Después del apasionante debate que ha tenido lugar en Multiplaza sobre la novela "Cuando te encuentre", por fin llegó el momento esperado con ansia por todo el planeta Tierra y parte de la Vía Láctea.
Dentro de la programación especial para el día de San Valentín, el Club de la Buena Estrella se enorgullece en presentar en exclusiva mundial y galáctica el revelador testimonio de un hombre que hasta ahora había permanecido en silencio: el ayudante del sheriff Keith Clayton.
Se le ha presentado como un monstruo, se le ha difamado, ha sido el villano de la historia... Pero, ¿es todo cierto? ¿No se trata de una versión interesada? Después de un impresionante trabajo de investigación (cuyos detalles no vamos a revelar para proteger a aquellos que no han leído el final de la novela), el Club de la Buena Estrella ha tenido acceso al testimonio por el cual Keith Clayton da su versión de la famosa historia de amor, con el fin de que los lectores del Club puedan comparar y llegar a sus propias conclusiones.
Como siempre en el Club, ponemos a disposición el testimonio en formato PDF y en formato MOBI para aquellos que prefieren leerlo en Kindle.
Estamos en la posición de afirmar que, después de este desgarrador testimonio que arroja sombras sobre la mítica historia de amor entre Elizabeth y Logan (que ha embelesado a toda la Galaxia), nada será igual. Nos atrevemos a predecir que bajará la venta de stickers "Lo que le falta a mi vida es un Logan" para colocar en el auto y en el platillo volante.
Sin más preámbulos, aquí tienen el testimonio tan esperado.
El próximo jueves por la noche, a las 11 de la noche (hora de Centroamérica), no se pierdan la exclusiva mundial del Club de la Buena Estrella, sobre la famosa novela “Cuando te encuentre”.
Hasta ahora sólo conocíamos una versión de los hechos, pero ¿se corresponde esa versión a la verdad? ¿Es cierto que Clayton era tan despreciable y Logan tan perfecto? ¿Es cierto que Clayton y sólo Clayton tuvo la culpa en el divorcio con Elizabeth? ¿Es cierto que Ben odiaba pasar tiempo con su padre?
Todas estas interrogantes y más serán desveladas el jueves, dentro de la programación especial del Club de la Buena Estrella para el día de San Valentín.
Primero, a las 6, en el centro comercial Multiplaza una tertulia analizará los avatares de la relación entre Elizabeth y Logan, con Clayton como tercero en discordia. Los expertos del Club de la Buena Estrella, conocidos mundialmente por su habilidad para desentrañar relaciones retorcidas y penetrar documentos difíciles (fueron los únicos humanos capaces de terminar la novela de Brizuela, por lo que entraron en el Guiness de los récords) analizarán con su afilada sabiduría una de las historias de amor más complicadas y apasionantes que ha conocido la historia. La tertulia será retransmitida mundialmente por TV vía satélite y por Internet, para regocijo de los habitantes del planeta Tierra.
Más tarde, a las 11, se desvelará la exclusiva mundial sobre la relación que ha hecho correr ríos de tinta en todo el mundo. Uno de los personajes que habían permanecido callados hasta el momento rompe su silencio por primera vez. En exclusiva para el Club de la Buena Estrella, Keith Clayton nos explica su versión sobre la conocida historia de amor que ha asombrado al mundo mundial y ha hecho suspirar a millones de mujeres, que repiten desde entonces la famosa frase: “Necesito un Logan en mi vida”.
Sigan pendientes. Sólo en el Club de la Buena Estrella.
Publicado por Loida Pineda Andino | 12:58 p. m. | 20 comentarios
Agradezco a todos los que han comentado sobre “Cuando te
encuentre”. Como anfitriona del libro me
siento muy complacida que haya generado ya tanto revuelo.
Debo confesarles que cuando supe que el libro había ganado
la votación, me puse nerviosa porque evidentemente no se le puede comparar a
“Ana Karenina” (por el cual voté 4) ni mucho menos a “Romeo y Julieta” (por el
cual voté 5). Aunque de inmediato sentí que iba a ser masacrado sin piedad, apelé con esperanza a la experiencia que tuve con el único libro que había leído hasta
entonces de Nicholas Sparks “The Notebook”, la cual fue muy buena, además de ser un
libro súper romántico, que era en definitiva la intención de lectura para
febrero.
No obstante esta premisa, seguía con el temor de generar
desencanto con la lectura en un momento en el que el club ha tomado un auge muy
bonito, y en el cual tenemos la asistencia de nuevos lectores. Creo que algunos de nosotros quisiéramos ver
la lista de libros leídos como una especie de “currículum” el cual nos de mucho
orgullo poder presumir.
Sin embargo, debo decir en defensa del libro que, a pesar de
que en efecto está siendo masacrado sin piedad y que por supuesto tiene muchísima tela
que cortar para criticarlo, todavía tenemos la enorme virtud de ser un grupo
tan diverso como interesante, donde cada uno sacará del libro no sólo cosas
negativas sino también cosas para poder recordar. Ya en las reuniones pasadas
recibimos buenos comentarios, aun y cuando la mayoría se derivaban de una
inevitable comparación con “Una misma noche”, dirigidos a si el libro no es muy
“mieludo” o que no nos había costado avanzar con la lectura, o si nos ha
capturado al punto de haberlo terminado en unos cuántos días, o si me dio un descanso luego de leer a Leopoldo, etc.
Además de esto, tiene personajes dignos de desmenuzarse como “súper
Logan” o la desabrida “Beth”, el fantástico “Ben” o “Zeus”, que va siendo hoy por hoy el personaje más aplaudido.
Por mi parte, quiero rescatar que me ha gustado mucho el
recurso de Sparks de apartar el suspense solamente para los protagonistas de la
novela, haciéndome sabedora de todo el meollo de la situación. Nosotros como
lectores ya conocemos los detalles de cada uno, pero son ellos los que deberán
desenmarañar sus líos y desmanes. Ese es un recurso que me hace sentir con el
sartén por el mango, disfrutando cada escena de la trama.
Otro aspecto interesante de la novela es que Sparks logra
hacerme escuchar la conciencia de los protagonistas. Esto es más evidente con
su personaje villano “Clayton”, el cual especula, conspira, maquina, urde y
manipula… todo en voz alta.
Por último, creo que ya se imaginarán como estoy disfrutando
la parte descriptiva. Me quedan imágenes claras de los lugares y de las
personas, sin llegar a descripciones demasiado cansinas o innecesariamente
prolongadas. El libro fluye, con la cadencia de un librito light si, pero con la virtud de mantenerme atrapada en una historia que aunque sea bastante predecible siempre apetece ser leída.
Estoy de acuerdo con Vicent de que Sparks no se llevará
ningún premio y que no es esa su intención. Creo que varios coincidimos en que
él escribe guiones de películas románticas para un público bastante evidente.
Sin embargo, hasta de estos libros ligeros podemos sacar cosas interesantes y,
sobre todo, el derecho a opinar con potestad cuando se nos interrogue sobre su
contenido.
Dado que no pude asistir a la última reunión, me gustaría exponer algunos aspectos sobre el libro "Cuando te encuentre". En esta entrada, haré una valoración del contexto, pero me guardo los aspectos que me parecen más importantes para la próxima reunión. Me excusarán si este texto no está pulido: hoy estoy muy cansado. Y cuando estoy cansado me sale la vena irónica.
Cualquier texto tiene dos vertientes: el contenido ("lo que se dice") y la forma ("cómo se dice"). En este caso, no tengo ninguna objeción sobre la última. Es cierto: el libro no ganará ningún Nobel de literatura, ni será recordado por su brillante prosa y su hábil manejo del lenguaje. No pretende ser literatura seria (como, por ejemplo, la magistral Anna Karenina que podíamos estar leyendo en estos momentos si las minorías no fueran aplastadas por la tiranía de la mayoría en nuestro club si la voluntad sabia y democrática del club de lectura no se hubiera expresado de manera clara y positiva) sino una novela popular para consumo del público femenino americano.
En este sentido, el libro no engaña a nadie. La prosa es sencilla. Al contrario de "Una misma noche" (donde, si quitas la forma de narrar, la historia queda reducida a tres páginas), el libro se centra en el contenido e intenta que la forma sea lo más transparente y más sencilla posible. Es una forma que hasta los dundos de los gringos pueden comprender no necesita una gran cultura para ser leída, por lo que ésto amplía el público potencial de la novela engordando los bolsillos del autor. El autor conoce a su público y conoce la técnica del best-seller.
Lo mismo puede decirse en cuanto al contenido. El público de la novela son las mujeres americanas y, en especial, las madres solteras. El libro sigue una fórmula que garantiza su éxito, una fórmula que ha explotado hasta la saciedad la novela rosa americana, con la que tiene muchos puntos de contacto.
Cuando viví en Estados Unidos, me sorprendí de saber que el 50% de los libros que imprimían en ese país eran novelas románticas para consumo femenino. Aún recuerdo ir al Wall-Mart y encontrar estanterías llenas de novelas rosas que las americanas devoraban con fruición. Y recuerdo hablar de ese tipo de novela con mi vecino (un nativo tejano), que lo llamaba "pornografía femenina" ("female porn") y que había aconsejado a sus hijos que leyeran varias de ellas, pues sus esposas los iban a juzgar por los parámetros de esas novelas (por razones que se me escapan, las americanas suelen creer que su vida va a ser como la ficción literaria o cinematográfica que consumen).
La fórmula de ese tipo de novela consiste en que la heroina (una mujer normal con la que las lectoras se pueden identificar) es rescatada de su vida vulgar por un hombre perfecto o casi perfecto que la adora con un amor más grande que la vida.
Es la típica fantasía femenina americana, pues muchas mujeres del país del norte no superan nunca la etapa de cenicienta y están esperando un hombre que las rescate de su existencia gris (en vez de cambiarla por su propio esfuerzo, pues, eso, como dijo la india, "muy cuesta"). Este ser perfecto que rescatará a la mujer recibe diferentes nombres: "Prince Charming", "The One", "The Man of My Life", "Mr. Right", "The Knight in Shining Armor" ("el caballero de la brillante armadura").
Nuestro héroe es una encarnación de ese arquetipo, hasta en los detalles. Por ejemplo, es un militar (los caballeros eran militares de su época) y ¡¡¡defiende el honor de las universitarias desnudas!!! (casi me atraganto con el café cuando leo esto: el honor no existe desde hace siglos en la cultura occidental y cuando existía, desde luego, las mujeres que se bañaban desnudas y solas en un río no se consideraban honorables). Pero el tipo parece la reencarnación de los caballeros de los libros de caballerías que satirizó el Quijote, que iban desfaciendo entuertos y protegiendo a las doncellas.
Como bien dice Henry,
El tipo es un veterano de tres misiones en la guerra, estuvo en los feroces combates en Fallujah, sobrevivió 11 ataques de bomba, de muchacho era bueno en todos los deportes que practicaba, tocaba el piano y el violín desde niño y hasta componía sus propias piezas musicales. Tiene un título universitario, la musculatura de un marine, el carisma de un artista y la pinta de un actor de cine rebelde y bohemio. Por si esto fuera poco, Thibault trabaja en la residencia canina y luego lava, plancha, cocina y repara cosas. Sabe manejar bravucones, es considerado con las ancianas, paciente con los niños y un encanto con las mujeres. Busca pistas, calcula e interpreta estadísticas mentalmente, respeta el honor de las universitarias desnudas, lee con voracidad, reflexiona como un griego, viaja de manera ecológica, acampa con armadillos y hasta entrena perros.
Sólo falta que sirva como relleno para sandwiches y como aceite para los frenos del auto. Todo ello plantea la pregunta de qué ha visto un hombre tan perfecto en una mujer normal de un pueblo de mala muerte. Pero eso es parte del género romántico americano: el héroe debe ser perfecto, para que la lectora se emocione con la lectura. La mujer debe ser bastante mediocre, para que la lectora se identifique con ella y viva de forma vicaria el amor con ese hombre de ensueño. Se trata de la evasión de la realidad de unas mujeres que no están contentas con su vida amorosa y sueñan con "su príncipe".
Así, por ejemplo, sólo para poner ejemplos famosos, en "Crepúsculo", una joven sosa y tonta es amada por un vampiro de más de cien años que es inteligente y está más bueno que el pan, mientras ella hace tontería tras tontería. En "Fifty shades of grey", un ejecutivo de menos de treinta años, que es multimillonario, se fija en una estudiante normal y corriente y acaba casándose con ella.
¿No es esa la historia más exitosa del mundo? La historia de Cenicienta, la historia de "Dirty dancing", la historia de "Pretty woman" o de "Doncella en Manhattan", la historia de la mayoría de las telenovelas mejicanas. Una joven normal consigue a un hombre extraordinario.
Se trata, en suma, que cualquier mujer pueda creer que puede conseguir un hombre perfecto. En este punto, el libro corresponde a la fantasía femenina típica. Es tan poco realista como la fantasía masculina típica, por ejemplo, las películas de Sylvester Stallone (un tipo mata a cien enemigos con una sola pistola) y los libros de James Bond (que es amado por montones de mujeres que encuentra, sin necesidad de seducirlas ni prometerles nada, sólo porque es tan irresistible que todas caen a sus pies y no se aguantan por quitarse la ropa).
Bueno, eso sólo para contextualizar la novela. Pero tengo mucho más que decir sobre la historia. Espero no haberme hecho demasiado odioso.
No. No me he quedado estancada en Leopoldo. Lo que quiero es comentarles mi primera experiencia con "Cuando te encuentre".
Cerré el libro de "Una misma noche" y me quedé perturbada, entre el sueño y el cuadro negro y el final que para mi no era final. Aún eran poco más de las ocho de la noche y entonces pensé: está aún temprano, voy a aprovechar el tiempo y empezaré con el libro de febrero. Cuando empecé a leer sentí una sensación tan extraña, era como estar corriendo a una gran velocidad y de repente parar en seco y empezar a caminar. No se si me puedan entender, pero me quedé pensando ¿Será posible que vamos a leer esto? Línea tras línea, escritas de manera muy sencilla, todo tan lineal y en ese momento pensé: si Leopoldo le diera un poco de su técnica a Sparks y Sparks un poco de su sencillez, saldría un escritor regio.
Estuve a punto de dejar el libro a un lado y no seguir leyéndolo, me recordó el primer y único libro de Paulo Coelho que he leído (únicamente que sin las frasesitas inspiradoras y motivacionales) pero decidí seguir; en honor al club y a mi objetivo de leer todos los libros programados para este año. Mi mayor sorpresa fue encontrarme un viernes llegando a la medianoche a mi casa y cogiendo el libro porque necesitaba seguir, y luego el sábado, abrir los ojos y volver a pensar: Creo que puedo leer un capítulo hoy temprano,es decir, me tragué todas las palabras y las críticas y terminé atrapada por Nicholas Sparks.
De este ejercicio me quedaron un par de lecciones importantes. Primero, nunca más volver a leer un libro inmediatamente después de terminar otro. Eso de saltar de un autor a otro una misma noche, es equivalente a saltar de una relación a otra cuando todavía estás enganchado en la primera. Y luego, que a veces a un libro le puede fallar la técnica, pero lo más importante es la capacidad que tiene el autor para atraparte, para generarte un sentimiento, para hacerte sentir. Nicholas Sparks probablemente nunca gane un premio literario pero sabe cómo mantenerte capturado en una historia sencilla, su intriga es más lograda que la de Leopoldo, aún siendo un escritor empírico sin mayor escuela literaria.
Disfruten su lectura de este mes y que no les de pena sacar el adolescente que todos llevamos dentro.
"Sus páginas amarillas tienen memoria, conservan la personalidad e historia del que los leyó y alegran a su nuevo dueño con las mismas palabras usadas"
Imaginemos que optamos por leer un libro, cuya edición impresa no logramos encontrar en las bondadosas librerías del país (contadas con los dedos una mano) . Si es un libro relativamente actual lo más probable es que lo encontremos en formato electrónico, si es un clásico es seguro que estará en algún rincón cibernético, pero y ¿qué si nuestro orgullo literario nos exige tener el papel en nuestras manos y dejar de lado la tecnología? ¿Qué si el título que buscamos simplemente es especial y queremos preservarlo en nuestro estante?
Hace un par de meses en el club quisimos leer "La vida exagerada de Martín Romaña" del peruano Bryce Echenique, desistimos porque por más que googleamos no encontramos la versión electrónica, probablemente nuestras habilidades de búsqueda no fueron las óptimas. En cuanto a la edición impresa le sabía a chino a los empleados de las librerías.
No yendo tan lejos, cuando leímos "Cuentos de cipotes" del ícono del costumbrismo salvadoreño Salvador Salazar Arrué, no había ni un solo ejemplar en las librerías, fue ahí cuando me surgió la idea: ¡Buscar en los libros usados!, casualmente en ese mes salió a la venta una recopilación de la obra del escritor en dos tomos, al final me quedé con las ganas del ejemplar con los dibujos de Maya en la portada y mirar con envidia -de la buena- a los que desempolvaron sus libros con recuerdos escolares. Entre otras cosas esto me llevó a pensar que las nuevas generaciones no leerán cuentos de cipotes y muchas cosas más, pero bueno, ésta es harina de otro costal.
Leyendo este artículo me surge la gran pregunta: ¿Dónde encontrar libros usados en El Salvador?
De mis recuerdos puedo nombrar el parque San José en el centro de San Salvador donde había pequeños negocios que hasta la reciente reestructuración del centro histórico fueron desalojados y tal vez reubicados, ¿alguien sabe qué fue de ellos?
También está el famoso negocio- por llamarle de alguna forma, supongo que este tipo de negocio es más por amor que por las ganancias que puedan obtenerse- “Segunda Lectura” situado en Mejicanos que fue fundado hace unos veinte años. Aquí un reportaje de hace un tiempo.
Haciéndolo más personal, ¿qué título desearían tener, que ha sido imposible obtener y que estarían dispuestos a aventurarse -no por peligroso, si no por difícil- a buscarlo de segunda mano?
Publicado por Henry Andino | 5:59 p. m. | 17 comentarios
Me pregunto que tan complicado será adaptar los libros de Nicholas Sparks a versiones cinematográficas. Quizá sólo exhiba mi imprudencia e ignorancia, pero me aventuraré a decir que me parece que no debe ser demasiado difícil; visto que el autor de The Notebook escribe en un formato muy parecido al de un guion -con muchas descripciones, eso si- pero con secuencias a manera de escenas que traslapan las historias personales y apariciones de cada personaje. Encima sabe recurrir a la música para resaltar momentos y reforzar las caracterizaciones, de la misma manera que en una película.
Cuando te encuentre es un libro bastante previsible, pero no por eso menos interesante en su desarrollo. Y bueno, es una historia romántica, de modo que admito que en realidad yo no tenia muchas ni muy buenas expectativas antes de comenzar la lectura. Pero he de reconocer que me ha sorprendido que a pesar de la cuota melodramática ya esperada, Sparks se cuidó de no llevar la historia más allá del umbral de lo excesivamente sensiblero o cursi. Cuidándome de no hacer spoilers ni tirar demasiadas luces sobre la evolución o el final de la historia, puedo decir que Cuando te encuentre se lee con fluidez y resulta entretenido. Abunda en descripciones e imágenes, y tiene algunos personajes muy bien construidos.
En ese orden (y ahí es bastante maniqueo en el manejo de la moralidad de sus personajes, diría yo) Sparks logra crear una terrible aversión del lector hacia el personaje de Keith Clayton, a quien lleva de lo antipático a lo verdaderamente vomitivo. Habrá, sin embargo, más de algún personaje con el que no nos cueste nada identificarnos y al que quizás hasta lleguemos a admirar.
En mi caso particular, mis favoritos son dos de los personajes secundarios. Uno de ellos es Zeus, el formidable perro pastor alemán, fiel compañero de Logan Thibault, un animal tan presente y determinante en la historia como el más importante de los protagonistas humanos. Si Sparks no tiene o nunca ha tenido perros pastores alemanes, parece que se dejó guiar por alguien que si los conoce bien, pues enumera acciones y reacciones típicas de los ejemplares de esa valorada raza. El inteligente can de la historia desciende de un linaje de campeones y es un espécimen bien entrenado. Tan obediente y amigable como compañero de juegos y paseos, como temible e imponente en su rol de guardián, Zeus es un perro que cae simpático a la primera.
Pero sin lugar a dudas mi favorita es Nana, la septuagenaria dueña de la residencia canina y abuela de Beth. un personaje remarcable, muy interesante. La mujer que crió a Beth y sigue teniendo un peso fundamental en su vida, es una señora en verdad admirable. No para nunca de trabajar en la residencia canina a pesar de su edad y del hecho de haber quedado parcialmente paralizada del lado izquierdo de su cuerpo luego de sufrir una embolia. Su mente lúcida y su actitud inquebrantable se evidencian en la agudeza y el ingenio de sus frases, mismas que expresa con humor e ironía. Cuando Nana no sabe, intuye, y esa es otra forma de saber. Sus intervenciones son, para mi gusto, lo mejor del libro. Por si eso fuera poco, es una mujer apasionada por su equipo de béisbol, al que critica sin misericordia mas nunca abandona a pesar de sus malos resultados. Pero es otra pasión de Nana la que en realidad me ocupa en esta entrada: la música.
Desde hace más de 30 años, Nana forma parte del coro de su iglesia y, pese a su quebranto de salud, ha vuelto a los ensayos con gran entusiasmo. Nana es también amante del jazz, y le encanta escuchar a todo volumen los programas del género que pasan por la Radio Pública Nacional (NPR por sus siglas en inglés).
La NPR aglutina más de 900 radios a los largo y ancho de los Estados Unidos y está al aire desde abril de 1971. En sus franjas pasan programas y conciertos como Jazz Profiles conducido por Nancy Wilson, Jazz Set con Dee Dee Bridgewater, Piano Jazz con Marian McPartland y Jazz from Lincoln Center, Winton Marsalis, conducido por Ed Bradley
En cuanto leí la referencia en el capítulo 3, busqué en Internet la programación de Jazz de la NPR y encontré algunos enlaces con el streaming de la radio. Cuando empezó a sonar la música, casi me pareció escuchar a la simpática vieja diciendo: "Esa clase de música no nace como los plátanos, ¿lo sabías?".
Pero el libro tiene muchas más referencias musicales, como la que se menciona en la secuencia del baile en la primera cita de Beth y Logan. Luego de entrar a Shagging for Crabs, ese lugar en el que toda la asistencia parece conocer las frases y coletillas con que debe responder a los meseros y recibir a los nuevos comensales en su mesa, Logan Thibault siente como si estuviera en el musical The Rocky Horror Picture Show. Luego se entera que debe aprender a bailar Shag, un baile de los años 40 oriundo de Carolina del Sur. Más adelante esa misma noche, en el lugar de su cita ponen algunas "canciones cliché", de esas que siempre crean la atmósfera romántica en las películas gringas, como My Girl de The Temptations (1964) y la versión de Unforgettable de Nat King Cole, original de Irving Gordon de 1951.
Willie Smith (bautizado William Henry Joseph Bonaparte Bertholoff Smith, y apodado "The Lion"; notable pianista de jazz, maestro del stride style en los años 40) también es mencionado cuando Logan rememora su improvisado "concierto" de piano para la tropa en Iraq durante el cumpleaños de un superior que admiraba al músico de Harlem.
El resultado de todo ese repaso musical abarca tres cuartos de siglo y arroja una banda sonora que merece ser escuchada. Empecemos por un poco de jazz de la Radio Pública Nacional, algo del streaming que capté luego de leer que Nana disfrutaba de esos programas, mismo que seguí escuchando mientras leía los capítulos siguientes: Carmen McRae, Dee Dee Bridgewater, Bill Evans, Mary Lou Williams, Milt Hinton, Wynton Marsalis, Less McCann y Lionel Hampton (si, igual que el nombre del condado en donde transcurre la historia de nuestro libro del mes). Luego viajemos con Meat Loaf a 1975, al musical The Rocky Horror Picture Show, que Logan recordó al entrar al restaurante bar en Wilmington, y entonces recorramos las décadas de los 40's, 50's y 60's escuchando a Randy Newman con algo de Shag, a Nat King Cole con su Unforgettable y a The Temptations con My Girl. Para cerrar, remontémonos a 1940 y escuchemos el stride style de Willie Smith, "The Lion".
Quizás, como a Ben, también a nosotros nos den ganas de aprender a tocar el piano...
Publicado por María Ofelia ZP | 4:04 p. m. | 3 comentarios
La memoria… los
recuerdos… vaya por Dios ¡todo lo que se puede decir de eso! Que si es real, que
si se construye en el momento "no existe un cajón de recuerdos, los recuerdos
se elaboran en el instante". ¿CÓMO? Pero… ¿Y el romance, dónde queda?
Bueno compas de
andanzas literarias, quiero compartir este breve escrito para hablar
sobre el libro de enero, que nos permitió tantos encuentros
llenos de intensidad. La verdad es que para hacer justicia, lo que no
podemos negar,
es que sin duda este libro nos ha generado un montón de energía y emociones
que le han puesto mucho sabor a las reuniones y, por mi parte, tan sólo
eso, ya vale la pena para haber leído
el libro “Una misma noche”, más allá de si valía la pena como
literatura, de si
el autor logró su cometido o no, de si nos gustó o más bien, podríamos
haber
seguido viviendo sin nunca haberle leído. Y antes de seguir he de decir, que si bien no será un libro memorable, tampoco opino que es lo peor que he leído en mi vida...
Pero, para no desviarme del tema, quiero decir que ha sido fascinante ver “la pasión” con que cada quien
expresaba el camino por donde le hizo transitar la lectura: el desconcierto, la
decepción, los recuerdos, la confusión, el interés, la incredulidad (“Z” ¿Pero
cómo, se acabó?), la curiosidad, la imaginación en muchos casos, mucho más prolifera que la del mismísimo escritor: tortura, asesinato, secuestro,
violación… "No, sólo abrió la puerta (…)".
Y bueno, es que no paro de reír pensando en todas las cosas
que nos hizo suponer, imaginar y, tal vez, desear, este libro; por ello,
declaro desde mi óptica personal, que creo que a pesar de todo, ha valido más
la pena este libro que algunos malos amores de los cuales hoy por hoy no puedo
hablar ni con pena ni con gloria… Y, a manera de cierre, quisiera compartirles
un recuento de la memoria, que “borrosa” como la de Leo Bazán, he hecho sobre
las que para mí son algunas de las “citas memorables”, y les invito, de una manera cordial, a que con toda
libertad me corrijan y me ayuden para que no se nos olviden, como diría mi
amiga de la infancia: "Cuando la memoria ya nos falle…".
FELICES LECTURAS, y nos vemos el jueves cuando el
romance/erotismo de febrero, nos convoque para descubrir si “Cuando te encuentre”
nos hace suspirar o nos empalaga de tanta miel…
UNA MISMA NOCHE –
CITAS MEMORABLES
No me gusta por “tacaño” en cuanto a las
descripciones…
NO ES UN THRILLER!!!!!!
A mí no me gusta…¡Ahora sí ya me gustó!
La semana pasada dije que no me gustaba, pero
ahora sí siento que ya me está gustando
Pura técnica… creo que este cerote mejor debería dar clases
Insisto, no me gusta por “escaso” de detalles
Lo que más lamento es no haber leído este libro
antes de tener enfrente a Leopoldo, para haberle dado en la cara…
No me aguantaba por venir a la reunión de hoy para hacer pedazos a
este cerote!
Lo dicho, sólo la Rosa Montero opina que esto es
un “Thriller”
Si la Rosa Montero te hubiera oído contar tu historia, ¡LLORA, y ahí mismo te da el premio Alfaguara!!
¡Ya superálo bicho!!
Y
así, sucesivamente… ha sido un placer parecido a un cafecito en una de esas
maravillosas mañanas de cielo azul que de vez en cuando nos regala el verano…