro país y que mejor ocasión que la de leer cuentos nacionales.

Conocí los cuentos de Giovanni Durán a instancias de un amigo, exprofesor y colega arqueólogo, que brindó información al autor para crear el cuento "SS San Blas". También estuve presente en el lanzamiento del libro y me pareció muy entretenido leer cuentos contemporáneos salvadoreños que mezclen la ficción y mundos imaginados. Pese a que no soy muy amante de los cuentos, o tal vez por mi desconocimiento ya que no he leído muchos cuentos en mi vida de lectora, pero este libro me gustó y, sobre todo, lo recomiendo porque pienso que hay que leer más de lo propio, de lo nuestro.

Espero que disfruten los cuentos tanto como yo. Son cuentos amenos y muy fluídos para leer, sin pretenciones, resultando muy entretenidos.

La tripulación de un barco enfrenta un destino insospechado.   
Un circo aparece y desaparece en cualquier parte del mundo cada sesenta años. 
Las puertas de un hotel reciben a sus huéspedes en el San Salvador de 1927.
Una oscura realidad se oculta en los túneles debajo de una iglesia.
 
Estas son algunas de las historias contenidas en la nueva colección de trece relatos de Giovanni Durán, quien vuelve a sorprendernos con la invención de un mundo que sus lectores desearán recorrer. La mayoría ambientados en El Salvador.

La imaginación, el suspenso y las sutiles caras de una sociedad se entrelazan en este mosaico de historias, donde personajes y situaciones conspiran para seducir a un ritmo excitante. El circo abrió sus puertas. La imaginación hierve bajo la carpa. ¿Qué esperas? ¡Pasa adelante!   



                                                 

viernes, 20 de septiembre de 2019

Jimmy Hendrix toca mientras cae la lluvia | Carmen González Huguet



"Puso su mano en mi rodilla y yo no la aparté. De hecho, había estado esperando eso desde que entramos. Se podría decir que por eso me había puesto falda, en lugar de pantalones, y medias, en vez de pantis. Y los zapatos altos, no las sandalias pachitas con que andaba todos los días, para arriba y para abajo, y que me gustaban tanto... Las sombras y las luces de la pantalla caían sobre nosotros, con un resplandor irreal. Él tenía los ojos fijos adelante, pero su mano siguió explorando por mis piernas..."   

Así empieza el monólogo "Jimmy Hendrix toca mientras cae la lluvia" con el que Carmen González Huguet ganó el premio único de dramaturgia en los Juegos Florales de San Miguel en el año 2003 y apareció en la antología de cuento Puertos abiertos publicada en 2011 por Sergio Ramírez en México, por el Fondo de Cultura Económica. En octubre de 2018, en las votaciones del Club de la Buena Estrella este monólogo fue elegido para ser leído como segundo libro en el mes de septiembre de 2019.  


« Docente universitaria, mujer, poeta, sonetista, caminante de la vida»

Con esas palabras describe a la autora Lorena Juárez, columnista de la Revista multiplataforma Literofilia en la reseña de una entrevista que le hizo en el año 2018 y que pueden leer aquí.


Carmen González Huguet, es una reconocida poetisa y catedrática de El Salvador, creadora de un estilo considerado impecable y dueña de una vasta producción literaria a lo largo de su vida. Ha sido además catedrática en diversas universidades por más de 2 décadas; su obra se conoce tanto dentro como fuera del país y, a la fecha, ha ganado importantes premios literarios como el XXXVII Premio Mundial Fernando Rielo de Poesía Mística en España en el año 2017 y los Juegos Florales Hispanoamericanos de Quetzaltenango en dos ocasiones (1999 y 2016) siendo hasta el momento, la única escritora salvadoreña que lo ha ganado en dos ocasiones.


El 25 de octubre de 2012 se convirtió en miembro de número de la Academia Salvadoreña de la Lengua y actualmente integra la Red Internacional de Investigación en Literatura de Mujeres de América Central, coordinado desde la Universidad de Aguascalientes, en México, D.F.


Por su labor en el área de la investigación, su incesante labor en favor de las letras, su estilo que muchos consideran deslumbrante, así como por su pasión por la poesía, Carmen González Huguet es considerada una de las poetisas más importantes en la historia de nuestro país.


El monólogo teatral "Jimmy Hendrix toca mientras que cae la lluvia", en palabras de su creadora representa un ejercicio de catarsis de tres días y ha sido concebida por ella misma como “una novela hiperconcentrada o un cuento demasiado largo”.


Se han realizado varias lecturas dramáticas de la obra en teatros de San Salvador y en presentaciones privadas. 


La razón por la que propuse el libro de Carmen, es porque hace varios años tuve la oportunidad de asistir a una lectura del mismo realizada por ella y, en esa oportunidad, contó cómo este pequeño e intenso libro es fruto de unos días en los que estuvo como poseída por una fuerza creadora que la llevó a encerrarse a escribir y escribir en medio de un llanto incontrolable hasta que estuvo terminado. Al leer la historia a mí se me encogió el alma y después de conocer la trayectoria de Carmen, cada año al proponer un autor salvadoreño tenía la espinita de que ella es una escritora que debíamos leer en el club, el año pasado la propuse y gracias a ustedes ahora esto empieza a materializarse.

Desde el principio abrigué la esperanza de que si el libro era seleccionado, podríamos invitarla a que nos contara un poco sobre su oficio como escritora de novelas, poemas, sonetos (por disciplina al ritmo de quién marca tarjeta en su trabajo cada día), de docente, de mujer en las artes salvadoreñas que se ha forjado una reputación y se ha metido incluso en ligas de mayor alcance al conseguir hacerse con premios incluso de carácter mundial y quiso la fortuna que pudiéramos coordinar un conversatorio con ella.  ¡Este es nuestro afiche de invitación! 



BIOGRAFÍA 


Ana del Carmen Guadalupe González Huguet, quien firma sus libros como Carmen González Huguet, nació en la ciudad de San Salvador, capital de El Salvador, el 15 de noviembre de 1958. Hija de el profesor Virgilio Juan González Fernández, nacido en Melgar de Arriba, Valladolid, España, y de Ana Gloria Huguet, salvadoreña de ascendencia catalana. 

Sus abuelos maternos fueron el catalán Antonio Huguet, nacido en Valverd de Queralt, Tarragona, y María Josefa Cañas, nacida en Suchitoto, departamento de Cuscatlán, El Salvador. El hermano del padre de María Josefa Cañas fue el poeta Miguel Plácido Peña Martel, cuyos versos aparecen en La Guirnalda Salvadoreña, de Román Mayorga Rivas, publicada en tres tomos en San Salvador, entre 1882 y 1886. Su bisabuelo, Antonio Peña Martel, fue en diferentes épocas alcalde de Suchitoto y de Guazapa.

Carmen cuenta con la doble nacionalidad salvadoreña y española. Fue la primogénita de sus hermanos: Gloria María (1961), María del Pilar (1963) y Juan Antonio (1967). Estudió, desde el kinder hasta el bachillerato en el colegio Sagrado Corazón (San Salvador), donde se graduó como bachiller y taquimecanógrafa en 1976. Entre 1977 y 1980 estudió dos años de la licenciatura en Química, uno en la Universidad Centroamericana “José Simeón Cañas” UCA, y otro en la Universidad de El Salvador, UES.  No pudo continuar debido al cierre de la UES por parte del Ejército en esos tiempos convulsos en El Salvador, donde iniciaba lo que sería la guerra civil que terminaría con la firma de la paz en 1992. Años después siguió su inclinación hacia la literatura y se graduó de profesora de Educación Media en 1991 y de licenciada en Letras en 1992 en la UCA, la universidad jesuita en la que fue alumna de algunos de los sacerdotes asesinados el 16 de noviembre de 1989, como Ignacio Martín-Baró y Segundo Montes.

Su trayectoria como catedrática la ha hecho pasar por aulas y generaciones en la Escuela Americana, en la UCA, la Universidad “Dr. José Matías Delgado”, la Escuela de Comunicación “Mónica Herrera”, la Escuela Superior de Economía y Negocios (ESEN) y entre una y otra ha acumulando más de veinticinco años de experiencia docente. Además, laboró en publicidad y en medios de comunicación. Fue directora de Publicaciones e Impresos (Concultura) de 1994-1996 y trabajó también como investigadora literaria de 1997 a 1999, siendo parte del equipo académico responsable de la reapertura del Museo Nacional de Antropología de El Salvador Dr. David J. Guzmán.

Además de recibir numerosos premios en concursos literarios celebrados tanto dentro como fuera de El Salvador, diversos artículos y poemas suyos han aparecido en publicaciones periódicas salvadoreñas, como ECA, Taller de letras, Cultura, suplemento cultural Tres mil, Semana, Apertura, suplemento cultural Búho, Tendencias, Gente, Ahora, Revista de la Escuela de Ciencias de la Comunicación de la Universidad “José Matías Delgado” y otras. Publica en Internet la columna Pura nostalgia en el blog El ojo de Adrián. Un artículo suyo apareció en la revista Cuadernos Hispanoamericanos No. 678, en diciembre de 2006.

Carmen dedica gran parte de su tiempo a la investigación y entre sus trabajos en esa rama se incluyen el libro "San Salvador en las alas del tiempo", una edición patrocinada por TACA International Airlines en 1996, y que hizo en coautoría con Carlos Cañas-Dinarte; la compilación, notas y estudio introductorio de los dos tomos de la "Poesía completa de Claudia Lars" editado por la DPI-CONCULTURA en el año 1999 y la investigación Historia de la radiodifusión en El Salvador (1999, inédito). 

De 1998 al año 2000 formó parte del grupo Poesía y Más integrado a su vez por otras conocidas mujeres de las letras salvadoreñas. Dentro de este proyecto cultural contribuyó a la creación de los espectáculos teatrales Poesía bruja y Rezongos de mujer, los cuales se presentaron en diversos auditorios del país.  

Como producto de su trabajo en el área de la investigación, el jueves 25 de julio de 2019 se llevó a cabo la presentación oficial del libro “Muestra de la Literatura Salvadoreña”, donde se analiza la poesía de 10 escritores salvadoreños: Francisco Gavidia, Alberto Masferrer, Salarrué, Claudia Lars, Alfredo Espino, Pedro Geoffroy Rivas, Oswaldo Escobar Velado, Matilde Elena López, Claribel Alegría y Roque Dalton, y se detallan las técnicas, figuras y recursos literarios que usaron para crear sus obras.

Diversos académicos han realizado trabajos dedicados a su obra, entre ellos los ensayos: La otra mujer. Borges, psicoanálisis y construcción de género en Carmen González Huguet, incluido por el doctor Rafael Lara Martínez, del Tecnológico de Nuevo México en su libro La tormenta entre las manos.  Ensayos sobre literatura salvadoreña y De lo femenino y la historia en Centroamérica: contar y recordar en Carmen González Huguet, ponencia presentada por la doctora Nilda Villalta, de la Universidad de Maryland, en la reunión 2000 de la Asociación de Estudios Latinoamericanos. 


El doctor Lara Martínez también ha escrito el ensayo Nación, Recinto de penumbras: El rostro en el espejo de Carmen González Huguet.

FICHA DEL LIBRO
Título: Jimmy Hendrix toca mientras cae la lluvia  
Autora: Carmen González Huguet
Nacionalidad: Salvadoreña | Española
Mes: Septiembre
Viñeta: Autor salvadoreño
Número de páginas: 23
Editorial: Editorial Rubén H. Dimas
Año de publicación: 2004
Idioma: Español
ISBN: 9789996197918
Última edición leída: Marte Editorial
Año: 2019
País de origen: El Salvador

PUBLICACIONES

Poesía

"Las sombras y la luz" (1987)

"Mar inútil" (1994)

"Testimonio" (1994)

"Palabra de diosa" (Panamá, 2005; San Salvador, 2010)

"Glosas" (San Salvador, 2009)

"Bitácora" (Quetzaltenango, 2010)

"Placeres" (Managua, 2010)


Cuento

"Mujeres" (1997) 

(libro de cuentos ganador del II Certamen Centroamericano de Literatura Femenina)

"Leyendas de Cuscatlán" (2017)


Novela

"El rostro en el espejo" (2005, 2011) Novela corta

"Pentagrama" (2015

"Crónicas policíacas" (2017)


Otros

“Jimmy Hendrix toca mientras cae la lluvia" (2004, 2012) Monólogo teatral

“Poesía completa de Claudia Lars" (1999).

PREMIOS 
  • En 1999 su poemario "Locuramor" fue galardonado con el primer lugar en los Juegos Florales Hispanoamericanos de Quetzaltenango.
  • Ganó el premio de dramaturgia en los Juegos Florales de San Miguel, en 2003, con su monólogo teatral "Jimmy Hendrix toca mientras cae la lluvia".
  • En 2005, recibió el Premio de Poesía "Rogelio Sinán" de la Universidad Tecnológica de Panamá.
  • Su novela corta "En busca del paraíso" se hizo acreedora al premio de los Juegos Florales de San Salvador en agosto de 2005. Con su primera novela policíaca "Flores de papel" ganó los Juegos Florales de Zacatecoluca en diciembre de 2006.
  • En 2007 volvió a ganarlos con otra novela negra, "Los niños perdidos", con la cual se hizo acreedora al título de "Gran Maestre de novela corta", siendo la única mujer que ha ganado, a la fecha, este galardón en dicha rama.
  • En 2007 recibió un reconocimiento por parte de la Cámara Salvadoreña del Libro.
  • En 2008 ganó los Juegos Florales de Santa Ana con su libro de cuentos "El color de la melancolía".
  • En 2010 ganó su segundo premio en los Juegos Florales Hispanoamericanos de Quetzaltenango por su poemario "Bitácora", convirtiéndose en la única escritora salvadoreña que ha ganado este premio en dos ocasiones. Fue ganadora del VI Concurso Centroamericano "Rafaela Contreras" en 2010 en poesía, otorgado por la Asociación Nicaragüense de Escritoras (Anide), que eligió por unanimidad conceder el premio al libro "Placeres".
  • La escritora salvadoreña también fue galardonada con el título de "Gran Maestre" en las ramas de Poesía, Novela corta y Cuento por ganar tres ediciones distintas de los Juegos Florales, convocados por CONCULTURA en cada una de dichas ramas.
  • En 2011, recibió el premio de cultura "Licenciada Antonia Portillo de Galindo", en la especialidad de poesía, otorgado por el Centro Cultural Salvadoreño Americano.
  • En 2017 ganó el Premio Hispanoamericano de Novela en la ciudad de Quetzaltenango, Guatemala, con su obra policíaca "Viento de ceniza"; y el XXXVII premio mundial Fernando Rielo de Poesía Mística, por su poemario "El alma herida"

FUENTES CONSULTADAS

Periódico digital El Faro
Multiplataforma Literofilia
La Prensa Gráfica

domingo, 15 de septiembre de 2019

Mi respuesta a los patriotas | Salarrué


Salarrué - Autoretrato


Mi respuesta a los patriotas

Por Salarrué


Mis amigos me han dicho «Tú que eres sereno, tú que ves las cosas con los ojos adormilados, tú que estás siempre en la tierra del ensueño, en ese mundo irreal a donde los golpes de la marea de aquí abajo no llegan, por lo mismo, por eso, tú debes dar tu opinión en estos momentos en que la patria se encuentra en la indecisión. Apunta tu microscopio y dinos que ves y como lo ves, de algo ha de servirnos, hazlo por patriotismo, dígnate pisar con tus plantas la tierra firme, siquiera por una vez... ».Y se han echado a reír. Conozco en su manera, que lo han dicho en parte como burla amistosa, con el cariño que infunden los locos pacíficos, en parte en serio y es por ello que yo me he quedado perplejo y me he sentido luego como incomprendido, tenido como un ser vago e inútil, de un mundo problemático. Y me he indignado en mi dignidad de hombre y he alzado mi grito de protesta como la voz en el desierto escribiendo esta respuesta a los patriotas sin nombre...

Yo no tengo patria, yo no sé qué es patria: ¿A qué llamáis patria, vosotros los hombres entendidos por prácticos? Sé que entendéis por patria un conjunto de leyes, una maquinaria de administración, un parche en un mapa de colores chillones. Vosotros los prácticos llamáis a eso patria. Yo el iluso no tengo patria, no tengo patria pero tengo terruño (de tierra, cosa palpable). No tengo El Salvador (catorce secciones en un trozo de papel satinado); tengo Cuscatlán, una región del mundo y no una nación (cosa vaga). Yo amo a Cuscatlán. Mientras vosotros habláis de la Constitución, yo canto a la tierra y a la raza: La tierra que se esponja y fructifica, la raza de soñadores creadores que sin discutir labran el suelo, modelan la tinaja, tejen el perraje y abren el camino. Raza de artistas como yo, artista quiere decir hacedor, creador, modelador de formas (cosa práctica) y también comprendedor. La mayor parte de vosotros se dedica en su patriotismo a pelearse por si tienen o no derecho, por si es o no constitucional, por si será fulano o zutano, por si conviene un ismo u otro a la prosperidad de la nación. La prosperidad es para vosotros el tenerlo todo, menos la tierra en su sentido maternal. Capitalistas embrutecidos, perezosos y bribones muestran sus caras abotagadas y crueles a no menos crueles comunistas pedigüeños, sórdidos y rapaces. Mientras estos dos bandos en todos sus grados de intensidad se gruñen unos a otros, nosotros los soñadores no pedimos nada porque todo lo tenemos. Ellos se arrebatan las cáscaras y nos dejan la pulpa : - El pan es mío, todo mío, dejadme vender el pan», gritan unos; «no» dicen otros: «tenemos hambre y el pan es nuestro, porque la tierra es nuestra»... Mientras nosotros los soñadores, sin que nadie se oponga, hacemos crecer la espiga embelleciendo el paisaje, gozamos la música del maizal que sonríe con la brisa, recogemos cantando la mazorca y dejamos el comerla a tarascadas a los puercos. El cafetalero es un pedante que habla del mercado, de la baja, del alza, cuenta pisto agachado sobre las mesas, husmea costales y no ha estado nunca tirado al fondo de un cafetal, en el misterio de las noches de luna ; no nota la belleza del grano sangriento cuando resbala entre los dedos de las cortadoras cantarinas, no conoce el aroma y la leyenda de la flor del cafeto. El azucarero no ha oído nunca el susurro consolador de los cañaverales, ni ha visto meterse al chipuste en marejadas armoniosas. Todos ellos gritan alrededor de una sola cosa: el dinero. Unos quieren ganar el quinientos por ciento y otros quieren que se les suban sus salarios. El comunista usa un botón rojo y habla de degollar, llama justicia al buen pan y buen vino bien compartido, y no han sabido nunca del saber dar a quien todo lo tiene, que es quien nada tiene. El indio del arado y de la cuma que hace el paisaje agrario bajo el sol crudo, está satisfecho de hacer vivir con sus manos toscas y renegridas, manos de Dios, a un pueblo entero que se entrega a una locura llamada política; que no sólo es infructuosa sino dañina. Este indio vive la tierra, es la tierra y no habla nunca de patriotismo. Ni teme al extranjero que nada puede quitarle de lo él, a menos de quitarle la existencia.

Yo que paso en la tierra del ensueño, según vosotros, yo estoy más en el corazón de la tierra, arraigado de verdad y con raíces abajo y queriendo florear por arriba. Si la tierra de Cuscatlán se alzara un día personificada llamando a sus hijos, a mí, de los primeros me reconocería y no a los políticos y a los istas de esta cosa llamada patria. El Salvador y demás zarandejas que simbolizan con banderas y escudos y que señalan con fronteras imaginarias. No, no soy patriota ni quiero serlo; tengo mejor concepto de un guineo patriota que de un hombre patriota. A mí no me agarran ya con esas cosas respetables. Ni siquiera trabajo en Patria, trabajo en Vivir, es decir, no en la patria sino en la vivienda, terruño o querencia, como diría Espino. Vivienda, sí, con sueño y todo, pero viviendo una vida real, la vida que se saborea como vino sagrado. Yo no aro ni siembro ni cosecho la tierra: oficio ante el altar y doy las gracias en nombre de los soñadores cosechando un grano invisible que desgrano de la mazorca de la vida y de la espiga de la costumbre. ¿Qué cosa es vuestra patria que yo no la miro? Me pedís que descienda a vuestra realidad y no sé dónde poner el pie; por todos lados encuentro arena movediza. Si yo os invito a que vengáis a mi terruño, tendréis amplio campo donde correr y sudar; podréis untaros las manos en barro fresco y llenaros el pecho de aire puro. En esa vuestra patria yo sólo respiro odio, cobardía, incomprensión.

¡Qué diera yo por traeros a esta mi tierra Ya los pocos que había conmigo se han marchado; me encuentro casi solo. Solo con el indio contemplativo y la mujer soñadora. Ya no hay Miranda Ruano que escriba Las Voces del Terruño, libro que ya nadie lee; Ambrogi habla constantemente de Quiñonez; los Andino escriben «Política»; Bustamante es empleado de juzgado; Castellanos Rivas se hace Secretario Particular; Guerra Trigueros no oye más caer las estrellas en la fuente inmemorial; Julio Ávila se dedica al comercio; Llerena enmudece; Gómez Campos tiene tienda; Paco Gamboa se doctora; Salvador Cañas «prepara» a sus muchachos; Masferrer ya no canta; Gavidia discute sobre el radio; Chacón hace seguros de vida; Rochac habla de finanzas; Villacorta se queja de la tesorería; Vicente Rosales anda en corrillos; Miguel Ángel Espino es fuente seca; y en fin, me veo solo en la tierra de la realidad, apenas con un Mejía Vides que quiere ir al estero a pintar un tiempo (como Gauguin en Taihiti) y un Cáceres que sueña y llora en los rincones del «Atlacatl».

Sí, ¡qué diera por traeros a esta mi tierra! (Que no es hipotética, como la vuestra): cerros enmontañados, y llanos ondulantes en donde al salir el sol cantan los gallos, en dónde no hay artículo número tal, sino un árbol de grata sombra; en dónde no hay el inciso cuarto; sino el ojo de agua para la sed; en dónde la ley de tal cosa está representada por la lluvia, por la luna o por el viento.

Lírico, sí, es verdad; pero lírico sobre el polvo de la tierra y no prosaico e insípido sobre hediondos conceptos y rancias doctrinas. Lírico bajo el cielo azul, y no sórdido bajo la loza del ismo.

Como me lo pedís, he pisado ya con mis plantas la tierra firme; pero la mía, no la vuestra, que no es firme ni es tierra sino humo (del feo). Lo he hecho porque me habéis obligado, porque al fin habéis conseguido distraerme de mi “éxtasis azul impráctico” y hasta habéis logrado indignarme un segundo. Sabed de una vez por todas, que no tengo patria ni reconozco patria de nadie. Mi campo es más amplio que esa tajadita de absurdo que queréis darme. Mucho más amplio. Ni siquiera el mundo. Ni siquiera el cosmos...

lunes, 9 de septiembre de 2019

El ángel del espejo y otros relatos, Salarrué

«Yo no tengo patria, yo no sé lo que es patria. ¿A qué llamáis patria vosotros los hombres entendidos por prácticos? Sé que entendéis por patria un conjunto de leyes, una maquinaria de administración, un parche en un mapa de colores chillones...no tengo patria pero tengo un terruño... No tengo El Salvador... tengo Cuscatlán, una región del mundo y no una nación». Salarrué.  
Por más de doce años, los miembros del Club de la Buena Estrella hemos recibido enormes gratificaciones emprendiendo memorables viajes a través de la lectura. Grandes autores nos han guiado a sus propios lugares y épocas, mostrándonos de forma simultánea lo universal y lo particular de los seres humanos en cada región y tiempo. Al día de hoy, 165 libros después, nos enorgullece comprobar que nuestro mapa literario abarca más de treinta países en cuatro continentes.

Sin embargo, como Salarrué, nosotros también tenemos terruño. Y allá vamos cada septiembre, en una visita literaria que cumplimos de manera religiosa, sea con la curiosidad y el interés que conlleva descubrir una voz nueva, o bien con la nostálgica alegría de reencontrarnos con las palabras de un viejo amigo al que siempre leemos con agrado. A lo largo de estos años, once autores salvadoreños nos han contado dieciocho historias que, más allá de las cosas universales inherentes al ser humano, tienen el ingrediente especial del arraigo y la identificación que de manera natural ocurre con todo aquello que nos es propio y familiar. 

Este 2019 el turno le corresponde precisamente a Salvador Salazar Arrué (Salarrué), a quien tendremos el honor de leer por segunda ocasión en nuestro club, luego de haber disfrutado en nuestro programa de 2012 con la lectura de Cuentos de cipotes. Nuestro libro del mes es El Ángel del espejo y otros relatos, una antología de la obra de Salarrué publicada en Venezuela por Biblioteca Ayacucho en 1976.

Quien crea conocer a Salarrué por haber leído sus Cuentos de cipotes no podría estar más equivocado, y quien aún no ha leído nada de él no tiene idea de lo que se está perdiendo. Salarrué es muy probablemente la piedra angular de la literatura salvadoreña, la letra nacional pura y auténtica, libre de imitaciones y ajena a la influencia de las corrientes literarias europeas de su tiempo. Leerlo es casi una responsabilidad inherente del ser salvadoreño, pero muy al contrario de la mayoría de las obligaciones, su narrativa supone un reto que termina siendo un verdadero disfrute. 

Ya lo mencionaba hace más de cuarenta años el autor nicaragüense Sergio Ramírez en esa joya de prólogo que antecede la colección de relatos en mención:

"Al enfrentarse el antólogo con la vasta obra narrativa del salvadoreño Salvador Salazar Arrué, más conocido como Salarrué y mejor conocido por su libro Cuentos de barro, descubre en primer término que las fronteras de trabajo literario, delimitan también de manera arquetípica a sucesivas generaciones de escritores centroamericanos que en la primera mitad del siglo XX se empeñaron en conquistar, alentados por una tenaz vocación y entrabados en un opresivo juego de limitaciones, su porción de universal latinoamericano."

Que la influencia de Salarrué sea evidente en muchos otros escritores costumbristas posteriores, que Sergio Ramírez en 1976 o Roque Dalton en 1967 hayan trabajado en sendas antologías de su obra, y que muy probablemente el mismo Salarrué haya descubierto en El libro del trópico de Arturo Ambrogi el combustible inicial de sus letras de tinte nacional y regionalista, nos dan una idea de los trazos que de generación en generación van construyendo la identidad nacional, así como el lenguaje que la ha dejado plasmada en la letra impresa y en la memoria salvadoreña y centroamericana.

Quedan pues, cordialmente invitados a leer con nosotros El ángel del espejo y otros relatos, uno de los libros mejor votados en nuestras elecciones de octubre de 2018, un abordaje necesario para entender mejor la literatura salvadoreña y un viaje literario que puede ser de gran ayuda para encontrarnos a nosotros mismos.

Sinopsis

El narrador salvadoreño Salarrué (Salvador Salazar Arrué, 1899-1975) resume el universo narrativo centroamericano del siglo XX a través de los dos hemisferios simétricos de su literatura: la cuentística realista que en Cuentos de barro, Trasmallo y Cuentos de cipotes rescata las profundas raíces populares mediante una exaltación mágica del lenguaje, y la cuentística esotérica que desde O'Yarkandal hasta Remotando el Uluán reconstruye los viajes purificadores de los antiguos libros sagrados con un erizamiento sensorial. En uno y otro hemisferio Salarrué construye sus cuentos sobre la fuerza de las imágenes inéditas, la concentrada brevedad, la totalización de los temas a manera de metáforas, el incesante diálogo del bien y del mal.

Ficha del libro

Mes: Septiembre de 2019
Viñeta: Autor salvadoreño
Título del libro: El ángel del espejo y otros relatos
Autor: Salarrué
Nacionalidad: Salvadoreña
Año de publicación: 1977
Esta edición: 1985
Editorial: Biblioteca Ayacucho, Venezuela.
Número de páginas: 382



Metas de lectura
  • Jueves 5
    • Prólogo de Sergio Ramírez
    • El Cristo negro 
    • O'Yarkandal 
    • Remotando el Uluán 
  • Jueves 12
    • Cuentos de barro
    • Trasmallo 
    • Eso y más
  • Jueves 19
    • La espada y otras narraciones

El autor

Salvador Salazar Arrué (Sonsonate, 1899 - San Salvador, 1976) 
Artista y escritor salvadoreño. También conocido por el seudónimo de Salarrué, fue una de las voces fundamentales de la literatura hispanoamericana por su concisión y fuerza en la recreación de la realidad de su pueblo. Su identificación con el mundo del campesino salvadoreño y sus exploraciones en los asuntos esotéricos orientales y de ciencia ficción han llevado a valorarlo como uno de los iniciadores de la nueva narrativa latinoamericana y como destacado exponente de la cultura de su país. Sus Cuentos de barro (1933), relatos de extrema brevedad, contribuyeron a forjar la estética del cuento hispanoamericano.

Instalado con su familia en la capital salvadoreña desde los ocho años, a los diez años publicó ya sus primeros textos en el Diario de El Salvador. Formado en el Liceo Salvadoreño, el Instituto Nacional y la Academia de Comercio, estudió además pintura y dibujo con el maestro greco-ruso Spiro Rossolimo, y más tarde, gracias a una beca, en la Corcoran School of Art de Washington, donde con veinte años realizó su primera exposición individual en la Hisada's Gallery.

De regreso a El Salvador, contrajo nupcias con la artista Zelie Lardé y comenzó a prestar servicios laborales en la Cruz Roja. En 1928 fue contratado como redactor jefe del diario Patria, dirigido por los escritores Alberto Masferrer y Alberto Guerra Trigueros. Publicó allí artículos y su primeros relatos, reagrupados luego en Cuentos de cipotes. Fundó y dirigió las revistas Amatl y Espiral; a lo largo de su vida colaboraría en numerosos rotativos y revistas literarias y artísticas.

Miembro de la Sociedad de Amigos del Arte (1935-1939), durante varios años trabajó como agregado cultural de la delegación diplomática en Estados Unidos, y participó en la Conferencia de Educación organizada en julio de 1941 por la Universidad de Michigan. Alternó la literatura con la pintura; se recuerda especialmente el éxito de sus exposiciones en Nueva York y San Francisco (1947-49) y de algunas de las que realizó posteriormente en su país y de nuevo en Estados Unidos entre 1958 y 1963. Otra de sus facetas artísticas fue la de compositor: se le deben más de un centenar de canciones.

En 1963 ocupó el puesto de Director General de Bellas Artes, y en 1967 fundó, en el parque Cuscatlán, la Galería Nacional de Arte (actualmente conocida como Sala Nacional de Exposiciones), centro cuya dirección asumió. Desde 1973 hasta su fallecimiento fue asesor cultural del gabinete del Director General de Cultura, Carlos de Sola.

La obra literaria de Salarrué lo ha colocado en el justo papel de clásico no solo de la literatura salvadoreña, sino también de la cuentística en castellano. Su peculiar costumbrismo es más bien un énfasis en la lengua de su pueblo, una visión tierna de los pequeños seres que atraviesan, con su ternura y miseria, los paisajes de su país. Escribió acerca de campesinos y desplazados de las urbes, identificándose con sus problemas y rasgos, así como con su materia verbal, que reproduce la tensión idiomática entre los dialectos, las lenguas indígenas y el castellano.

En su caso también se ha hablado de realismo mágico: un buen ejemplo de ello es el célebre cuento El anillo de Oricalco, que desarrolla el tema de la muerte, los indios magos y el tópico del anillo encantado. Sus primeras novelas fueron El Cristo negro (1927) y El señor de la burbuja (1927). Con O´Yarkandal (1929), recopilación de relatos, dio a conocer sus primeros cuentos fantásticos.

Entre sus títulos posteriores deben destacarse Remontando el Uluán (1932), Cuentos de barro (1933), Conjeturas en la penumbra (1934), Eso y más (cuentos, 1940), Cuentos de cipotes (1945; 1961, edición íntegra), Trasmallo (cuentos, 1954), La espada y otras narraciones (1960), La sed de Sling Bader (novela, 1971), Catleya luna (novela, 1974) y Mundo nomasito (poemas, 1975). Entre 1969 y 1970, a instancias de la editorial de la Universidad de El Salvador, el poeta y narrador salvadoreño Hugo Lindo se encargó de prologar los dos tomos de las Obras escogidas de Salarrué, quien intervino directamente en la selección de los textos.

Referencias


https://www.biografiasyvidas.com/biografia/s/salazar_arrue.htm


domingo, 23 de septiembre de 2018

La casa de Moravia, Miguel Huezo-Mixco



El 26 de abril de 2017, una representación del Club de la Buena Estrella estuvo en el Centro Cultural de España en la ciudad de San Salvador, para el lanzamiento de La casa de Moravia, segunda novela del autor salvadoreño Miguel Huezo-Mixco. Apenas unos meses atrás, en septiembre de 2016, en nuestro club habíamos leído la primera de sus novelas, Camino de hormigas, una entretenida lectura que propició un agradable conversatorio con el escritor, y que dejó abierta la posibilidad de repetir la experiencia.

Si Camino de hormigas ya había dado evidencias de la capacidad narrativa del autor para contarnos una buena historia, construir personajes creíbles y desarrollarlos en un hilo conductor de interés sostenido y ritmo creciente, La casa de Moravia viene a confirmar esos visos y expectativas. Miguel vuelve a entregarnos un relato ágil y entretenido sobre gente ordinaria envuelta en una situación extraordinaria: la guerra civil salvadoreña y la posguerra interminable, enmarcada en los conflictos que se libraron por aquellos años en todo el istmo centroamericano, muy a pesar de los diferentes enfoques, formas e intensidades con que las luchas sociales se vivían en cada país. Esta vez la reconstrucción de los acontecimientos se convierte en una radiografía de la memoria de un veterano de guerra, un superviviente desencajado buscando el rumbo entre los muertos y fantasmas de su pasado; una historia ficticia con múltiples paralelismos y extrapolaciones con los terribles residuos de realidad que para muchos suponen los recuerdos oscuros, traicioneros y difusos de aquellos años. Sus páginas, sin embargo, no están exentas de pinceladas de idiosincrasia picaresca y bribona en los diálogos, de intensos momentos de emoción o reflexión de sus personajes, de palabras empleadas con algo de cinismo y amargura por la voz narrativa en primera persona, y de oportunos golpes de poesía que remiten a los antecedentes literarios del autor.

La narración, que es un viaje en sí misma, deviene en una historia de carretera que recorre el pictórico paisaje centroamericano, visto desde la perspectiva de un ser humano que se entregó al camino en busca de sentido, y que ahora se entrega al recuerdo en un afán de reencontrar el rumbo.

Quedan invitados a leer con nosotros La casa de Moravia, nuestra segunda lectura de septiembre en el Club de la Buena Estrella.

SINOPSIS

"La Historia solo es limpia cuando es falsa".

Una road novel donde los constantes peligros y los exuberantes paisajes del istmo son el marco para la evocación de una memoria mutilada por la violencia, la falsificación y las pérdidas.

Corre el año 1981. En Centroamérica las hogueras de la guerra arden por todas partes. Un joven que sueña con cambiar el mundo recibe la misión de introducir víveres y medicamentos desde Costa Rica a una Nicaragua que resiste el bloqueo económico y los ataques de bandas armadas. Su base de operaciones se encuentra en un vecindario de San José, donde una célula intenta poner en marcha una emisora clandestina para apoyar al levantamiento armado en El Salvador. No todo son armas, "sin prensa ni manifiestos" se pone en marcha una revuelta sexual que marcará la vida de los protagonistas.

Con La casa de Moravia Miguel Huezo Mixco regresa de nuevo a aquellos años de agitación, en los que personas de carne y hueso, vulnerables e imperfectas, expusieron sus vidas de manera generosa por el ideal de dejar un país mejor. No se trata de identificar a héroes o villanos; entre quienes participan en una guerra, no hay inocentes.

FICHA DEL LIBRO


Mes: Septiembre de 2018
Viñeta: Autor salvadoreño
Título del libro: La casa de Moravia
Autor: Miguel Huezo-Mixco
Nacionalidad: Salvadoreña
Año de publicación: 2017
Esta edición: 2017
Editorial: Alfaguara
Idioma original: Español
Número de páginas: 140




DIVISIÓN DE LECTURAS

27 de septiembre

SOBRE EL AUTOR

Miguel Huezo Mixco (San Salvador, El Salvador, 21 de diciembre de 1954), es narrador, poeta y ensayista salvadoreño.

Es autor de trece libros, entre poemas, ensayos, una biografía y una novela. Ha realizado también la curaduría de arte para el Museo de Arte de El Salvador (MARTE). Fue columnista de La Prensa Gráfica desde 1999 al 2014. Entre 2014 y 2018 mantuvo un blog en el periódico digital El Faro.

Ha publicado ensayos y poemas en revistas y periódicos internacionales como “Vuelta”, “Letras Libres”, “La Jornada” (México); “El Malpensante” y “Número” (Colombia); “Babelia” y “Cuadernos hispanoamericanos” (España); entre otras.

En 2014 publicó la novela "Camino de hormigas" (Alfaguara, 2014). Según el escritor Sergio Ramírez, “Camino de Hormigas es un notable ejemplo de cómo la literatura comienza a apoderarse con ventaja de uno de los hechos más dramáticos del siglo veinte en Centroamérica, la guerra salvadoreña. Miguel Huezo Mixco, desde su visión de poeta que prueba por primera vez sus armas de narrador, pone el ojo sobre ese panorama de crueldades, heroísmos y dualidades y nos lo abre como una crónica maestra que nos cuenta la lucha por cambiar la historia, cuando lo primero que ocurre es que quienes cambian, para bien o para mal, son quienes participan en esa lucha, y desde su propia condición humana la vuelven heroica, o la malversan”.

Sobre su segunda novela "La casa de Moravia" (Alfaguara, 2017), la académica Alexandra Ortiz Wallner dice: "Miguel Huezo Mixco escribe una ficción no sin dejar de salpicarla de datos, nombres y hechos traídos de fuera del relato literario, y de ahí la advertencia al lector: “Algunos de los sucesos y personajes que aparecen en este libro están basados en historias de la vida real”, o el registro de citas (en su mayoría versos, de Eunice Odio y de Roque Dalton por ejemplo), o la fuente de archivo de la cual se toma la imagen de Viviana Gallardo o los agradecimientos, todos colocados en la “Nota del autor” al final del libro. Con estas intervenciones gráficas que enmarcan a la novela y que aparecen también a lo largo de los catorce capítulos del libro, el lector se ve, de alguna manera, descolocado: pactó para leer una novela pero “las historias de la vida real” no dejan de presentarse como parte del libro que tiene en sus manos".

Realizó estudios de Letras en la Universidad Centroamericana "José Simeón Cañas". En la década de 1970, dirigió la revista literaria "La golondrina" en el vespertino "El Mundo", y publicó la revista "El Papo" junto con Horacio Castellanos Moya y Róger Lindo. Si bien estos tres escritores nunca constituyeron una "generación" o "grupo literario", sus obras literarias, periodísticas y ensayísticas son importantes para entender uno de los períodos más intensos en la historia, la cultura y las letras de El Salvador.

Huezo Mixco, reconocido para entonces como un valioso escritor emergente, se incorporó alrededor de 1979 a las Fuerzas Populares de Liberación "Farabundo Martí", una de las cinco organizaciones armadas de izquierda que formaban el FMLN. En 1981 asumió la responsabilidad de la emisora oficial de su organización: Radio Farabundo Martí.

Tras la firma de los Acuerdos de Paz de Chapultepec, en 1992, se reincorporó a la vida civil uniéndose a un grupo de intelectuales, como Roberto Turcios, Breni Cuenca y Horacio Castellanos Moya, que volvían del exilio y fundaron la revista "Tendencias", una publicación esencial en la transición salvadoreña a la democracia.

Más tarde, fue co-fundador y Redactor jefe del semanario "Primera plana". La publicación duró solo un año.periódico pero abrió la brecha a la creación de un periodismo independiente en El Salvador.

En 1996 fue nombrado Director de Publicaciones e Impresos del extinto Consejo Nacional para la Cultura y el Arte (hoy Ministerio de Cultura), desempeñando este cargo hasta 2004. En dicho periodo creó once colecciones destinadas a obra literaria, arte, antropología e historia, publicando más de ciento cincuenta volúmenes, destacándose la publicación de la Biblioteca Básica de Literatura Salvadoreña (30 volúmenes) y la Biblioteca de Historia Salvadoreña (17 volúmenes), la colección Ficciones (que reúne la obra narrativa de los autores salvadoreños y centroamericanos contemporáneos), Nuevapalabra (autores jóvenes salvadoreños) y la colección Orígenes, que reúne obras completas y escogidas de autores fundamentales de El Salvador. También dirigió la colección de autores extranjeros en la que se publicó obras de Henry James, Herman Melville y Cyrano de Bergerac, entre otros

Entre otros reconocimientos, Miguel Huezo Mixco recibió en 1993 una beca Plumsock para la residencia de artistas Yaddo, en Saratoga Springs, Albany, Nueva York. En 1999 se le otorgó la beca de la Maison des Ecrivains Etrangers et des Traducteurs (MEET), de Saint-Nazaire, Francia, donde finalizó su libro Comarcas, y la beca Rockefeller de humanidades, lo que le permitió realizar un amplia investigación histórica sobre los cambios en la cultura salvadoreña de la posguerra en el Centro de Investigaciones para Mesoamérica (CIRMA), en Antigua Guatemala. En 2013 fue becario del Headlands Center for the Arts, San Francisco, California, Estados Unidos.

Algunos de sus poemas han sido traducidos al inglés, francés y portugués. La artista norteamericana Diamanda Galás incluyó su poema "Si la muerte", junto con poemas de Paolo Pasolini, Charles Baudelaire, César Vallejo y Jorge Luis Borges, en su CD “Malediction and Prayers” (Mute records, 1997). En 1999 recibió el Premio Literario Centroamericano "Rogelio Sinán", de Panamá. Desde 2001 es miembro de la Junta de Directores de la Fundación Dr. Manuel Gallardo, que tiene bajo su responsabilidad la Biblioteca Gallardo de Santa Tecla.

Libros publicados

Novela
  • Camino de hormigas, Alfaguara, 2014
  • La casa de Moravia, Alfaguara, 2017

Poesía
  • Edén Arde, San Salvador, 2014
  • Comarcas, Panamá, 2002; Veracruz, 2004; Saint-Nazaire, 2004
  • El ángel y las fieras, San José, 1997
  • Memoria del cazador furtivo, San Salvador, 1995
  • Pájaro y volcán, San Salvador, 1989
  • Trespájaros de un tiro, San Salvador, 1988
  • El pozo del tirador, San Salvador, 1988

Ensayo
  • Expedicionarios. Una poética de la aventura, 2016
  • Un pie aquí y otro allá. Los migrantes y la crisis de la identidad salvadoreña, San Salvador, 2009
  • Disparates. Toño Salazar, San Salvador, 2005
  • La perversión de la cultura, San Salvador, 1999
  • El tercer ejército, San Salvador, 1997
  • La casa en llamas. La cultura salvadoreña en el siglo XX, San Salvador, 1996

Periodismo
  • Instantáneas de la Primavera árabe al conurbano en trece historias, Ariel, Buenos Aires, 2012, Gabriel Pasquini (comp.), con Jon Lee Anderson, Sergio Ramírez, Graciela Mochkofsky, Carlos Dada entre otros.

Prólogos
  • Prólogo al libro La otra cara de la guerra: salvar vidas. Experiencia de la sanidad guerrillera en Chalatenango y Cinquera, El Salvador, San Salvador, 2012
  • Prólogo a No pronuncies mi nombre, Poesía completa, Roque Dalton, volumen III. Dirección de Publicaciones e Impresos, San Salvador, 2008
  • Prólogo al volumen Poesía versus Arte, artículos y conferencias, Alberto Guerra Trigueros, Dirección de Publicaciones e Impresos, San Salvador, 1998
  • Prólogo a la novela Fin de siglo, de Joaquín Mauricio Chávez, San Salvador, 1993
  • Prólogo a la antología Pájaro y volcán. Los fusiles del pueblo están cantando, varios autores, UCA Editores, San Salvador, 1989

Selección de artículos publicados
  • Pretextos. Columna quincenal en La Prensa Gráfica, El Salvador (1999-2013)
  • «Roberto Bolaño en El Salvador. Supremo jardín de la guerra florida», FronteraD España (2011).
  • «Toño Salazar. Expedicionario del siglo XX» Letras Libres No. 41, España (2005).
  • «Cuando salí de La Habana. Una historia prohibida de Roque Dalton» en El Malpensante, No. 44, Colombia (2003)
  • «TheVulnerable Imagination. Diaspora and natural disasters in Salvadorean Culture». Humanities Research. Vol.X, No.1, Canberra (2003).
  • «Ernst Jünger. La guerra como obra de la humanidad» El Malpensante, No. 14, Colombia (2002).
  • «Joseph Brodsky» Letras Libres, No.13, México (2000).
  • «El Salvador y la construcciónde la identidad cultural», Encuentros, Banco Interamericano deDesarrollo (BID), Washington, D. C. (1999).
  • «René Char. En las habitaciones de Orión. Conversaciones con un maqui» revista Cultura 98, San Salvador (1998).
  • «Las cartas del azar. La correspondencia de Ítalo Calvino como editor», revista Número No. 30, Colombia (1997).

Revistas y periódicos
  • Vuelta, La Jornada semanal y Letras Libres (México);
  • Elmalpensante y Número (Colombia)
  • Babelia, Frontera y Cuadernos Hispanoamericanos (España);
  • El Puercoespín (Argentina)
  • La Opinión (Los Ángeles); Carátula (Nicaragua)
  • La Prensa Gráfica. Tendencias y El Faro (El Salvador).
Web
  • Talpajocote, con María Tenorio (2007-2013). Blog.
  • Autores de Centroamérica | Magacín (2011-2013).Curaduría de contenidos.
  • Libroblanco | Lecturas (2011-2013).Curaduría de contenidos.
  • Referencias bibliográficas en WorldCat http://www.worldcat.org/identities/lccn-n88-180153#linkoverview
  • Inclusión en antologías
  • La margarita emocionante. Ed. Horacio Castellanos Moya (San Salvador, 1978)
  • Poesía Salvadoreña 1963-1973 (México, 1973)
  • Antología de la poesía salvadoreña. Ed. Manlio Argueta (San José, 1983)
  • Homenaje a El Salvador. Ed. Claribel Alegría (Madrid, 1983)
  • Arme y desarme. Ed. Gabriela Yanes et al. (Querétaro, 1983)
  • Mirrors of War. Ed. Gabriela Yanes et al. (New York 1985)
  • Quizás tu nombre salve. Ed. María Poumier (Francia, 1989)
  • Curiosidades
  • Autor del poema "Si la muerte" adaptado por Diamanda Galás en su disco Malediction And Prayer
Referencias
  • Wikipedia