martes, 29 de diciembre de 2020

Series CBE: La Montaña Donde Ascienden Las Luces (III)






Estudio preliminar de la tierra: la Mar, la Playa, la Arena.

Sobre la aparición del hombre y la separación de la compañía.


Debido a nuestras desdichas en mar abierto, abandonar la nave era asunto forzoso. 

Dejamos a Nuestra Señora de Almudena en manos de los maeses carpinteros que, con ayuda de marineros y grumetes, tenían ante ellos larga jornada para devolver utilidad a la nave. El capitán dijo que no dejaría el galeón hasta no resolver el enigma de nuestro paradero. Hundido en cartas marítimas, instrumentos y el misticismo de todo hombre de mar, el capitán favoreció mí presencia entre la tripulación, pues habiendo sido estudioso en materia de vida humana, animal, vegetal y mineral, novato en el saber de las disposiciones y las formas del terreno, aventajado en el lenguaje de las estrellas y hombre que intenta perpetrar el ministerio del espíritu, terminó por nombrarme emisario de su autoridad en esa tierra, y entregóme el mando de todo hombre de su tripulación fuera del barco.

Llegamos a la playa con dificultad. Las turbulencias de esas aguas, que no tienen origen en tormentas ni en los movimientos usuales de los océanos conocidos, son de obstáculo al acto de remar. Los expertos navegantes que venían conmigo aprendieron que los ascensos y declives vertiginosos del agua no se pueden dominar sino es por la falta de acción. El hombre de mar habrá confirmado, antes que el filósofo, la paradoja como origen del mundo. 

La arena de la playa es de tono grisáceo, en ella se reconoce porciones negruzcas, porciones blancas, además puede encontrarse el mineral cuarzo, restos de piedra caliza y de roca volcánica. Sobre esta arena hay una alfombra de pequeñas piedras elípticas que dificultan el paso sobre la superficie de la playa.  

Estando todos en espacio transitable, refrescados por la sombra de alargados árboles como los datados en tierra musulmana, nuestros primeros pasos se vieron interrumpidos. Habrá alguien dado alarma que a la distancia éramos vigilados. Notamos a un hombre de alta estatura, porte noble, en el que pude identificar natura no humana. Sin importar su parecido a los hombres, en él no hay linaje de Adam Kadmon. Vestía un manto escarlata, así que no he distinguí jubón, pechero, calzas, rozagante, ni zapato, solo un pie desnudo y blanco quedó expuesto bajo el color del manto y sobre la oscuridad de la arena. Los más bélicos de la tripulación que venían conmigo tomaron sus cuchillas y solicitaron el permiso para lanzarse contra del extraño. En virtud de haber recibido el don de la prudencia, luego de los exabruptos de la vida de juventud, ordené calma, respeto y espera; porque en tierra desconocida estamos, porque en esta landa nosotros somos los intrusos. 

Anticipado el semblante de hombre se introdujo en la selva en el momento en que intenté el saludo, ya que con ello pretendí dejar al descubierto si conocía, o no, los hábitos de los hombres de nuestra región. 

Recuperados, pasada la hora sexta, nos adentramos en la selva. Dispuse que, para no seguir  soportando necedades, el primer oficial, quien no reconocía mi autoridad, actuará como bien le convenía. Este se encontraba angustiado por la distancia que logramos con el barco, y escindió la compañía en dos partes; dejó a mi cargo un grupo que tenía como objeto la exploración del terreno y, si era posible, la búsqueda de alguna orientación. El primer oficial se hizo de otro grupo para recolectar alimentos, agua y cualquier otra bondad que hacen que cada hombre se mantenga en pie, a buena temperatura y en humor tratable. 

Habiendo avanzando con la nueva agrupación, y antes de perder el rastro de luz del día, fijé nuestra ambición en un cerro que, desde el punto en que lo evalué, no parecía poseer complicaciones para su llegada. Caminamos entonces hacia ese lugar, encontrando riachuelos cristalinos en los cuales pudimos refrescarnos; comida no probamos, más nadie la necesitó. 

Al estar arriba del montículo, ante la revelación  total del terreno que le rodeaba, no dejé de pensar en la aparición de hombre cuya sola presencia es suficiente para turbar el corazón.






Próximo Capítulo 

Sobre la marca de un destino, y un gran animal blanco antecede el reposo de Maximiliano Ravidabia.


____________________________________________________________________________________________







jueves, 24 de diciembre de 2020

Series CBE: La Montaña Donde Ascienden Las Luces (II)

 

¡Bienaventurado seas caminante de Luz que sólo vos sabéis cómo andar con gozo entre lo oscuro!

 Me complace vuestra presencia en esta nueva porción del Diario de Viajes del nada conocido, y siempre engreído, Maximiliano Ravidabia; llamado en Castilla como el Hombre de Mantos Oscuros y por su Madre, vieja Morcilla, como el niño de aroma a Infame Osculum.  Me presento ante vuestra gracia: Amel Cachis, siervo de la verdad como de la risa, amante de la mentira y empedernido jugador de palabras y de cosas en las que solo encontrareis desagrado. Al inicio de cada porción de diario procuraré entregaros información, que a usted, venido de tiempos futuros, lo sé, disfruta conocer; tal y como si fuera un fruto del que la humanidad tuviera que masticar. Desagradable, sí, pero encantador.

Han de saber que Maximiliano Ravidabia se habrá dedicado a tanto a la vida como el hombre a matar, el diablo a la maldad, el judío a su caminar y Gargantúa a desayunar. En Aragón, donde le atribula su pasado, lo menos que le espera es la horca o el fuego, pues con sus 'virtudes' es el responsable de que Juana I de Castilla sea conocida en la historia como la Loca. ¡Ah Maximiliano, nosotros los idiotas alabamos tu sabiduría! 

¡Hasta la próxima caminante de Luz!




Sobre el viaje en Nuestra Señora de Almudena. 

De la tormenta que interfirió en la ruta marítima. 


Extraños son los designios del universo, incluso para la Providencia. En Ragusa me encontré, con sus veinte y cuatro caños que atavían su colosal presencia, a Nuestra Señora de Almudena. Le aborde en ruta para Messina, Génova, Perpiñán, por lo que implore no ser encontrado por ninguna autoridad de la Corona de Aragón. 

Nuestra Señora de Almudena, esplendoroso galeón, rodeó las islas Baleares, para luego tener una breve estancia en Orán; que según se decía en la tripulación, el primer oficial debía atender ahí asuntos personales y el capitán entregó su buen visto, ya que entre uno y el otro constaba una relación libertina y pecaminosa. De Orán partiríamos a Granada, y de Granada andaría sobre tierra hasta alcanzar la Alhambra. Detrás del interés de llegar a Castilla, para encontrar descanso de mis romerías, escenario para la meditación, la escritura y otra suerte de labores que conciernen a un hombre aturdido de corazón, estaba el deseo de ver al Ramac, que tiempo atrás aseguró su estancia en Córdoba para aquellas fechas en que preveía mi visita a la Alhambra. 

Orán, bañada por el brillante occidente del Mediterráneo, repleta de aves pintadas en su cielo, fue la última porción de mundo conocido que vi. 

El tiempo nos engañó a la salida del puerto. El amanecer vivificante que centelló sobre la madera de nuestro barco solo era máscara; falsedad que alumbró igual que la verdad. A pesar de las cartas de navegación, instrumentos, conocimiento y el aparente dominio que el capitán decía tener sobre el mar, Nuestra Señora de Almudena se perdió en aguas extrañas. 

Ni Dios habiendo bordado las corrientes del mar puede terminar de conocer las adivinaciones que esta propone a los marineros. ¡Marineros que se adentran a tal inmenso templo cual sacerdote con aroma a muerto! 

Fuimos sacudidos por inesperadas lluvias, por vientos nunca antes registrados en la piel del galeón. No hubo viga, soga o corazón, que no sintiera el castigo de la tormenta. Recuerdo haber visto los rostros de los hombres apoderados por el terror. De sus bocas brotaban ruidos e insospechadas palabras para el aparato de la voz y el entendimiento. Hubo quienes aseguraron haber visto entre los nubarrones  negros la figura de un corcel, cuyo jinete alzaba su mano sobre nuestra suerte. Otros hombres aseguraron que no era jinete ni corcel, sino que la aparición era una serpiente; y varios afirmaron que el gusano era una bestia alada. ¿Habrá sido este el recuerdo grabado en el firmamento de la caída del Lucero de la Mañana? 

Toda la tripulación confesó escuchar el sonar de trompetas durante la tormenta, y coincidieron en que estas no provenían de las alturas. El retumbo llegaba de las hondonadas y terribles aguas del bravo océano. 

El vendaval, del que nadie podrá nunca señalar su duración, acabó con la vida de la tercera parte de nuestra tripulación, derribó la mesana y estuvo a punto de desmantelar el trinquete; lastimó la quilla y el alcázar, afectando la carena de la nave. Algunos de mis bienes se perdieron, incluidas esas bagatelas convertidas en reliquias, no por el arte excelso de la transmutación sino por el maldito arte de la culpa.

Después de la tormenta, Nuestra Señora de Almudena, se mantuvo inmóvil sobre un mar entumecido, siempre vigilado por el astro de fuego. Sin viento, sin nubes, sin aves marcando el mapa de los cielos, noches que refrescaran el cuerpo o estrellas que susurraran el camino a seguir, quedamos desamparados del juicio, ciencia y magia, lanzados a la garganta de la locura, abandonados en ese lugar que no era ninguno y que podía ser cualquiera a la vez.

Si es que el tiempo que rige a los hombres realmente existe, este nos llegó con el día en que fuimos expulsados del olvido y la demencia. Primero se dijo que era una macha, efecto del calor, falta de agua y comida; luego se dijo que era maldición de los diablos para avergonzarnos por nuestra falta de dirección, ¡un chasco a la fe! Superada la tentación y la duda, aquello fue visto como animal que emergió  del mar. Pues esa roca parecía un hocico que husmeaba el aire de la superficie después de pasar por eones sumergido en las profundidades. Los cambios en el mirada, en la medida que nos acercábamos, nos llevaron a concluir de que aquella figura era señal natural de la tierra; ahora sabemos que es una enorme formación de roca negra, la que permite indicar distancia y profundidad de la playa.

La piedra que simulaba a una bestia, ya era advertencia de la naturaleza de aquellas tierras desconocidas. 



El Ramac, o Moisés Cordovero.


Próximo Capítulo 

De cómo Maximiliano hace un estudio preliminar de la tierra: la mar, la playa, la arena y sobre la aparición del hombre y la separación de la compañía.



____________________________________________________________________________________________








martes, 22 de diciembre de 2020

Series CBE: La Montaña Donde Ascienden Las Luces (I)



La Montaña Donde Ascienden Las Luces 
y otras historias de una tierra sin nombre

Diario de Viaje de Maximiliano Ravidabia

__________________


Introducción al cuaderno de viaje de Maximiliano Ravidabia. 

De las situaciones previas a su ausencia e inicio de una aventura.


Será la cronología interrumpida en este cuaderno la que se encargue de provocar los porqués de mi ausencia. En su desquite, el Tiempo no tendrá recelos para atribuir a mi nombre cuanto vicio haya en la pereza. Debido a esta ciega crueldad, espero que el Tiempo reciba venganza a manos de estos últimos escritos; que, Dios juzgue, sean suficientes para que las letras, a pesar de la novedad con la que aún están envueltas, demuestren lo que han aprendido: la vieja doctrina de la eternidad. 

Venía yo de la que algunos peregrinos insisten en llamar Bizancio. Fui atraído hasta aquí por la promesa de ver las ropas de Nuestro Señor; añado que estas preservan el aroma del vinagre que le fue entregado en el suplicio. Sin preverlo, me informaron que junto a la ropa también se resguardaba la Cruz donde Él fue sentenciado. 

La parte erguida de la cruz, hecha de ciprés, sostiene el trozo de madera de palma que termina de ensamblar el símbolo absurdo y sacro. La pieza en la que descansa la totalidad de la Cruz está hecha de madera de laurel. La selección de maderas, que son de taller judío, fueron pensadas para soportar las vicisitudes del agua, la tierra y el hedor de muerte. La pequeña tabla que resguarda la burla, IESVS NAZARENVS REX IVDAEORVM, fue labrada en olivo. Con lo aprendido de cada pieza que compone el armazón, no hay razón para ser sorprendido por este último material. El olivo fue elegido para representar la esperanza de paz postrera una vez llegada la muerte del Mesías. ¿Cuánto más habrás de vivir Jerusalén para entender que el mundo ya no está de pie sobre su cabeza?

El diseño y el detalle en la manufactura de esta Cruz le hacen el altar legítimo donde se pagaron los pecados, y permiten que cualquiera ojo sea capaz de distinguir en la cruz de Chipre, la cruz donde el ladrón bueno encontró salvación; cruz, que durante años ha usurpado el honor de la Cruz de Nuestro Señor Jesucristo.

En este recorrido, habiendo visitado la Iglesia de Santa Sofía, aclamada por ser la más hermosa, encontré en sus mausoleos la cripta donde descansa el cuerpo de Hermes Trismegisto. En la cripta se puede encontrar legajos que verifican la identidad del exánime. Los más importantes de estos son las interminables notas de un trabajo reflexivo acerca de la Tabla Esmeralda. De haber tenido las condiciones, yo hubiese tomado la tarea de cotejar estos documentos con la publicación de Médicis y Ficino, titulada: Corpus Hermeticum, atribuida a Hermes Trismegisto, de la que siempre he sospechado falsedad.

Por la divinidad, y la buena voluntad de quienes me atendieron, se me permitió ver dentro del sarcófago donde yacía el Trismegisto dignificado en la muerte. El maestro sujetaba con la resequedad de sus huesos una pequeña placa de oro que llevaba inscrito, según la traducción: “Jesuchristo nacido de la Virgen Santa María, yo creo en ti”. La muerte del sabio acaeció dos o tres años antes del día conocido como día del nacimiento de Nuestro Señor. 

Al dejar Santa Sofía regresé sobre la vieja ruta Otomana en dirección al Imperio Germano para encontrarme con mi refractario, John Dee. Durante todo este tiempo de conocerlo, Dee ha demostrado que adversarios como él libran a cualquiera de la aspiración de amigos. Perdí el contacto con el pesaroso Dee, por muchos años, después de sus problemas con la legislación inglesa; esto sucedió veinte años atrás. Siempre he estado convencido de que las lecturas de Dee sobre el porvenir de su país son más acertadas que la teoría política de los más grandes ilustrados ingleses. En esta ocasión, en el seno germano, el encuentro con John Dee tuvo como objeto el escrutinio de un discurso que presentaría ante Maximiliano II de Habsburgo. 

La proclama hacía referencia a su más reciente trabajo. Titulado Mona Hieroglyphica, John Dee presumió alcanzar una filosofía del universo por medio de la invención de un emblema que posee la cualidad de aglutinar y demostrar la unidad del cosmos. A pesar de la seducción que evoca el jeroglífico, y evitando dilatar, disiento con mi rival y sus pretensiones. Inscribo mis sospechas en el procedimiento con el que construyó tal teoría, ya que el universo puede llegar a ser uno en razón de borrar en cada objeto, planeta o ser, la virtud del contenido.

Considerando el agotamiento, los riesgos de las jornadas que van de tierras húngaras al Reino de Castilla, y evitando a toda costa los tratos con la Corona de Aragón, ya que ahí me afligen asuntos pendientes del pasado, decidí tomar el camino sobre el Danubio hasta Vukovar y de Vukovar hasta Tuzla. Luego detuve la andanza por un breve período en Sarajevo, debido a mi entrega al estudio de un confuso códice adquirido en Egipto, cuya nómina hace referencia a las leyes que rigen los astros; hasta la fecha, me ha sido imposible traducirlo por completo. 

Al retomar el viaje opté por la ruta que rodea el Bjelasnica hasta Mostar, y de Mostar, por sortilegios del juicio, decidí volverme hasta el puerto de Ragusa, lugar donde abordé el destino en el que se debe de leer esta parte de mi historia.



Retrato de John Dee, 1608.


Próximo capítulo: 

Maximiliano Ravidabia y el viaje en Nuestra Señora de Almudena y De cómo una tormenta interfirió en la ruta marítima. 


______________________________________________________________________________________________




jueves, 10 de diciembre de 2020

Calendario CBE 2021




Amigos del Club de la Buena Estrella, 

Tengo el agrado de anunciarles que nuestro calendario del CBE 2021 ¡ya está listo! 

Pueden adquirirlo por tan solo $5.00, solicitándolo al WhatsApp 7894-7664 o al correo: clubdelabuenaestrella@gmail.com

Recuerden que con esta compra, estarán contribuyendo a las actividades de promoción de la lectura tanto del Club de la Buena Estrella como de la Fundación Club de Lectura.

Si van a obsequiar el calendario, por favor nos hacen saber la dirección electrónica del destinatario para que reciba mes a mes, una versión en formato digital del libro asignado.

Gracias por su amable colaboración y, como siempre ¡felices lecturas!



miércoles, 9 de diciembre de 2020

FROM HELL de Alan Moore (y cómo resucitar, aunque sea a medias (para luego verlo morir): Viñetas de una Biografía V)

Si desea la información de la novela gráfica de Diciembre de 2020, omitir este segmento hasta el encabezado: 
FICHA DE FROM HELL 

a.e.

______________________________

Una de las últimas situaciones atípicas (al menos públicas) que realicé en esa mal llamada etapa esotérica fue la de reproducir, en un pliego de papel, el siguiente grabado del Rosarium Philosophorum de 1550:


Extendí el pliego en el suelo de la habitación. 
        Puerta cerrada, un vaso con agua y pintura de dedo; mucha pintura de dedo. La idea era simple, pero no por ello el esperado resultado carecía de contundencia: pintar por completo la Fuente del Mercurio, lugar de la que se obtendría, según la tradición alquímica, el Lapis de los filósofos. Llené mis dedos con la pintura, y el primer contacto con la sustancia me produjo una alegría infantil que palpitó en medio de mi estómago, como si se tratara de un segundo corazón. 
    La situación estaba más cargada de realidad que de fantasía. Colorear la Fuente, pensaba, volvería real la fuente misma y todo lo que ello implicaba. El secreto de la alquimia al fin resuelto en mi habitación con material de parvularia.
     Mientras pintaba las aguas mercuriales de las que podría emerger la perfección de un metal transmutado o la vida iluminada de un Jesucristo resucitado, como el Cristo Alchimista del Rosarium..., la puerta de la habitación se abrió; y lo que entró, en función del melodrama, no pudo ser más que ideal. Mis aspiraciones de adepto, como aquel que viene aprendiendo que a lo oscuro se llega a través de algo más oscuro o que todo procedimiento alquímico ha de considerar la fórmula del solve et coagula para su éxito o que para eliminar a una serpiente imaginaria es necesaria una comadreja imaginaria (al estilo Crowley), esperaba ver entrar a mi habitación a Hermes Trismegisto llevando consigo los secretos de la Tabla Esmeralda y dejándolos a disposición de mi voluntad veinteañera (o al menos esperaba algo similar como aquel sueño que tuve con Ken Wilber, en el que me enseñó, estando en la sala de la casa de mis padres, aspectos desconocidos del Budismo; descartando así toda hipótesis de lo inconsciente y el psicoanálisis y metiéndome en una dimensión borgesiana en la que no se si soy el que sueña con Ken Wilber o Ken Wilber sueña conmigo, o en definitiva es la mariposa que sueña con los dos y que sería bueno que ya fuera despertando). 
        Mi mamá abrió la puerta y sus ojos quedaron como platos al ver que su primogénito pintaba en el suelo un símbolo, que para usos prácticos, era satánico. Así quedamos atorados por un momento, observándonos, detenidos en el descubrimiento de un crimen contra la ley espiritual del hogar, ella pensando en cómo salvar mi alma, y yo pensando en cómo salvar la Fuente si es que se le llegaba a ocurrir llamar a mi papá; ya que este, como había demostrado en el pasado, haría las de verdugo conmigo y con el pecado. Pero mi madre hizo algo que ha hecho durante toda su vida: pasó por alto los agravios contra su propia moralidad y la del cielo, y sobrepuso en su justicia, quizá mis ojos, mi cara o simplemente el semblante infantil del niño que siempre seré para ella, que sin importar qué demonios conjure, jamás podré perder dentro de ese corazón sacro y en llamas el velo sagrado de la inocencia. 
    Mi mamá me sonrió y yo sonreí, y esa complicidad dictaba que yo debía de estar lo más rápido en la mesa pues la cena estaba caliente.  



II Cristo Alchimista
Grabado del Rosarium Philosophorum
Mientras pintaba las aguas mercuriales de las que podría emerger
la perfección de un metal transmutado o la vida iluminada de un Jesucristo resucitado,
como el Cristo Alchimista del Rosarium...


   
Existe en la imagen una conjuración: 

    Si bien es una figura mediada por el ingenio y la habilidad manual, también es una representación de un modelo; es, en este sentido, un símbolo de una realidad. Y más allá: la imagen infiere la posibilidad o cierta virtud de realismo de lo fantasioso e imaginado. Si bien la Fuente Mercurial podría ser el resultado de un conglomerado doctrinal respecto de la teoría y práctica que atañe a la magia alquímica, también sugiere la posibilidad de que tal monumento exista o al menos sea posible aceptar su posibilidad. La imago genera un eco imaginativo que a pesar de partir de una localización o particularización de una fantasía/representación, lleva a la mente a suponer su posibilidad, su existencia, y con ello el encuentro con el modelo y con esto la necesidad de ir más allá de la imagen. Ejemplo de lo anterior, es que muchas de las romerías medievales eran movidas más por la eficacia de la imago que por la palabra, como en el caso de los grabados del Libro de las Maravillas de Juan de Mandavilla, siglo XIV, que posiblemente influenció las imagenerías del genovés Cristóbal Colón; y ¿no es acaso esta misma eficacia la que movió a la Santa Iglesia Católica a permitir la expresión doctrinal por medio de los grabados, pinturas y vitrales, para hacer más efectivo, universal y accesible el mensaje de Cristo?


Libro de las Maravillas de Juan de Mandaville.


Faltarían al menos dos años para que pudiera encontrarme con los cómics después de pintar la Fuente, pero ya existía la banca y la flor, el beso y el vino, para que el romance se concretara; me refiero: a la entronización que la Imago tenía en mi vida y mi forma de afrontarla, que no es otra cosa que la regencia de la Luna -en un lenguaje mágico- y el dominio del fuego que reúne a los hombres a su alrededor; fuego que les invita a contar historias de cómo una sombra se vuelve mujer o un zorro cumple los deseos si les corta la panza con un cuchillo negro. Es el mismo fuego que calienta a la brujas en su sabath y el mismo que me mantiene en una perpetua batalla interna; de un lado, la bandera de Pan y Moloch, y los muchos dioses, y del otro lado, la bandera del Dios crucificado. Cartago y Roma, estoy seguro, no sabían que en su guerra, en su sangre y en esa mirada perdida en el más luminoso de los soles y la gloria, irguieron con ferocidad y horror, valor y pasión, los pilares de este corazón tan contradictorio. 
      Will Eisner (creo) aseguraba que las ventajas del cómic abarcaban el bífido funcionamiento cerebral: la imagen va directo al lóbulo derecho y el texto toma ruta al izquierdo. El aspecto pedagógico de esta simple propuesta parece no ser suficiente para explicar los resultados que el marketing, la publicidad y otras formas de promoción visual tienen en nuestro día a día.
    Esta misma teoría impulsó al Gobierno de los Estados Unidos a la publicación mensual, vigente a nuestros tiempos (2019, última publicación), de la PS Magazine (The Preventive Maintenance Monthly) en junio de 1951.


Portada de la PS Magazine 01/ Junio 1951. 
Arte: Will Eisner.

El propósito de la revista era enseñar al recluta, por medio del lenguaje del cómic, métodos para el mantenimiento de la instrumentaria militar.


Trate su rifle como una Dama, PS Magazine. Arte: Will Eisner. 

Para Alan Moore, tal y como lo expone en Mindscape of Alan Moore (2003), los cómics y, con el término nos referimos también a la regencia de la imagen para comunicar un mensaje, generaron una profunda impresión que orbitaba en la posibilidad de que hubiesen mundos que solo podían ser reales en las tiras, mundos de altos edificios como NY, que contrastaban rotundamente con el paisaje monocromático -dice Moore- y chato, de una ciudad como Northhampton. La impresión fue para el insufrible ego infantil de Moore, una enseñanza de las maneras en que el mundo puede extenderse a través de los mecanismos de la imagen hasta llegar a la concreción o al encuentro de esa realidad. 
    Esta serie de injerencias que la imagen y también el texto, pueden tener sobre la mente humana, llevaron al chico de los Boroughs a vincular, cada vez de manera más íntima y por ende visceral, los efectos de los cómics con la tradición mágica y chamánica de la historia de la humanidad; vinculación que no resulta una entidad teórica forzada o análoga, sino más bien, una, el cómic así como el arte, es la forma actualizada de la otra. Es decir, en el sentido de Moore: los cómics son un paso lógico en el desarrollo histórico del chamanismo. Para Alan Moore el campo del arte se encuentra fundido en las raíces mismas de la magia, ya que el lenguaje y la imagen, como en su tiempo fue un grimorio o el sello, tienen la capacidad de alterar el funcionamiento mental así como el ensamblaje mismo de la realidad y el mundo humano. 
    Como la mayoría que nos encontramos con el cómic, el cómic superheroico se vuelve el punto de partida. En mi caso, fue Batman: La Corte de los Búhos de Snyder y Capullo. (A continuación un esfuerzo comedido de expresión para no extenderme, más, de lo planeado). El cómic de la dupla Snyder y Capullo, en lugar de satisfacer muchas demandas, igual de insufribles que las de Moore, me llevó a plantearme preguntas: ¿que acabo de... leer? ¿Ver? ¿Qué es esto? ¿Qué está haciendo el cómic con mi cabeza (¡jodertela; los cómics joden la cabeza! Dice una voz en mi cabeza). Por ello, más que un paso lógico, fue un paso inesperado el que siguió después de los Búhos. Terminé enfrentando mi primer cómic de Alan Moore: La Broma Asesina.  


Portada del Batman 01 de los NEW 52, 
La Corte de los Búhos, 2011.
Escrito por Scott Snyder y dibujado por Greg Capullo.


En la primera reunión de Diciembre del CBE, Sol interpretó parte del monólogo del Joker en la historia de Alan Moore, The Killing Joke. Ver video en youtube del monólogo completo.



El enfoque del cómic de Moore no solo busca una versión adulta de Batman; encapotado oscuro que a pesar de su origen trágico, siempre ha estado inmerso en las situaciones más absurdas. Si no me creen, habrá que citar al Sindicato de Los Batmen en la que se unen los Batmen del mundo, entre ellos, uno latinoamericano: El Gaucho. Y no hace falta decir, que Batman, en sus principios, así como lo es ahora, era, y es, mucho más absurdo. 


Batman 1955, The Batmen of all nations; primera aparición de The Gaucho.

Alan Moore planteó la posibilidad de la irrazonabilidad y la demencia, el capricho y la obstinación, en la búsqueda de Bruce Wayne por una restitución personal y social a costa de la pérdida de sus padres por el crimen de Ciudad Gótica. Moore cuestionó el motivo justiciero que ubica a Batman por encima de todo margen legal y moral imperante, haciendo así, en un sentido nietzscheano: un súper hombre. Batman, si bien excede los lineamientos legales que velan la civilización y el orden, pasa a ser un problema de segundo plano, ya que con su accionar forajido, conserva y protege no solo una forma de vida saludable, cordial y beata, sino, el estilo de vida americano... una lógica que permea fácilmente, en grupos de enmascarados como lo fue el Ku Kux Clan. 

Miembros del Ku Kux Clan (S/Dato).

Este análisis, social, psicológico, análisis al fin, es solo un peldaño en el trabajo de Alan Moore con los cómics. Esa teoría chamánica, por llamarla de alguna forma, y todo el rastro dejado por las letras y las imágenes a través del tiempo, hacen de la obra de Moore una antropología filosófica de la ficción material y temporal, con algo de pornografía si tenemos suerte -también Moore diría eso-. 
       From Hell es uno de los puntos más altos de esta empresa y, es también, una de las llamaradas del fuego fatuo, de ese paganismo, en el que al notarlo no me quedó más que admirarlo... luego, me senté junto al resto como quien no quiere la cosa, y minutos después ya estaba danzando mientras el fuego canta una canción. 


______________________________

FICHA DE 
FROM HELL

¿De qué va?

Intriga de ambientación histórica. La historia de From Hell es una recreación del mito de Jack El Destripador a la vez que una disección de la sociedad del Londres de finales del siglo XIX, todo a través del hilo argumental de un policía de la época (el inspector Abberline) que investiga los asesinatos.

Sobre el cómic

From Hell es una mastodóntica obra de más de 500 páginas realizada a lo largo de 10 años (1988-98) y que ya está considerada la obra más importante de Alan Moore (uno de los guionistas más importantes de la historia mundial del cómic) junto con Watchmen; incluso hay algunos que la consideran su obra más ambiciosa, por encima de Watchmen.
     Sin embargo, se trata de un cómic al que hay que acercarse con un par de advertencias previas. Primero, que el dibujo de Eddie Campbell puede resultar poco atractivo y hasta confuso en algunos momentos (sobretodo en lo que se refiere a diferenciar unos personajes de otros), aunque resulta totalmente apropiado al tono de la obra. Y segundo, que se trata de una obra de lectura que no "da todo masticado" a lector, sino que va dando detalles y datos a través de viñetas, acciones y diálogos que necesita de un lector atento para captar toda la información que se nos lanza (ya que no siempre se hace de forma evidente y directa, y en una lectura rápida y despreocupada se pueden pasar por alto detalles importantes para la historia). En definitiva, que no se trata de una obra que se puede afrontar como una "lectura ligera". El que avisa no es traidor.

Premios

  • Premio Eisner al mejor guión en 1995, 1996 y 1997.
  • Premio Eisner a la mejor reimpresión de una novela gráfica en 2000.
  • Premio de la crítica en el Salón del Cómic de Angouleme 2001.
  • Premio Harvey a la mejor historieta serializada en 1993.
  • Premio Harvey a la mejor serie limitada en 1995.
  • Premio Harvey al mejor guión en 1995 y 1996.
  • Premio Harvey a la mejor novela gráfica con material ya publicado en 2000.
  • Nominado al premio a la mejor obra extranjera en el Salón del Cómic de Barcelona 2001.

La palabra de la crítica


"Moore, inspirado por los múltiples estudios que aparecieron en Gran Bretaña coincidiendo con el aniversario de los asesinatos de Whitechapel, convirtió su nueva obra [
From Hell] en una completa reconstrucción de los asesinatos. Pero no sólo se quedó en eso, sino que también realizó un retrato detallado de la sociedad londinense de finales del siglo XIX. (...) From Hell no es una obra de lectura fácil. Antes de escribirla, Moore se concentró en la documentación para intentar que cada detalle encajase perfectamente. Además de intentar recrear fielmente los crímenes, el guionista aborda la tarea de retratar los bajos fondos del Londres de la época y, a la vez, los ambientes aristocráticos. Las prostitutas se mezclan con los miembros de los clubes más selectos de la capital inglesa e incluso componentes de la realeza. La vida de las víctimas, del asesino y de los policías que investigan el caso se entrecruzan, y eso da sensación de realidad al mundo de papel que crea Moore. Decenas de ambientes, de personajes y de pequeñas escenas cotidianas se suceden, en un afán del autor para que no se le escape ni un solo detalle del sangrante Londres de 1888."

    "From Hell funciona como una historia de terror, una teoría de la conspiración, una tesis sobre cómo los años 1880 y los crímenes de El Destripador sangraron sobre los siguientes 100 años de historia y mito, además de como una reconstrucción de la vida cotidiana de sus víctimas, las prostitutas."
--The Guardian

    "Para aquéllos que estén dispuestos a (a) dejar de lado su engorro a la hora de leer cómics una vez han pasado la pubertad y (b) eliminar la falsa idea de que tan solo los exhibicionistas y los tarados pueden estar interesados en los crímenes de Whitechapel de 1888, puede que From Hell les reserve alguna que otra sorpresa agradable."
-- The Independent

    "La ambiciosa novela gráfica de Alan Moore, escritor, y Eddie Campbell, dibujante, no solo es la representación más lúcida en un sentido forense de los crímenes de Whitechapel del Londres de 1888 que se haya hecho hasta la fecha, además de la más acertada históricamente, sino que también ofrece un nuevo capítulo de la arqueología espiritual de Londres y alrededores que está llevando a cabo actualmente Alan Moore."
--The Village Voice

    "From Hell es terrorífico, pero tratarlo como un simple cómic de terror es cometer un error."
-- Post Road

-- Joel Mercè, El Periódico (1/marzo/2002)

    "La Obra Maestra de Alan Moore, con algunas de las mejores ilustraciones de su colaborador Eddie Campbell. Una edición esencial para la estantería de cualquiera con interés en los cómics."
-- Warren Ellis, guionista de cómics como PlanetaryAuthority y Transmetropolitan, entre otros

    "Con demasiado retraso aparece por fin en nuestro mercado una obra fundamental en la carrera de Alan Moore, guionista estrella responsable de algunos de los títulos más relevantes de las dos últimas décadas y renovador incansable del medio. From Hell es sin duda su trabajo más ambicioso y complejo, y también el más redondo, el más rico, el más polémico. Decir que en sus páginas se da cuenta de los crímenes de Jack el Destripador es quedarse en la mera superficie. (...) Moore, cansado del mainstream y de las servidumbres a que su talento se veía sometido al trabajar para las grandes compañías, se embarca a finales de los 80 en una serie de proyectos ambiciosos (Big numbers, A small killing, Lost girls y From Hell) con los que pretende trascender los géneros y utilizar el lenguaje de la historieta para abordar temas con más entidad de la que el comic-book parece capaz de tolerar. Interesado por el asesinato como fenómeno abstracto, encontró en los crímenes de El Destripador la estructura idónea para desarrollar una peculiar reflexión en torno a la violencia, la naturaleza mágica de la realidad y la pervivencia de los mecanismos mitológicos en nuestra sociedad urbana, entre otras muchas cosas. El resultado final, tras más de diez años de elaboración, es un trabajo denso y orgánico, lleno de sugerencias y hallazgos, difícil y apasionante, un intenso tour de force en el que la facetra gráfica no sale bien parada, pero tras cuya lectura nadie sale indemne."

    "From Hell es una historieta brillante, escrita por un guionista inteligente y dibujada por un estilista que sintetiza expresionismo e impresionismo, un dibujante en el que has de fijarte para descubrir que sabe dibujar, pero en cuanto lo descubres, cada línea y cada mancha se te antojan imprescindibles y disfrutables. Por muchas excelentes historietas que Alan Moore haya podido escribir, demostrando que conoce la sintaxis de la narración gráfica y el esquivo placer de la perfección por la imperfección, From Hell es, hasta ahora, su obra maestrea. Lo es por la ambición de Moore y por la disciplina de Campbell. Lo es porque admite muchas lecturas que trascienden cualquier coyuntura temporal. Lo es porque enriquece al lector, porque sabe transmitir conocimiento y contar historia. Lo es porque está escrita y dibujada con honradez, a la vez que con ánimo trascendente."

    "From Hell no se puede explicar, hay que leerla. Y tomarse su tiempo. Inexplicablemente y en contra de lo que ocurrió con Watchmen, From Hell no ha cambiado todavía la forma de entender la historieta entre los profesionales. Será porque no se la han leído con atención, o porque ni siquiera se la han leído. O porque es más fácil tomar la superficie y olvidarse del contenido. Y cuando has leído de verdad From Hell solo queda contenido."
-- Antoni Guiral, U #20

     "(Hay que mencionar la respetuosa edición de Planeta, y hay que aplaudir especialmente, el voluntarioso trabajo de traducción de Jaime Rodríguez, una tarea que no era fácil ni cómoda.)"
-- Francisco Naranjo, Volumen Dos #4 (abril 2000)

Alan Moore

Alan Moore (Inglaterra, 1953) está considerado como uno de los mejores guionistas de toda la historia mundial del cómic, y uno de los más importantes sin discusión de los últimos 20 años en occidente. Watchmen y From Hell son sus dos obras más importantes. Otros trabajos destacados de Moore son Swamp ThingV de Vendetta, Batman: La broma asesina o Supreme. En los últimos años está volcando su producción en un sello editorial propio, ABC Comics, para el que ha creado títulos como The League of Extraordinary GentlemenTop TenTom Strong o Promethea



Eddie Campbell

Eddie Campbell (Glasgow, Escocia, 1955) inició su carrera profesional en el cómic a principios de los años 80, época en la que se editaba él mismo sus historietas (en esta étapa crea a Alec, un alter ego del autor que reutilizaría a lo largo de su carrera para sus historietas más personajes e intimistas), labor que compaginaba con la de rotulista. En 1986 se traslada a vivir a Australia y al año siguiente crea su serie y personaje más popular, Bacchus (inicialmente publicado en el cómic Deadface) y que tras un periplo por diversas editoriales continúa publicándose en la actualidad en el propio sello del autor, Eddie Campbell Comics, con el que se autoedita todos sus cómics desde 1995.

     En 1988 comienza a ilustrar From Hell, con guiones de Alan Moore, obra que le llevaría 10 años finalizar. Con el guionista mantiene una excelente relación, lo que ha llevado a adaptaciones de espectáculos mágicos llevados a cabo por Alan Moore, como El amnios natal (The Birth Caul) o el más reciente Snakes and Ladders.



Referencias

Reseña de Rafael Marín en El archivo de Nessus
Reseña de Valentín Vañó en Bibliópolis
Reseña en El archivo de Nessus (otra más)
Reseña de Álvaro Pons para Cartelera Turia
Reseña de Sergi Puertas en la revista de cultura Babab
Reseña de Nacho Illarregui
Reseña en Jyaaku
Reseña de Marc Pastor en Comic Fill-in
Otra reseña del cómic



CALENDARIO DE LECTURAS A PARTIR DEL FORMATO DE 5 TOMOS.



Primera semana de diciembre: From Hell primera y segunda parte. 
Segunda semana de diciembre: Tercera y cuarta parte. 
Tercera semana y última semana del club: parte quinta junto al Apéndice titulado "Dance of the Gull-catchers". 



domingo, 1 de noviembre de 2020

Less | Andrew Sean Greer

 


"Es extraño tener casi 50 años ¿no?, siento que acabo de entender cómo es ser joven, ¡sí! es como el último día en un país extranjero. Finalmente descubres dónde conseguir café, bebidas y un buen filete. Y luego tienes que irte, y nunca volverás."

Andrew Sean Greer


Queridos amigos del Club de la Buena Estrella,

Hemos llegado finalmente al libro 183 de nuestro plan de lecturas. 

Es muy grato para mí que me haya tocado moderar este mes, ya que el año pasado me abstuve de proponer y, por tanto, no tenía expectativas de hacerlo. Esto ha sido posible porque en los meses de mayo y noviembre no se propone y hemos de decidir quién dirigirá la moderación. Mayo porque se selecciona el libro de entre la obra completa del ganador del Premio Nobel, y noviembre porque se elige de entre la larga lista de libros que salen de los 6 premios literarios que hemos elegido, que han sido otorgados en los últimos años y que no exceden las 500 páginas reglamentarias.

Los premios de donde sacamos la lista son: 1. Tusquets, 2. Herralde (Anagrama), 3. Booker Price, 4. Pulitzer, 5. Goncourt y 6. Alfaguara. Este año, el libro que resultó ganador en nuestro proceso de votación corresponde al premio Pulitzer 2018, titulado Less y escrito por el estadounidense Andrew Sean Greer.

SINOPSIS

Es la historia de un escritor fracasado, viajero y en crisis, a punto de cumplir los 50 años que da la vuelta al mundo con encuentros literarios para huir de la boda de su exnovio. 

¿Quién dice que no se puede huir de los problemas?

Eres un escritor fracasado a punto de cumplir los cincuenta. Te llega por correo una invitación de boda: quien fuera tu pareja durante nueve años va a casarse con otro. Evidentemente, no puedes aceptar la invitación; la situación sería demasiado incómoda. Pero tampoco puedes rechazarla, porque parecería una derrota. Encima de la mesa hay varias invitaciones a encuentros literarios de poca monta por todo el mundo.

PREGUNTA: ¿Cómo te las arreglas para estar fuera de la ciudad?

RESPUESTA: Aceptándolas todas.

¿Qué podría salir mal?

Así empieza la vuelta al mundo en ochenta días en la que el novelista Arthur Less viajará por México, Italia, Alemania, Marruecos, India y Japón para poner miles de kilómetros de distancia entre él y el compromiso que se niega a afrontar.

Bienvenido al bestseller que ha tenido gran acogida por lectores de todo el mundo: una historia de amor, una sátira del estadounidense en el extranjero, una reflexión sobre el tiempo y el corazón humano. Less nos muestra a un escritor en la cima de su talento que alza el telón de una comedia humana universal.

FICHA DEL LIBRO


METAS DE LECTURA


SOBRE EL AUTOR


Andrew Sean Greer (Washington D.C., 5 de noviembre de 1970), es un novelista estadounidense, también escritor de cuentos. Recibió el Premio Pulitzer de Ficción 2018 por su novela Less.​

Es autor de The Story of a Marriage, traducido al español como Historia de un Matrimonio, libro que The New York Times ha llamado una «novela inspirada y lírica», y The Confessions of Max Tivoli, que fue nombrado uno de los mejores libros de 2004 por el San Francisco Chronicle y recibió el premio California Book Award.

Es hijo de dos científicos. Creció en Rockville, Maryland, y tiene un hermano gemelo idéntico. Se graduó de Georgetown Day School y de la Universidad Brown, donde estudió con Robert Coover y Edmund White, y se desempeñó como orador de graduación. Actualmente, vive a tiempo parcial en Italia. Greer enseñó en la Universidad Libre de Berlin y en el Iowa Writer's Workshop. Fue finalista del Premio von Rezzori por una obra traducida al italiano, así como una selección de Today Show, miembro del New York Public Library Cullman Center Fellow, y el NEA Fellow, es jurado del prestigioso National Book Award.


Bibliografía

Novelas

The Path of Minor Planets: A Novel (2001) 

Las Confesiones de Max Tivoli (2004) 

Historias de un Matrimonio (2008)

The Impossible Lives of Greta Wells (2013) 

Less: A Novel (2017) 

Cuentos de ficción

Colecciones

How It Was for Me (cuentos) (2000) 

Cuentos

It's a summer day - The New Yorker, 19 de junio de 2017


Premios y reconocimientos

Premio del libro del norte de California

Premio del libro de California

Premio de ficción Young Lions de la Biblioteca Pública de Nueva York

Becas del National Endowment for the Arts y la Biblioteca Pública de Nueva York.

O. Henry Award por el cuento, "Darkness".

Premio Fernanda Pivano 2014 a la literatura estadounidense en Italia.

Premio Pulitzer de Ficción 2018 por su novela Less.

PEN Oakland Josephine Miles Literary Award 2018 por Less.


***********************

Fuentes

Wmagazín.com

Wikipedia.com

La casa del libro