jueves, 2 de febrero de 2017

La Sonrisa Etrusca, José Luis Sampedro

La vida... ¡Tantos mueren sin probarla!

José Luis Sampedro

Querido Club de la Buena Estrella, después de un mes deleitándonos con el libro de enero, por la programación y también por las veces en que les he mencionado en estos días que “ya casi, ya casi”, ha llegado el momento de leer y comentar a José Luis Sampedro quien según su biografía fue un escritor, humanista y economista español que abogó por una economía «más humana, más solidaria, capaz de contribuir a desarrollar la dignidad de los pueblos». 

En 2010 el Consejo de Ministros le otorgó la Orden de las Artes y las Letras de España por «su sobresaliente trayectoria literaria y por su pensamiento comprometido con los problemas de su tiempo» y en 2011 se le concedió el Premio Nacional de las Letras Españolas.

En paralelo a su actividad profesional como economista, publica diversas novelas y tras su jubilación continuó dedicado a escribir, consiguiendo grandes éxitos con obras como Octubre, octubre, La sonrisa etrusca o La vieja sirena. Sus éxitos literarios coinciden con la trágica noticia de la muerte de su esposa, Isabel Pellicer, en 1986.

Sampedro falleció un 8 de abril dejando una multitud de anotaciones y textos inéditos, escribió hasta el final. Dos de sus últimos proyectos, Los Ríos y Sala de espera, ven ahora la luz por decisión de su compañera y legataria, Olga Lucas, quien explica que dejará “aparcadas” las obras inconclusas iniciadas en “un pasado remoto” pero se ocupará de los inéditos del final de su vida. “Es decir de aquellos de los que tengo seguridad y conocimiento directo acerca de sus intenciones”, afirma en el prólogo del libro.

Madrid 12 JUN 2013 - 09:01 
Orfandad. Añoranza. Ausencia. Tal fue anoche la estela de sentimientos que recorrió los ánimos de centenares de personas reunidas en el Ateneo de Madrid para evocar al escritor, pensador y maestro recientemente fallecido a los 96  años, José Luis Sampedro. Su figura y su obra cobraron vida al calor de un puñado de relatos signados por el afecto, que fluyó sereno pero incontenible a través de 12 intervenciones de un abanico de personas con él relacionadas. Panelistas y asistentes crearon en torno a José Luis Sampedro un “cielo de cariño”, como anunciara Iñaki Gabilondo en su breve parlamento.




LA SONRISA ETRUSCA (1985)

Es su novela publicada en 1985.  En 2001, el diario español El Mundo, la incluyó en su lista de las 100 mejores novelas en español del siglo XX.



La sonrisa etrusca es una recomendación de María Ofelia Zúniga Platero

DATOS DEL LIBRO

Viñeta:                        Febrero / Amor
Título:                         La sonrisa etrusca
Autor:                         José Luis Sampedro
País:                            España
Nº de páginas:              320
Año de publicación:      1985
Idioma original:            Castellano
Género:                        Novela
Editorial:                      Alfaguara
ISBN:                            9788497591638


SINOPSIS

El nacimiento del único nieto de José Luis Sampedro le sirvió de inspiración para escribir esta gran novela. Publicada en 1985, narra la historia de un viejo campesino calabrés que llega a casa de su hijo en Milán para hacerse una revisión médica por un cáncer. Allí descubre su último amor, una criatura en la que volcar toda su ternura: su nieto Brunettino. El escritor ofrece en este relato, tierno y lúcido, un conocimiento profundo del alma humana. 

La crítica ha dicho esto: 

«Está escrita con una ternura y una lucidez aunadas que reflejan perfectamente la experiencia cenital de su protagonista.»
Leopoldo Azancot, ABC 

José Luis Sampedro ha dicho esto:  

"La sonrisa etrusca fue el primer libro de lo que podríamos llamar éxito. A partir de ahí, sí se puede decir que soy un escritor con éxito de ventas relativo. Quiero decir que sí, que mis libros se venden, no me puedo quejar, pero tampoco soy de esos que venden sus libros por millones. Durante las décadas en que ni era conocido ni vivía de la literatura nunca trabajé buscando fama, gloria y mucho menos para ganar dinero o llamar la atención de los críticos. Trabajaba para explorarme a mí mismo, para explorar a los demás y para quedarme satisfecho con lo que yo descubría. Lo he resumido alguna vez con la expresión “ser arqueólogo de uno mismo”, “hacerse a sí mismo" "Escribo con una pasión enorme", dice también José Luis Sampedro. "La pasión de expresarme. En el libro no hay trucos literarios. Está escrito con la máxima sencillez que he podido alcanzar".

En 2011, tras 26 años de su primera edición, Las sonrisa etrusca fue llevada al teatro y José Luis Sampedro que en ese entonces tenía 94 años colaboró con los realizadores.  

DIVISIÓN DE LECTURAS

Jueves 2 de febrero de 2017
Jueves 9 de febrero de 2017
Jueves 16 de febrero de 2017
Jueves 23 de febrero de 2017
Prólogo
Biografía del autor
Capítulo 2
Página 12 del PDF
Capítulo 20
Página 71 del PDF
Capítulo 40
Página 132 del PDF
Capítulo 60
Página 195 del PDF
5%
37%
67%
100%


EL AUTOR

Según ABC.es, intentar definir a un hombre como José Luis Sampedro con adjetivos como escritor, académico de la RAE, humanista, economista, filósofo, pensador... sería menguar un legado.  Pero vamos a intentar que este breve recorrido biográfico nos hable de los datos más objetivos e indiscutibles:  

Nació el 1 de febrero de 1917 en Barcelona. La variada procedencia geográfica y cultural de su familia supuso una influencia fundamental en su obra, ya que su padre había nacido en La Habana, su abuelo en Manila, su madre en Argelia y su abuela en Lugano, Suiza italiana. La familia se trasladó a Tánger (Marruecos) cuando el escritor contaba con tan solo cinco años y medio, y permaneció en tierras africanas hasta los trece.

En 1946 se casó con Isabel Pellicer, y al año siguiente nació su hija Isabel.  En 1977 fue elegido senador por designación real en las primeras Cortes democráticas y vicepresidente de la Fundación Banco Exterior. Poco después nació Miguel, su único nieto, el cual inspiró su obra más leída, «La sonrisa etrusca» (1985). Un año después murió su mujer.

En 1990 fue nombrado miembro de la Real Academia Española, donde su heterodoxo discurso de ingreso, Desde la frontera, tiene mucho que ver con el tema de su obra La vieja sirena, publicada ese mismo año, considerada un canto a la vida, al amor y a la tolerancia. 

Ese discurso hoy, 27 años después, sigue tan vigente como entonces por eso queremos compartir en este acercamiento al autor y su obra algunos pasajes del mismo y si quieren leer el discurso completo pueden hacerlo desde aquí.


http://www.rae.es/sites/default/files/Discurso_Ingreso_Jose_Luis_Sampedro.pdf

Las primeras fronteras vitales. “Lejos de caminar sin rumbo, la frontera siempre fue mi norte”, dice Sampedro al comienzo. Porque ya desde su primera infancia en Tánger, y después en Aranjuez, fue forjando esa íntima esencia fronteriza y a sentirse escritor, a caballo de una realidad cotidiana y un mundo mítico. “Entonces ignoraba que me estaba empezando a poseer ya la adicción a lo fronterizo”, aseguraba, aunque desde la guerra civil, decía, “he detectado fronteras por todas partes, aunque muchas no reciban ese nombre”.

"Curiosamente, la primera frontera que recuerdo surgió allí donde no parecía tener razón de ser. Aquel Tánger de los años veinte, donde transcurrió mi infancia, era ciudad internacional, en la que convivían en igualdad todos los países. Los chicos llegábamos al colegio con diversas lenguas maternas, comprábamos golosinas con monedas diferentes, celebrábamos varias fiestas nacionales e incluso nuestro descanso semanal se repartía entre los días sagrados de tres religiones."


Para finalizar anotamos que como muestra de una vida que no se cansaba de vivir, Jose Luis Sampedro se casó en el año 2003 con la escritora, poetisa y traductora Olga Lucas y compartió con ella hasta su último día. En la madrugada del domingo 8 de abril de 2013, tranquilo y sereno, porque no le teníamiedo a la muerte -como contó posteriormente su viuda-, murió a los 96 años y como no podía ser de otra manera, murió el hombre y nació una leyenda que sigue siendo estudiada y recordada en las aulas, en foros académicos, en espacios de cultura y por supuesto en el corazón y la memoria de sus lectores.

 



miércoles, 1 de febrero de 2017

La sonrisa etrusca, una novela de amor


Llegó febrero y con él, el turno de leer un libro sobre el amor en el Club de la Buena Estrella. Para 2017 leer sobre el amor significará conocer a un escritor del que nunca se ha leído en los 10 años de existencia del club y él nos contará una historia que habla sobre el amor en estado puro.

Hace 11 años viviendo en la ciudad de Lima en Perú conocí a la María José, mi amiga de Madrid como muchos la conocen. Vivimos en la misma casa durante un tiempo, nos hicimos amigas, compartimos muchas cosas y entre ellas una maravillosa que es nuestro gusto por la lectura. Cuando la María Jo. llegó a aquella casa del distrito de Santa Anita donde yo vivía ya desde hacía un par de meses, de primera mano no parecía que fuésemos a tener muchas cosas en común, pasó el tiempo y los corazones se abrieron, pasó más tiempo y ella además del corazón nos abrió su biblioteca y yo, como no podía ser de otra manera, me metí de cabeza. Allí descubrí verdaderas joyas escritas tanto por escritores que ya conocía, como por otros que eran nuevos, al menos para mí. 

Saramago, Kapuscinski, Almudena Grandes, Matilde Asensi, entre otros, y un día llegó el turno de conocer a José Luis Sampedro a través de su libro "La Sonrisa Etrusca". Otro libro bueno, pero no un escritor más. Resulta que la María Jo. conocía en persona a Sampedro y que su marido incluso ¡fue su alumno en la Universidad Complutense de Madrid!! Así que fue mi suerte que antes de conocerle por su escritura, le conocí por las anécdotas que en aquel momento ella me pudo contar de la forma natural con que se habla de alguien a quién se admira y se le tiene cariño, de esa manera antes de empezar a leer yo ya sabía que me estaba enfrentando a la escritura de un gran señor, que aparte era también un gran humanista, un gran economista y, como lo supe después, un gran escritor y un grandioso ser humano que se bebió esa vida que le duró 96 años tal como él lo decía ¡resistiendo y aprendiendo!

«Tengo 94 años y me considero un aprendiz de mí mismo. Todavía aprendo a ser quien soy. Y me moriré sin haber acabado, pero he hecho todo lo posible: hazte quien eres y hazlo fervorosamente. Y hazlo entregado a eso y en solidaridad con los demás, porque sin ellos no somos nadie. Sin doblegarte, sin hundirte, sin ceder, sin creer los inventos de los que quieren explotarte. ¡No te rindas! Trata de vivir en armonía con la naturaleza a la que perteneces.»

En estos días pensando en que se acercaba febrero y que ya llegaba el tiempo de leer a Sampedro en el club, le pedí a la María Jo. que me ayudara para poder presentarlo como es debido, y ella muy amablemente buscando tiempo donde no había, desde Madrid nos hizo una compilación de artículos con los que se puede tener una idea de quién era aquel hombre de mente brillante y alma generosa, que siendo uno de los "más grandes economistas" como dicen de él los entendidos en la materia, se abandonó también a su pasión por las letras y creó personajes inolvidables que viven vidas de ficción a menudo en el mundo conocido, mientras -en la vida real- él luchaba desde el poder de las palabras para que el mundo en el que habitamos fuera uno más digno de vivirse. 

Cada vez que escucho una entrevista a José Luis Sampedro, pienso que seres humanos como él dejan muy alto el listón en lo que a vivir respecta y por eso, en esta breve introducción a su biografía quiero dejarles un pequeño vídeo donde él mismo nos hace una invitación a honrar la vida, y nos ofrezco el regalo de no imaginar una voz para leer esta historia escrita de una forma sencilla o como lo diría el mismo Sampedro algún día "sin trucos literarios, con la máxima sencillez que he podido alcanzar".

La novela nos habla de un viejo partisano calabrés que viaja a Milán para ver al médico y descubre a su nieto, y a través de él vuelve a vivir.

Será que al final se trata de que si bien envejece el cuerpo, no pasa igual con el alma, y a la hora de sentir, al enamorarnos, siempre es igual sin importar si es el primer amor o el último de nuestra vida, lo cierto es que el mundo se detiene, los sonidos callan y el mundo entero cambia cuando se reconocen por fin, dos almas enamoradas.

¡Felices lecturas querido club!


martes, 31 de enero de 2017

La noche de la Usina, comentario personal

A mi gusto, por mucho, el mejor Premio Alfaguara.
¡Qué gran libro La noche de la Usina! ¡Qué buen inicio de año para nuestro club de lectura!

Ya lo dijo Stephanie en un post anterior: Cuando reunidos en la primera sesión del año en el Club de la Buena Estrella, me llegó el turno de expresar mi valoración sobre La noche de la Usina, lo primero que dije fue que "a mi gusto, este es, por mucho, el mejor Premio Alfaguara que he leído hasta hoy".

Y es que creo que La noche de la Usina abunda en elementos agradables al lector. Es un relato cautivador, de lectura fluida, ritmo trepidante, imágenes claras y amenos diálogos coloquiales del argentino provincial, donde un variopinto grupo de personajes que me parecen conocidos del propio barrio, sencillos, consistentes, entrañables algunos, profundamente humanos todos, nos contagian primero con su iniciativa solidaria malograda por un par de estafadores, para luego engancharnos en una desquiciada cruzada reivindicativa con mínimas posibilidades de éxito. Y uno quiere que tengan éxito.

Es destacable el magistral hilo conductor con que el autor nos lleva a presenciar la historia. Para ese propósito, Eduardo Sacheri se sirve de la figura de un narrador omnisciente, acaso una extensión del genial Arístides Lombardero, el peculiar maestro de ceremonias y contador de historias del circo itinerante que aparece, nombrado al menos, tan solo en el prólogo. Esa interesante voz narrativa que va muy a su ritmo y a su manera, que no está para complacer "caprichos de burguesitos", se alterna cada tanto con esas conversaciones dotadas de tanta sencillez y naturalidad, salpicadas unas veces con hilaridad, otras con sentimiento, pero siempre con mucho tino y propiedad.

Eduardo Sacheri ha probado ser un experto en el terreno de las historias de reivindicación, que no necesariamente de venganza o de vendetta. Quizá si de revancha, dicho en un sentido más bien deportivo. Esas sempiternas metáforas de fútbol en los relatos del argentino, del juego como un ensayo de la vida, nos hacen creer que alguna vez  una manga de tipos comunes y corrientes en un disfuncional trabuco de barrio, puede ganar un juego, o ya de perdida, meter tan siquiera el gol de la honra. Para los eternos coleros y perdedores, perder luchando es casi poético. Empero, ganar alguna vez en la vida, es casi como tocar el cielo con las manos.

El marco histórico de La noche de la Usina
El corralito financiero de diciembre de 2001 es el telón de fondo de la historia en mención, pero el autor no aborda el asunto desde una óptica meramente financiera, como tampoco plantea un análisis de la realidad social, política y económica de la Argentina de inicios del nuevo milenio. Antes bien, el acontecimiento y los antecedentes que desembocaron en él, son vistos desde la perspectiva de unos cuantos tipos comunes, de un pueblo imaginario que pudiera ser cualquier pueblo real en la Argentina de esos días, donde una prolongada recesión, un elevado déficit fiscal, un alto grado de endeudamiento del estado y una terrible política económica basada en una ilusoria paridad de la moneda local frente al dólar, condujeron a la quiebra de muchas empresas incapaces de competir con los precios de los productos importados, y a la consecuente pérdida de empleos. El corralito fue la medida resultante impuesta por el estado para contener la fuga masiva de dinero de los bancos, una manera de evitar el colapso de un sistema ya muy maltrecho.

Pues bien, todas esas cosas son contadas por Sacheri de una manera más simple, más desde la óptica del pueblo, describiendo cómo una fuente de empleo tras otra se van extinguiendo y dejando a la gente sin trabajo ni oportunidades, dando cuenta de cómo algunos se embarcan en pequeños negocios familiares que no cuajan y que al final los dejan sumidos en una crisis aún peor.

Es ahí, en medio de esa crisis en que todo apunta a que "el país se va a la mierda", donde aparece esa manga de viejos locos y macanudos, con una idea solidaria parida durante la cena entre amigos de la última noche del año 2000.

—¿Y no hay manera de hacer algo? —pregunta Silvia.
Se hace un silencio largo. [...]
—El campo —dice Fontana, después de una pausa—. Eso va a quedar.
—¿En qué sentido?
—Cuando se vaya todo a la mierda, Silvia. El campo va a quedar.

No pasa mucho tiempo antes de que las reflexiones y divagaciones de Fontana desemboquen en el proyecto planteado por Fermín Perlassi:

—Ponemos una acopiadora de granos, les damos a los chacareros la posibilidad de almacenar, ¿entendés? Almacenan en nuestros silos, eligen cuándo vender, cuando mejor son los precios. ¿Me seguís?
—Supongamos que te sigo.
—Después, si la cosa prospera, uno lo puede armar mejor. Venderles a los productores las semillas, los agroquímicos, los fertilizantes. Pero ojo: como una cooperativa. Quiero decir, no para ganar plata.
—¿Y para qué lo haríamos?
—Mirá —Perlassi se lanza a enumerar sus razones con una seguridad que demuestra que lo tiene largamente madurado—. Lo armamos para la gente que tiene poco campo, ¿me seguís? Para que no tengan que arrendarle la tierra a un pool. Lo hacen ellos. Acopian con nosotros...

De los personajes
Nos quedó claro tras la lectura que este es un libro de hombres, donde las figuras masculinas están muy bien delineadas y las femeninas (Silvia, Florencia y Ester Manzi) aparecen muy poco y siempre vistas desde el sesgo y la perspectiva de los hombres de la historia.

Fermín Perlassi es el líder indiscutido de esta improvisada banda, un tipo íntegro, de grandes cualidades, que sabe sacar lo mejor de sus compañeros de equipo. El ex-futbolista es ese típico héroe de pueblo, más admirado por su vocación para ayudar a su comunidad que por sus glorias deportivas pasadas. Perlassi es además un ferviente amante del cine clásico, algo que a la postre se volverá fundamental en la concreción de los planes que lo ocupan en este relato.

Rodrigo Perlassi es un joven de buenos sentimientos, que antepone a todo el hecho de acompañar a su padre en su duelo y en su ulterior proyecto desquiciado. Rodrigo es como el Fermín de 30 años atrás, por lo que al lector no le cuesta ponerse de su lado y esperar que le sonrían la vida y la suerte (y Florencia, por supuesto). Su torpeza ante la mujer que le gusta ha dado pie a interesantes y divertidos comentarios en nuestro club de lectura.

Alfredo Belaunde, el encargado ferroviario, es un capo de la mecánica que aún hace andar un viejo Citroën 2CV. El viejo cascarrabias es tan bueno y confiable como los demás, y acaso el más respetuoso de todos a la hora de escatimar groserías en presencia de Silvia. Belaunde, sin embargo, es también el más provocador cuando se trata de acorralar a Fontana en sus contradictorias inclinaciones políticas y en sus espurias citas de Mijaíl Bakunin.

Atanasio Medina, el viejo loco de palabras ininteligibles que hace su casa en la parte más expuesta a las crecidas del río, que honra como oro su palabra pero le resta todo valor a su firma legal y que le tributa toda clase de cuidos y atenciones al lavador automático que se ganó en una rifa, termina siendo una pieza fundamental en el plan de Perlassi. El lunático veterano de la Primera Compañía del Batallón de Zapadores Pontoneros No 2 de Mendoza, que se ufana de haber salido todo un experto en demoliciones, es el causante de las carcajadas de Rodrigo y Hernán, una vez que estos deciden echar al aire sus expectativas del plan:

—¡Y Medina! ¡Medina! ¡No te olvides, te pido por favor, que estamos intentando dar el golpe del siglo con el viejo Medina!

José y Eladio López son los cándidos obreros todo-terreno del plan, tan incapaces de estar separados como de estar juntos sin pelear. Son dos típicos hermanos en acción sincronizada, con poco seso pero con mucho corazón. Así las matemáticas se les nieguen y los cálculos del trabajo pendiente les salgan disparados, los López están más que dispuestos a realizarlo.

El transportista Francisco Lorgio es un gallego-argentino de valores muy elevados y sentimientos a flor de piel. El tipo se solidariza con la causa desde un principio y no tiene reparo en aportar una fuerte suma de dinero. Lorgio da trabajo a los López y se muestra siempre solidario y tolerante. Tiene, sin embargo, un punto de fallo: No es capaz de ejercer esas cualidades con su hijo Hernán, un tipo rebelde y disoluto que intenta sin éxito congraciarse con su padre.  Francisco Abriga en el fondo una esperanza de que Hernán se redima en esta empresa.

Fortunato Manzi es el empresario visionario, desalmado y carente de ética que sacará provecho de cualquier oportunidad de hacer dinero que se le presente. Manzi adolece además de una traumática incapacidad para aceptar una derrota. Este personaje es probablemente el que mejor pone de manifiesto la enorme capacidad de Sacheri para crear personajes creíbles, sin abusos maniqueos y sin emitir juicios personales sobre ellos. Sacheri solo cuenta, pone las cartas sobre la mesa y deja que el lector decida.

Y para cerrar, porque para mí merece mención aparte, está el personaje de Antonio Fontana. Este es un tipo con altas concentraciones de ironía y sarcasmo, un verdadero as cuando se trata de echar bandos y puteadas. De más está decir que es mi personaje favorito. Ese engendro formado a partes iguales por sus fundamentos anarquistas y su incondicional lealtad al alfonsinismo, es también una suerte de líder, pero a la sombra. Más negativo y amargado que sus "camaradas" en esta historia, Fontana matiza y complementa el liderazgo de Perlassi, y aporta esos divertidos delirios de comando anarquista que él asume con absoluta seriedad. En definitiva, Fontana es leal a las causas en las que cree y a los principios que lo definen. Quiere una vida simple, no tiene ataduras materiales ni le importan demasiado las opiniones de los demás, y por eso se dedica a refaccionar llantas en su garaje cuando se queda sin su empleo de jefe de campamento de vialidad. La mayor parte de las cosas que el libro nos dice de Fontana pasan solo en la cabeza de éste, y muy pocas veces llegan a convertirse en palabras.

Conclusión
Le doy 5 estrellas, así de simple. Siempre sostuve que no le daba más de 4 estrellas a un libro reciente, que me guardaba esa valoración para los clásicos literarios. Pues La noche de la Usina me descompuso los esquemas. Esta es esa clase de libro que uno puede recomendar o regalar sin temor de defraudar. Tiene calidad narrativa, una buena historia, unos personajes magníficamente logrados, una formidable exploración de los comportamientos humanos y un marco histórico que sirve de ancla y referencia con una realidad cercana en el tiempo y en el espacio. Este libro seguramente ofrecerá múltiples elementos de identificación a los lectores de esta generación y de las venideras. ¿No es esa acaso la definición de clásico?

Eduardo Sacheri ha dado en el clavo con este Alfaguara. Ya un par de veces propuse sin éxito algunos de sus libros en el club: "La pregunta de sus ojos" y "Esperándolo a Tito y otros cuentos de fútbol". La democracia, sin embargo, nos llevó por otros rumbos literarios. Qué bueno que esta vez pudimos leerlo como club por ser el último Premio Alfaguara  una lectura pre-asignada para cada mes de enero. Y qué bueno que ha sido del agrado de todos en el grupo, algo que a lo mejor allana el camino para repetir en el futuro las propuestas de lectura anteriormente fallidas.

Reunión final sobre "La noche de la Usina"

"Los jueves son sagrados" - Judith Reyes


Los últimos jueves del mes siempre son especiales para nuestro club. Generan una expectación liberadora para quienes ya terminamos de leer el libro asignado, sabiendo que nos podemos "despepitar" contando absolutamente todos los detalles de la historia, final incluido. A estas alturas, ya tenemos bien dibujaditos a los personajes, hemos tomado bando, sabemos quienes nos simpatizan o no, y hasta nos identificamos con alguno que otro favorito. Ya tenemos una selección completa de nuestras citas preferidas, aquellas que hemos venido compartiendo jueves a jueves, y ya podemos ponerle al libro la cantidad de estrellas que según nuestro juicio se merece.

También podemos compararlo con otros que hemos leído antes, saber si queremos seguir buscando otra producción de este autor, y nos podemos preguntar unos a otros, qué opinamos del final que se le buscó a toda la trama. Sin duda, son de las reuniones más entretenidas, interesantes y liberadoras.

Con nuestro libro de enero no fue la excepción. Tuvimos una de esas reuniones de fin de libro gratificantes, amenas y divertidas. Ciertamente, como bien mencionaba Stephanie en un post anterior, no siempre ocurre que todos estemos felices con la lectura. Pero en este caso el veredicto fue unánime. El libro se merece el premio Alfaguara y ha sido un excelente inicio para 2017.

Me tomé la licencia de anotar algunas de las frases de los asistentes ese día, para quienes no nos pudieron acompañar, así que aquí se las comparto.

Marlon Hernández quiso iniciar la discusión, y nos compartió que sus personajes favoritos son los López, ya que ellos son el "alivio cómico" del libro. Que está clasificado como "ficción moderna", pero que este es un término muy vago.

Kiki dijo que los personajes le parecen "encantadores".

Noé Quintana mencionó que "La noche de la Usina" es lo mejor que ha leído en el club desde que se incorporó y que rescata los valores positivos que surgen en los personajes como la unidad, la lealtad, la ternura, la honestidad, el respeto a los mayores y la solidaridad. Mencionó también que le agradó el triunfo del bien sobre el mal y que Sacheri dejó el listón bien alto para los demás Alfaguara.

Karla Rodríguez dijo sobre el momento en que explota la dinamita: "¡gracias a Dios respondió Medina!"... y sobre Hernán, que es un ejemplo de la profecía cumplida. También habló sobre la herencia machista que pesa en Latinoamérica al mencionar la relación entre los Lorgio.

María Ofelia inició su participación diciendo: "Quiero tener la capacidad de no ser injusta con los otros libros", y nos compartió una frase que leyó en algún lado que ya no recuerda que dice algo así como "si la historia se pone al lado de las víctimas, estamos en el lado correcto". También compartió que lo leyó muy despacio porque le gustó tanto que no lo quería terminar. "Sentía que estaba viendo una película". Y que ante la expectativa de si el grupo iba a tener éxito o no opinó: "¡Como no lo lograran, Sacheri iba a saber de mí!"... Tuvo opiniones específicas sobre algunos de los personajes. Por ejemplo, de Medina dijo que es un personaje fantástico y de Rodrigo que le inspira ternura porque le parece alguien muy solo, que es igual a Fermín, su papá, un buen tipo y que se va a convertir en un buen hombre. En fin, todos los personajes son leales.

Henry Andino nos dijo que estamos en una etapa ante la cual la literatura se está recomponiendo y que por eso aparecen nuevas clasificaciones. Sobre los personajes opina que son muy reales: "conozco personas como los López"... de Perlassi opina que es un líder práctico... un tipazo. "Fontana es mi personaje favorito" dijo, y que la historia termina como inició: "va a quedar el campo".

Karina Velásquez comenzó diciendo: "en la gente sencilla lográs ver la nobleza del corazón"... y mencionó ejemplos de personas cercanas a ella con esas características. Luego menciona cómo el libro describe a la perfección la economía social de mercado.

Y finalmente, mi turno. Aquí voy a hacer un poco de trampa porque voy a mezclar mi opinión de la última reunión con la de la semana pasada en el sentido de que si me pidieran que describiera el libro en una sola palabra, yo no lo pensara mucho... elegiría "ternura"... porque encontré ternura en casi todo lo que leí: en la positividad de Silvia, en la historia de la lavadora automática... desde cómo habla de ella Medina, hasta el interés que demuestra Perlassi cuando se la muestran... el hijo que ve muchas veces una película al lado de su padre, la timidez de Perlassi, el amor entre los hermanos López, el cariño de un viejo por su auto, la forma de consolar el duelo de Perlassi arreglándole su auto, la candidez de los López con los celulares, la manera de cortejar de Rodrigo, la nostalgia de Lorgio por sus padres, el interés en crear una cooperativa para beneficio de otros; en fin, podría seguir dando ejemplos y más situaciones en las que Sacheri logra inspirarme mucha ternura, pero también es evidente su capacidad de sacar lo más bonito de sus personajes, de lo que tenemos las personas. Y como contrapeso, pienso que Hernán es la parte cínica de la historia. Como si era necesario poner un poco de equilibrio a la cosa... 

Mi personaje favorito es Arístides Lombardero... pequeña su participación, pero contundente. 


Y como bonus, una última opinión que recibimos a través de What´sApp de parte de Cristela Espinal: "Espectacular inicio de año".

Fue un enorme placer disfrutarlo y comentarlo con todos ustedes... abrazos amigos y como siempre ¡felices lecturas!

domingo, 29 de enero de 2017

Sacheri y sus cuentos




Es raro que todos en el Club de la Buena Estrella tengamos la misma opinión sobre un libro. Normalmente, aunque un buen porcentaje coincida en sus consideraciones, hay uno o dos que no las comparten totalmente, y mucho más raro es que la susodicha opinión compartida sea: "es un libro muuuuy bueno" con esa "u" extendida bien marcada, y Sacheri lo ha logrado, por lo menos en lo que respecta a los que hemos asistido a las reuniones de este mes, donde llovieron frases como: "es el mejor Alfaguara que he leído en el club", "dejará el listón muy alto para otro Alfaguara", "creo que dejará el listón muy alto para todo el año, no solo para el Alfaguara", "no podía dejar de leerlo", "voy despacio porque no quiero que se me acabe" y un largo etcétera.

"La noche de la Usina" es un relato profundo contado de manera sencilla y esa, en mi opinión, es una de las características más grandes de este escritor, que puede mover los sentimientos del lector a su antojo por medio de personajes sencillos, porque como dijo alguien en una reunión, "cuenta las cosas desde el lado del pueblo, y ese siempre es el lado correcto".  Pero además, los libros de este argentino tienen un ingrediente peculiar: el fútbol. No importa lo que escriba, Sacheri siempre hará referencia a este deporte que es una de sus grandes pasiones. 

Cumpliendo con un compromiso adquirido en el club, comparto algunos de los cuentos de este escritor, dónde usa el fútbol de pretexto para narrar entrañables historias humanas, protagonizadas por esos personajes llenos de sencillez. Son narrados por Alejandro Apo, un periodista deportivo argentino que, en mi opinión, sabe interpretarlos muy bien. Por razones de espacio solo pondré 5, pero si les gustan, hay muchos más que pueden buscar en Internet.

1. Empezaré por mi favorito: "Descansa en paz". En las reuniones sobre "La noche de la Usina", se destacó la importancia que en el libro se le da a los vecinos, ese vínculo que se va formando entre las personas que viven cerca que a veces ya se confunde con el lazo familiar; y este relato es sobre eso, sobre un barrio y lo que para sus habitantes significa; pero, en forma personal, es mi preferido porque el protagonista habla sobre lo que sintió cuando perdió a su padre a corta edad. Pensé mucho en poner este relato en mi tarea de diciembre sobre el padre porque en dos breves minutos del principio Sacheri logra describir de manera perfecta ese sentimiento, lo que hizo que de inmediato este cuento no tuviera competencia para mí.


2. "Una sonrisa exactamente así". Esta es una especie de introducción al mes de febrero, ya que es una manera magistral de como una chico puede abordar a una chica que le gusta. Puedo decir que si Rodrigo, hubiera hecho esto, el beso con Florencia habría pasado mucho antes. 



3. "El cuadro de Raulito" describe el sentimiento de un padre cuando entiende que su hijo, como si fuera el color del pelo o la forma de los ojos, ha heredado su misma pasión sin necesidad de que el padre mueva un dedo. Me hubiera encantado un momento así entre los Lorgio.


4. "Esperándolo a Tio" es un verdadero homenaje a la amistad, esa que se forja entre niños y que sobrepasa el tiempo y la distancia. Este relato es precisamente el que le da nombre al libro "Esperándolo a Tito y otros cuentos de fútbol". Es bastante largo y el audio que me pareció de mejor calidad esta divido en dos partes. 





5. Y finalmente, "Me van a tener que disculpar", es un homenaje a Maradona y cuando lo escuché me ayudó un poco a entender ese amor desmedido que algunos argentinos le tienen, y que para mí es un poco irracional, pero que ahora respeto más. 


Se que este tipo de relatos no es para todos los gustos, sin embargo, espero que alguno sea de su agrado y los disfruten.

miércoles, 11 de enero de 2017

Calendarios 2017



Amigos del Club de la Buena Estrella. Espero que estén muy bien. Les comento que ¡¡¡¡ya casi están listos los calendarios 2017!!!! y que serán conmemorativos del décimo aniversario. Tendrán un costo de $5 y ¡¡¡los pueden empezar a reservar desde ya!!!. Los fondos serán utilizados para la celebración de nuestro Décimo Aniversario. Gracias por su colaboración. 

Abrazos y ¡felices lecturas!

miércoles, 4 de enero de 2017

La noche de la Usina, Eduardo Sacheri


"Lo extraordinario es cuando te encontrás con gente que te cambia la vida, nos sucede a todos alguna vez, el asunto es que lo notemos, que lo advirtamos. Eso es lo que vuelve totalmente diferente las cosas." Eduardo Sacheri

Amigos del Club de la Buena Estrella, espero que hayan pasado unas felices fiestas, que les hayan regalado al menos un libro y que este nuevo año venga lleno de apasionantes lecturas para que las podamos compartir y comentar.

Como ya es tradición en nuestro club, este mes de enero se lo vamos a dedicar al ganador del Premio Alfaguara. El galardón de 2016 fue para Eduardo Sacheri con su libro "La noche de la Usina". Sacheri es considerado un "crack" de las letras, no solo por su maestría como narrador, sino también porque es autor de cientos de cuentos y relatos y, además, porque escribió durante cuatro años una columna sobre fútbol en la revista deportiva El Gráfico. Por cierto, debido a su fanatismo por el Independiente de Avellaneda, Sacheri revisa su calendario de ferias de libros para adaptarse a las fechas del torneo argentino.

Sobre el Premio Alfaguara de Novela, hay que decir que fue creado en 1965 por la editorial homónima (fundada un año antes por el escritor Camilo José Cela) y se siguió convocando hasta 1972. Su dotación económica era de 200 000 pesetas.

En 1980, Alfaguara fue adquirida por el Grupo Santillana y, tras veinticinco años de ausencia, en 1998 se volvió a convocar el premio de forma anual con una fuerte vocación latinoamericana dotado de una cuantía económica de 175 000 dólares y una escultura del artista español Martín Chirino. El galardón se falla en la sede del Grupo en Madrid entre febrero y marzo y se entrega un mes más tarde.

La obra ganadora se distribuye simultáneamente en España, Latinoamérica y Estados Unidos y esto, junto a la calidad de las obras galardonadas, le ha conferido gran prestigio.

Como dato curioso, el escritor Manuel Vicent ha obtenido este galardón en dos ocasiones, en 1966 con la obra Pascua y naranjas y en 1999 con Son de mar, que fue adaptada al cine dos años más tarde por el director Bigas Luna.

Premio Alfaguara de Novela 2016
«Pampa y política, tiempos muertos de vida cotidiana y diálogos muy vivos, con un trasfondo crítico lleno de suspenso en el que la rabia fecunda es compatible con el humor más fresco.»
Del acta del jurado presidido por Carme Riera y compuesto por Michi Strausfeld, 
Carlos Zanón, Sara Mesa, Mercedes Corbillón y Pilar Reyes.

SINOPSIS

En un pueblo perdido de la provincia de Buenos Aires, muchas cosas están a punto de extinguirse. Durante la crisis económica de 2001 que desembocó en el corralito bancario, un grupo de vecinos se propone reunir el dinero necesario para llevar a cabo un proyecto que podría ser una salida de la decadencia y la pobreza. Pero en medio de la incautación general de los ahorros, sufren una estafa particular que los decide a recuperar lo perdido.

En esta novela Eduardo Sacheri narra la historia de esa merecida revancha de los perdedores, consumada en una noche legendaria y secreta que quedará en el recuerdo.

En un país sin justicia solo queda la revancha.

La crítica ha dicho sobre el libro...

«[...]el nuevo libro de Eduardo Sacheri es un desahogo, un reparador y oportuno suspiro que llena de oxígeno el alma de los perdedores. El gol del honor, que le dicen.»
Jorge Londero, La voz del interior

Sobre el autor...

«Sacheri logra como pocos darle una proyección universal a las historias que cuenta. Historias de gente común donde lo cotidiano se vuelve épico.»
Juan José Campanella

«El argentino Eduardo Sacheri hace de las historias cotidianas lecturas conmovedoras, de los lugares comunes situaciones universales.»
Rocío Huerta, El País

«Es la presencia de Sacheri en los guiones lo que hace que las películas de Campanella tengan un importante toque de humor, un humor muy de Buenos Aires, rápido y algo negro.»
Soledad Gallego-Díaz, El País

FICHA DEL LIBRO

Viñeta:                    Premio Alfaguara
Libro:                      La noche de la Usina
Autor:                     Eduardo Sacheri
Nacionalidad:         Argentino
Año:                       2016
Total de páginas:    376
Idioma original:      Castellano
Género:                   Novela
Editorial:                 Alfaguara
ISBN:                      9899420419589





DIVISIÓN DE LAS LECTURAS

Jueves 5 de enero de 2017
Jueves 12 de enero de 2017
Jueves 19 de enero de 2017
Jueves 26 de enero de 2017
Biografía del autor
Primer Acto
Capítulo 16 (inclusive)
Segundo Acto
Capítulo 21 (inclusive)
Tercer Acto
Capítulo 28 (inclusive)
Cuarto Acto
Capítulo 27 (inclusive)
Epílogo
21%
46%
74%
100%

EL AUTOR

Eduardo Sacheri (Castelar, 1967) es un escritor argentino. Es principalmente conocido por su novela "La pregunta de sus ojos", en la que se basó la película de Juan José Campanella "El secreto de sus ojos", cuyo guión coescribió.

Licenciado en Historia en la Universidad de Luján, Sacheri ejerce como profesor en escuelas secundarias del conurbano bonaerense, como el Colegio Santo Domingo de Ramos Mejía. Comenzó a escribir cuentos a mediados de la década de 1990. Sus historias de temática futbolística fueron difundidos por Alejandro Apo en su programa Todo con afecto en radio Continental.

Ha publicado cuentos y novelas. La primera, La pregunta de sus ojos (2005), fue llevada al cine por el director Juan José Campanella con el título El secreto de sus ojos. La película ha recibido numerosos premios, entre ellos el Oscar a la mejor película extranjera en 2009. Sacheri y Campanella también coescribieron el guión de la película animada Metegol, inspirado en el cuento "Memorias de un wing derecho", de Roberto Fontanarrosa.

Sacheri ha participado en campañas de estímulo de la lectura implementadas por el Ministerio de Educación argentino. Desde 2011 trabaja para la revista deportiva El Gráfico, donde escribe una columna sobre fútbol. Algunos de estos relatos han sido publicados en dos antologías: Aviones en el cielo (2011) y Las llaves del reino (2015).

Su obra ha sido traducida a varios idiomas, entre ellos, alemán, francés e inglés.

En 2015 se incorporó al programa Perros de la calle, emitido por radio Metro 95.1, en el que presenta una columna quincenal sobre literatura.

En 2016 ganó el Premio Alfaguara por su novela La noche de la Usina.

Obra

Cuentos

Esperándolo a Tito y otros cuentos de fútbol (2000), editado en España como Los traidores y otros cuentos
Te conozco Mendizábal y otros cuentos (2001)
Lo raro empezó después y otros cuentos (2003)
Los dueños del mundo (2012)
La vida que pensamos (2013)
Un viejo que se pone de pie y otros cuentos (2007)

Novelas

La pregunta de sus ojos (2005)
Aráoz y la verdad (2008)
Papeles en el viento (2011)
Ser feliz era esto (2014)
La noche de la Usina (2016)

Artículos

Las llaves del reino (2015), sobre futbol

lunes, 2 de enero de 2017

Resultados oficiales: Calendario de lecturas para 2017



El Club de la Buena Estrella tiene el agrado de comunicar su calendario de lecturas para 2017.
  • Enero | Premio Alfaguara 2016 | La noche de la Usina | Eduardo Sacheri
  • Febrero | Amor | La sonrisa etrusca | José Luis Sampedro
  • Marzo | Clásico | Fahrenheit 451 | Ray Bradbury
    • Opcional: El señor de las moscas | William Golding
  • Abril | Novedad literaria | El tren de los huérfanos  Christina Baker
  • Mayo | Premio Nobel de Literatura 2016 | Crónicas | Bob Dylan
    • Opcional: Tarántula | Bob Dylan
  • Junio | Novela negra/policíaca | Santuario | William Faulkner
  • Julio | País-Región/Alemania | El lobo estepario | Hermann Hesse
  • Agosto | Desafío | De ratones y hombres | John Steinbeck
    • Opcional: Pedro Páramo | Juan Rulfo
  • Septiembre | Autor salvadoreño | Kazalcán y los últimos hijos del Sol Oculto | Mauricio Orellana Suárez
  • Octubre | Terror/Suspenso | El espía que surgió del frío | John Le Carré
  • Noviembre | Novela histórica | Memorias de Adriano | Marguerite Yourcenar
  • Diciembre | Libre | Alguien voló sobre el nido del Cuco | Ken Kesey 
¡Felices lecturas!