lunes, 1 de mayo de 2017

Crónicas: Volumen Uno, Bob Dylan


"Vengan, gente, reúnanse donde quiera que deambulen y admitan que las aguas a su alrededor han crecido y acepten que pronto estarán empapados hasta los huesos. Y si sus alientos valen para ustedes la pena ser salvados, más vale que empiecen a nadar o se hundirán como una roca, porque los tiempos están cambiando". 

Un saludo, estimados amigos, iniciamos el mes de mayo que en nuestro club está dedicado a poder conocer la obra literaria del ganador al Premio Nobel de Literatura del año anterior. En octubre de 2016, la Real Academia de las Ciencias de Suecia tomó la sorpresiva y no menos controvertida decisión de entregar dicho premio al cantautor estadounidense Bob Dylan.

"Por haber creado nuevas expresiones poéticas dentro de la gran tradición de la canción americana".

Esas fueron las palabras con las cuales la Academia Sueca anunció de manera oficial su selección, luego defendida por los miembros de la misma, diciendo que "Dylan se ha apoyado en la poesía más que cualquier otro músico", y "cambió nuestra idea de lo que la poesía puede ser", entre otros.

Si bien el señor Dylan ha publicado libros, se hace evidente que la decisión de galadornarlo con este premio (el más prestigioso del mundo, pocos estarán en desacuerdo) está basada en su extensa obra como compositor de canciones, la cual le valió desde sus inicios ser llamado por muchos un 'poeta' y 'la voz de su generación'.

Está claro que es poseedor de una capacidad lírica como pocas, lo cual le vale merecidos elogios que se ven aún incrementados por la notable carga de conciencia social, protesta y crítica política que siempre han caracterizado a sus composiciones. Así, Blowin' In the Wind se volvió un himno del movimiento por los derechos civiles en los Estados Unidos; en Hurricane, Dylan denuncia el encarcelamiento y la condena del boxeador negro Rubin "Hurricane" Carter quien asegura fue acusado injustamente de cometer un asesinato luego de haber sido señalado por motivos racistas; la canción With God On Our Side critica la forma como muchos conflictos y guerras son justificados por distintos bandos alegando tener de su lado al dios justo y verdadero que a su vez está en contra de quienes tienen una visión distinta. Masters of War, Oxford Town, A Hard Rain's a-Gonna Fall, You Ain't Going Nowhere... son numerosos los ejemplos de la relevancia e influencia que ha tenido en la sociedad el cantautor.

A pesar de esto, la decisión de entregarle el Premio Nobel de Literatura a Bob Dylan se enfentró a una enorme variedad de opiniones encontradas de parte de diversas personalidades y medios. Las publicaciones especializadas en música Rolling Stone y Pitchfork Media emitieron sendas columnas de opinión a favor y en contra del nombramiento, respectivamente; The Guardian, Independent y Stephen King están entre quienes alabaron la decisión, mientras que Slate, The Atlantic y The New York Times estaban en el bando de quienes la criticaron. Sobra decir que es una decisión que generó debate e interés, la discusión es seguro continuará por años y el tiempo dirá si fue correcta y relevante a lo largo del tiempo.

Luego de esta larga introducción al tema, pasamos al libro que nos ocupará este mes luego de ser seleccionado por votación entre los libros publicados por Dylan: Crónicas (Vol. 1) la primera y, de momento única, entrega (de tres planeadas) de la autobiografía del autor. Esperamos este libro nos ayude a conocer al artista, sus motivaciones y su visión del mundo. 

Y sobretodo que sea una lectura que todos disfrutemos.


SINOPSIS

Revelador, poético, apasionado e ingenioso, este primer volumen de las memorias, es una ventana fascinante a las ideas del bardo y las influencias que lo marcaron. Los prolegómenos de la crónica vital y profesional de Bob Dylan nos remontan al Greenwich Village de 1961, testigo principal de su llegada a Nueva York. De ahí parte la crónica de sus primeros tientos profesionales, cuando, recién llegado a Nueva York, merodea por el Village en pos de su destino y rememora los encuentros con todos los fascinantes personajes que marcaron los inicios de su carrera como intérprete, cantautor y compositor. Relato rico en episodios inéditos narrados con la simplicidad del discípulo que jamás ha abandonado la senda de los maestros, ni siquiera después de haber sido aclamado como el más grande. La Nueva York de los sesenta es una ciudad mágica llena de posibilidades: fiestas cargadas de humo que duran hasta el amanecer, despertares literarios, amores efímeros y amistades a prueba de fuego. Dylan alterna observaciones elegíacas con retazos de recuerdos aderezados con comentarios agudos e incisivos. Los relatos de sus incursiones a otros lugares como Nueva Orleans, Woodstock, Minesota y el Oeste convierten a Crónicas en un vívido recordatorio personal de una época irrepetible.


FICHA DEL LIBRO



Viñeta:                Mayo | Premio Nobel de Literatura 2016.
Libro:                  Crónicas, Volumen 1.
Autor:                 Bob Dylan.
Nacionalidad:      Estadounidense.
Año:                    2005.
Total de páginas: 304.
Género:               Biografía.
Editorial:             Global Rhytm Press.
Idioma original:    Inglés
Traducción:          Miquel Izquierdo.
ISBN:                    9788493421335.








DIVISIÓN DE LECTURAS

Jueves, 4 de mayo de 2017
Jueves, 11 de mayo de 2017
Jueves, 18 de mayo de 2017
Biografía del autor.

Discusión hasta el final del capítulo II: La Tierra Perdida.

Discusión hasta el final del capítulo IV; "Oh Mercy".

Discusión hasta el final del capítulo V; Río de Hielo.
36%
75%
100%

EL AUTOR

Nacido como Robert Allen Zimmerman, en el seno de una familia judía el 24 de mayo de 1941 en Duluth, Minnesota, aprendió solo a tocar la armónica, la guitarra y el piano.  Cambió su nombre por el de Bob Dylan supuestamente por influencia del poeta galés Dylan Thomas. Comenzó a actuar en clubes locales cautivado por la música del cantante folk Woody Guthrie. Dejó más tarde la universidad y se mudó a Nueva York en 1960. Su primer álbum, ‘Bob Dylan’ (1962), fue  un fracaso. El éxito comienza a vislumbrarse en 1963 con el álbum ‘The Freewheelin' Bob Dylan’, que contiene dos canciones de protesta, ‘Blowin in the Wind’, canción pacifista que será en los años 60 el himno contra la guerra de Vietnam, y ‘A Hard Rain's A-Gonna Fall’. En 1963 Dylan participa en la Marcha de Washington organizada por Martin Luther King.   

Armado con una armónica y una guitarra acústica, Dylan protestó contra la injusticia social, la guerra y el racismo, y se convirtió rápidamente en un importante militante por los derechos civiles y en un prolífico compositor, con 300 canciones grabadas en tres años. Sus álbumes siguientes, ‘Highway 61 Revisited’ y ‘Blonde on Blonde’, obtuvieron críticas muy favorables, pero la carrera de Dylan se vio interrumpida en 1966 cuando resultó gravemente herido en un accidente de motocicleta. Su producción perdió fuerza en la década de 1970. Para principios de los años 1980, su música  reflejaba su conversión al cristianismo. Esto se vio atenuado en sus álbumes sucesivos, y en la década de 1990 pareció resurgir el explosivo talento que lo distinguió al comienzo de su carrera.  

En el siglo XXI, además de sus grabaciones y giras regulares, también tuvo tiempo para conducir un programa de radio, ‘Theme Time Radio Tour’, y publicar en 2004 el libro autobiográfico ‘Crónicas: Volúmen 1’, que se convirtió en un bestseller en los Estados Unidos.  Su vida y talento inspiró dos películas: ‘No Direction Home’  (2005), de Martin Scorsese, y ‘I'm not There’  (2007), protagonizada por Christian Bale, Heath Ledger y Cate Blanchett, todos ellos encarnando al cantante.  

Ha dicho que creció alejado de sus padres, pero algunos dicen que hacía estos comentarios para mantenerlos alejados de la curiosidad pública. Se ha casado dos veces. El 22 de noviembre de 1965 se casó con la exmodelo Sara Lownds, con quien tuvo cuatro hijos: Jesse Byron, Anna Lea, Samuel Isaac Abraham y Jakob Luke. Dylan también adoptó a María Lownds, hija que Sara tuvo en su anterior matrimonio. Bob y Sara se divorciaron el 29 de junio de 1977. Su segundo paso por el altar fue en  1986 con la corista Carolyn Dennis, con quien tuvo a su hija Desiree Gabrielle, en 1986. La pareja se divorció en octubre de 1992. Uno de sus romances más célebres fue con la roquera Joan Báez. Después de terminar juró que nunca más compartiría escenario con ella. En 2009 dijo: “Me siento mal por la forma en la que terminamos”. 


PREMIOS
  • 11 veces ganador del Grammy.
  • 2001 Ganador del Oscar a mejor canción por Wonder Boy.
  • 2001 Ganador del Globo de Oro a mejor canción por Wonder Boy.
  • 1963 Premio Honorario Tom Paine.
  • 1970 Princeton University, New Jersey - Doctorado Honorario en música.
  • 1982 Songwriters Hall of Fame.
  • 1990 Commandeur des Arts et des Lettres.
  • 1997 Kennedy Center Honors.
  • 1997 Premio The Dorothy and Lillian Gish.
  • 2000 Premio Polar Music.
  • 2002 Nashville Songwriters Hall of Fame.
  • 2004 St. Andrews University, Scotland - Doctorado Honorario en Música.
  • 2007 Premio Príncipe de Asturias de las Artes.
  • 2008 Premio Pulitzer (citación especial).
  • 2009 National Medal of Arts.
  • 2012 Medalla Presidencial de la Libertad.
  • 2013 Academia Estadounidense de las Artes y las Letras - Miembro honorífico.
  • 2016 Premio Nobel de Literatura.

domingo, 30 de abril de 2017

Décimo Aniversario del Club de la Buena Estrella


El pasado sábado 29 de abril, el Club de la Buena Estrella celebró su 
Décimo Aniversario de Fundación. 

La fecha, sin embargo, no corresponde al propio día del cumpleaños número 10 del club, que fue el 28 de diciembre de 2016, pero por cuestiones de tiempo decidimos mover el festejo unos meses.

Queríamos estar más despejados de actividades y hacer los preparativos despacio para que todo saliera bien, y así fue.

Desde el pasado mes de diciembre comenzamos a aportar ideas de cómo queríamos la celebración, y fue así como decidimos contar la historia del club mediante un vídeo con algunos testimonios y entrevistas, y más adelante surgió la idea de añadir algunos audios enviados por algunos miembros, manifestando lo que el club significa para ellos. Luego, hicimos el arte para las camisetas y las tazas conmemorativas, el arte de los banner, la selección de la comida, la lista de invitados, etc. Todos estuvieron animados a colaborar con el vino, entremeses, azafates y copas; así como a participar en las actividades destinadas a la recaudación de fondos para este propósito, y a colaborar el día del evento en las diferentes comisiones que se formaron. Algunos incluso, hicieron aportes en efectivo, y otros tomaron la iniciativa en llevar cosas que no habíamos previsto y que resultaron muy útiles (dips adicionales, bolsas para basura, un cable HDMI, un equipo de sonido de backup y un particular sacacorcho de coleccionista). 

Todos y cada uno de los integrantes del Club de la Buena Estrella se llevan el mérito y los honores por haberse aplicado con tanto entusiasmo y generosidad a que esta celebración haya sido un exitazo. 

Amigos, muchísimas gracias por su cariño, por su alegría y por hacer de cada reunión, celebración, after party, etc. un acontecimiento digno de atesorar.

La ola de entusiasmo también alcanzó a otros amigos, que sin ser parte de nuestro club, se han mostrado muy cercanos a nosotros. Agradecemos a nuestra amiga Helen Guardado de AMIDELEC quien nos honró con unas palabras el día de la celebración, y al autor salvadoreño Miguel Huezo-Mixco, quien nos concedió una breve entrevista que forma parte del vídeo realizado.

Helen Guardado
Además, agradecemos a nuestro amigo del Grupo Jalagua, Kerwin Coreas, quien nos donó una pintura para rifarla durante el evento. La feliz ganadora resultó nuestra amiga Judith Reyes a quien le hicimos entrega de su premio de inmediato.

Loida Pineda y Judith Reyes
Merece una mención especial Roberto Rivas Cáceres, quien muy gentilmente puso sus utensilios y su arte en la decoración del bar. Gracias Roberto, de verdad todo te quedó muy hermoso.

Roberto Rivas Cáceres
También queremos agradecer a mi hermano Ángel Pineda y a su novia Nelly Valle, que muy amablemente se ofrecieron a ensayar y tocar las canciones que les pedimos y que son alusivas a algunos de los libros que hemos leído en el club. Definitivamente le pusieron un toque muy especial a nuestra celebración.

Ángel Pineda y Nelly Valle
Expresamos también nuestra enorme gratitud a nuestros amigos Félix Huezo y Sergio Alfaro, quienes nos permitieron muy amablemente realizar la actividad en el local de la Alianza Francesa. Su amable ofrecimiento llegó en un momento providencial. Tras la decepción de haber tocado otras puertas, y haber recibido varios "no" por respuesta, nuestro ánimo decaía y nuestro plazo se acortaba. Muchísimas gracias por habernos hecho sentir como en casa.

Gracias enormes a nuestros familiares y amigos que, con su presencia, nos dan el ánimo y el apoyo necesarios para seguir adelante.

Y finalmente, a nuestros amigos de Full Media Group, quienes pusieron, como siempre, su talento para el diseño y la producción (en tiempo récord), de todo el material promocional que les solicitamos.

Estamos muy animados por seguir avanzando con todos los proyectos que tiene nuestro querido club. Sin embargo, vamos a luchar porque el espíritu de amistad, de compañerismo y de calidez que nos caracteriza; sea la constante en el tiempo. Y, por supuesto, a mantenernos incólumes en nuestro camino decidido y constante por fomentar la lectura compartida en el país.

¡Gracias y que vengan más años y más libros que leer!

¡Felices lecturas! y ¡feliz aniversario!














lunes, 24 de abril de 2017

Conversatorio en la Alianza Francesa

Helen Guardado y Marina Sandoval durante el conversatorio.
El día sábado 22 de abril de 2017, la Alianza Francesa de El Salvador, nos invitó a participar en un conversatorio cuyo tema fueron los clubes de lectura en El Salvador, y en esta ocasión el caso específico de la experiencia del Club de la Buena Estrella.

Esta actividad se realizó en el marco de las celebraciones del Día Internacional del Libro, y estuvo moderada por Helen  Guardado de la Asociación de Bibliotecarios de El Salvador (ABES) y que también forma parte del club Amigos de la Lectura (AMIDELEC).

Con este intercambio, se cerró con broche de oro la Feria del Libro en la que participamos durante todo el día y que se llevó a cabo también en el local de la Alianza Francesa, a quienes damos nuestros más sinceros agradecimientos por habernos invitado.



También agradecemos a todos los miembros del Club de la Buena Estrella quienes pusieron todo su entusiasmo, alegría y pasión; para que las dos actividades fueran un rotundo éxito.

¡Mil gracias amigos! 





Fotos: Cortesía de Verónica Herrera.

CBE en la radio



Amigos del Club de la Buena Estrella. Este día estuvimos en la radio FM GLOBO 93.3 en lo que fue nuestra primera entrevista sobre nuestro club de lectura. 

¡Gracias por su apoyo y por escucharnos!

Para los que no nos pudieron oír, les compartimos el audio.





También agradecemos a nuestra amiga Verónica Herrera quién nos hizo el contacto en la radio.

viernes, 21 de abril de 2017

Conversatorio CBE | Alianza Francesa



Amigos del Club de la Buena Estrella, están cordialmente invitados a este conversatorio, donde comentaremos la experiencia de este club en su recorrido de 10 años de fundación.

¡Los esperamos!

jueves, 20 de abril de 2017

Una historia de Ángela Pinto 6



Buenas noches amigos. Seguramente recordarán que nuestra amiga Ángela Pinto nos compartió hace algunos meses, 5 relatos sobre su infancia en el sur de Italia, a propósito del ejercicio suscitado por la lectura de diciembre: "El olvido que seremos" de Héctor Abad Faciolince. Pues por fortuna, se animó a agregar un nuevo capítulo a este hermoso relato.  Acá se los dejo tal como ella lo envió.

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6

El tren pasaba todos los días. Podía imaginar tierras lejanas hermosas, así como las miraba a veces en los libros. Me gustaba leer los cuentos, las fabulas, mucho más que ir a jugar a la calle… eso de jugar en la calle, era lo que hacíamos todos los niños y niñas en la tarde: en la mañana la mayoría íbamos a clases.

La estación nos quedaba a unos trescientos metros. Yo me quedaba viendo a las chicas con su vestido de escuela pasar, y pensaba que de grande eso iba a ser, una chica con libros bajo el brazo, que tomaba el tren para ir a estudiar a la ciudad más grande. Siempre iba a estudiar, para felicidad de mi madre, que sí sabía hacer cuentas -en eso ella nunca se equivocaba-, pero casi no podía leer.

La escuela nos quedaba a medio kilómetro a pie desde la casa. Era un edificio enorme, de forma rectangular con un patio grande en medio donde se podía hacer gimnasia. Bueno, solo en los meses de calor porque en invierno era imposible, claro, no hacía mucho frío, pero las clases empezaban en octubre y terminaban en junio, así que pasábamos invierno y primavera estudiando; había menos tiempo para jugar, un par de horas al día, ya que oscurecía temprano y lo mejor era quedarse en casa.

Empecé el primer grado a casi seis años, me faltaban solo dos meses, pero me aceptaron y me encantaba ir todos los días a escuchar a mi maestra, tan linda y cariñosa y sobretodo me encantaba aprender a leer, escribir, hacer cuentas y pasaba horas en la tarde repitiendo las benditas tablas de matemática. A veces iba a casa de mi maestra, ella no tenía hijos y le encantaba tenernos allí, a mí y a un par más de sus estudiantes. Pasábamos varias horas dibujando y coloreando.

Sin embargo, se me estaba complicando la relación con mi familia. Todos iban felices en la noche a comer sorbete en la avenida principal (era una sola obviamente, el pueblo era pequeño), y yo era la única que siempre tenía problemas para salir en la noche, hasta que una vez fui con mi madre a visitar a una amiga de ella, y al entrar en su casa no dejaba de parpadear, no miraba para nada, era todo oscuro. Fue así como me descubrieron una fuerte miopía, digo, entre tantos nietos, ¿justo yo tenía que heredar la miopía de mi abuelo materno?, que no conocí, puesto que mi abuela me contó que era muy malo con su caballo y este un día le tiró una mortal patada.

Sin embargo, me gustaba el orden, la limpieza y usar la tina del baño. Ahí estaba, y teníamos que ir bien bañados y vestidos a la escuela el día siguiente porque iban a pasar revisándonos los dientes, los oídos y bueno, yo llené la tina de agua, no sabía cómo hacer funcionar el gran calentador que estaba encima y obligué a mi hermana menor a bañarnos. Gracias a Dios mi madre volvió temprano, porque las dos estábamos heladas (era diciembre, en pleno invierno) y ya medio moradas. Se llevó un buen susto ¡pobrecita!

No recuerdo bien a mis hermanos más pequeños, pero sí a mi hermana mayor. Mi madre nos vistió, por no sé qué fiesta, como si fuéramos dos gemelas: una falda azul con paletones, una camisa blanca que tenía en el borde una cinta de florecillas de muchos colores, en el cuello y las mangas y en el borde de la falda también. Yo me sentía una princesa, con calcetines blancos y zapatos negros.

Creo que fue de las pocas veces en que me puse lo que mi madre escogía, ya que en la adolescencia escogía yo la tela y el patrón, con gran preocupación de mi madre y de las pobres costureras porque buscaba siempre algo complicado y difícil, no como mi hermana mayor que aceptaba cualquier tela y modelo sin tantos líos. Una vez mi mamá compró telas para dos vestidos a mi hermana y yo decidí: o esa que me gustaba o nada, y claro era más cara que las otras dos juntas.



Mi infancia pasaba sin sobresaltos hasta que de repente mi padre vendió la casa y dio todo el dinero al “maestro”, como prima, para una casa más grande en un edificio en construcción a un kilómetro de allí. Iba a tener un corredor, un baño, una cocina grande, tres habitaciones, una para mis padres, otra para el comedor, otra para las niñas (ya éramos tres) y  una más pequeña para mi hermano. En el piso bajo, cuatro grandes piezas iban a servir como establo, bodega para almacenar lo que fuera necesario, y cantina, para poner varios barriles de vino; pero el constructor quebró, y el que compro nuestra casa la quiso de inmediato, así que de un momento a otro, en un abrir y cerrar de ojos, quedamos en la calle. Tuvieron que llevar muebles y camas a un espacio que iba a servir de garaje. En el nuevo edificio no había ni siquiera luz eléctrica, así que me tocaba estudiar a luz de candela y ya estaba en 6º grado. Mi nueva escuela me quedaba lejos, tenía que atravesar casi toda la ciudad y en aquel entonces todo el mundo iba a pie, había muy pocos carros.

Y pensar que mi amiga del piso de arriba, las dos teníamos diez años, meses antes, me había dicho que quizás no sería conveniente hacer eso, digo, eso de cambiar casa. Mejor una casita chica, segura y no una todavía en construcción...

Bueno, juré que jamás iba a comprar algo sin tener suficiente dinero y seguridad. La vida da muchas vueltas y no siempre acierta uno en sus decisiones, hasta que a veces lo siente en sus huesos y en su alma…

miércoles, 19 de abril de 2017

CBE en Feria de libros | Alianza Francesa


Amigos del Club de la Buena Estrella, queremos compartir con ustedes que en el marco del Día Internacional del Libro, la Alianza Francesa de San Salvador nos ha invitado a participar activamente en la Feria del Libro 2017 de dos formas:

1. Mediante un stand de libros usados que tendremos a la venta a precios muy accesibles. Los animamos a que se acerquen porque habrán títulos muy buenos. Estaremos desde las 8:00 a.m. hasta las 5:00 p.m.

2. Participaremos además en un conversatorio dirigido por la señora Helen Guardado de ABES El Salvador, cuyo tema principal será la experiencia del club de lectura en nuestro recorrido de más de 10 años de existencia. Helen es también integrante de AMIDELEC (Amigos de la lectura), que es un club de lectura con quienes hemos realizado un par de animados intercambios.

Además, se ha convocado a esta feria, a más de 15 editoriales que tendrán a la venta sus libros y se han programado otro tipo de actividades como:

Taller de encuadernación.
Taller literario.
Taller de anime.
Taller de cuenta cuentos.
Conversatorios.
Presentaciones de libros.
Bibliobús
Y muchas sorpresas más...

¡Los esperamos!







martes, 18 de abril de 2017

CBE con Héctor Abad Faciolince


En el marco de los 25 años de la firma de los Acuerdos de Paz y como parte de las actividades de Centroamérica cuenta en El Salvador, recientemente se llevaron a cabo dos actividades en el Teatro Luis Poma: la primera se realizó el martes 28 de marzo con el conversatorio: “En nombre del padre, pérdida y perdón”, el cual contó con la participación de Héctor Abad Faciolince, escritor y periodista colombiano; Alejandro Poma, empresario salvadoreño; y Carlos Fernando Chamorro, periodista nicaragüense, quienes hablaron de sus pérdidas familiares y ofrecieron sus puntos de vista sobre si estas pérdidas pueden ayudar a nuestras sociedades a reconciliarse consigo mismas, pero también, hubo una interesante reflexión entre los conceptos de recuerdo y memoria.

Esta actividad estuvo moderada por el escritor nicaragüense Sergio Ramírez, quién es el presidente de Centroamérica cuenta, y también ha sido galardonado con el Premio Alfaguara de novela.

Por otra parte, el día miércoles 29 se proyectó el documental: "Carta a una sombra", elaborado por Daniela Abad y Miguel Salazar, el cual reconstruye la novela El olvido que seremos, de Héctor Abad Faciolince, que relata la violencia política en Colombia; pero sobretodo, es un homenaje a la vida de su padre Héctor Abad Gómez. Luego de la película, hubo un conversatorio entre Héctor Abad Faciolince, el cineasta Jorge Dalton y Gabriela Poma. 

Club de la Buena Estrella con el escritor colombiano Héctor Abad Faciolince
El Club de la Buena Estrella fue invitado por Miguel Huezo Mixco y María Revelo-Imery a colaborar con Centroamérica cuenta para estas actividades, reuniendo a la mayor cantidad de clubes de lectura en El Salvador para invitarlos también a que asistieran. Así que expresamos nuestro profundo agradecimiento a ambos, por tomarnos en cuenta como colaboradores, y por habernos recibido muy cálidamente los dos días, tanto al Club de la Buena Estrella que se presentó en pleno, como a los otros clubes de lectura invitados por nosotros.

Fueron días muy intensos en muchos sentidos, se realizaron múltiples actividades de coordinación, con gente de San Salvador, pero también con algunas personas que vinieron del interior. Por otro lado, el contenido de las dos sesiones fue impresionante, conmovedor y muy fuerte para todos. Estamos muy agradecidos con los panelistas por abrir estas ventanas que nos presentan la vida en sus países, en sus casas, en sus familias. Algunos coincidimos en que, para muchos, fue un espejo que permitió también revisar dentro de nuestras propias realidades y hacer un ejercicio de memoria para rescatar situaciones con parientes cercanos. Como por ejemplo, leer El olvido que seremos nos permitió a algunos hablar sobre nuestra relación con nuestro padre, que en las reuniones presenciales del club se convirtió en un ejercicio muy emotivo y enriquecedor.

Queremos finalmente agradecer a todos los amigos de los otros clubes de lectura que se sumaron con nosotros con entusiasmo para participar en ambos eventos:

- Amigos de la lectura (AMIDELEC)
- Colonia de colombianos residentes en El Salvador
- Coco Lecturas - Sonsonate
- Universidad Doctor José Matías Delgado
- Juventud lectora Sacacoyo
- MH Club de lectura (Ministerio de Hacienda)
- Academias Sabatinas UJMD
- Club de Lectura y escritura "CONTEXTOS" 
- Club de lectura "Utopía"

También queremos agradecerle a nuestra compañera María Ofelia Zúniga, quién nos brindó su enorme apoyo en hacer la lista de clubes y coordinar con ellos la asistencia, confirmaciones, entrega de invitaciones, etc.  ¡Muchísimas gracias!