martes, 8 de noviembre de 2016

Historia de dos ciudades. Charles Dickens

«Era el mejor de los tiempos, era el peor de los tiempos, la edad de la sabiduría, y también de la locura; la época de las creencias y de la incredulidad; la era de la luz y de las tinieblas; la primavera de la esperanza y el invierno de la desesperación. Todo lo poseíamos, pero no teníamos nada; caminábamos en derechura al cielo y nos extraviábamos por el camino opuesto. En una palabra, aquella época era tan parecida a la actual, que nuestras más notables autoridades insisten en que, tanto en lo que se refiere al bien como al mal, solo es aceptable la comparación en grado superlativo».
Historia de dos ciudades, Charles Dickens

Este es el mes de hacer un alto y adentrarnos en un momento histórico para la civilización, es el momento en que como club nos dedicamos a conocer un poco más de la historia a través de la literatura, es el tiempo de darle paso a un subgénero narrativo que nos ha llevado a leer historias apasionantes ambientadas en contextos históricos importantes para la civilización. Este mes no podía ser la excepción. De la mano de uno de los mejores escritores de todos los tiempos, nos meteremos de lleno a conocer un poco más sobre la revolución francesa y ese tiempo tan convulso que tanta importancia tiene para la historia de Europa y del mundo. 

Historia de dos ciudades logra retratar la vida de los ingleses y franceses en plena revolución, los críticos dicen que curiosamente la Francia de Dickens está mucho mejor dibujada que la Inglaterra, que era su tierra natal.  

El libro no está pensado para ser utilizado como tratado político o filosófico, sino para retratar la vida del inglés y el francés común y corriente.

Historia de dos ciudades es una recomendación de Karla Majano.


SINOPSIS

Esta novela es un clásico de la literatura inglesa del siglo XIX. Trata paralelamente las realidades de Inglaterra y de una Francia revolucionaria.

Tomando como punto de referencia la revolución francesa, Dickens muestra los problemas sociales y políticos de Inglaterra, temiendo que la historia se repitiera en su país natal cuando el escribía esta novela.

En el contraste de estas dos ciudades presentadas, Inglaterra se presenta como la confianza, la tranquilidad, el futuro asegurado, mientras Francia se convierte más y más peligrosa a medida que avanza la novela. Los actos de violencia realizados por el pueblo francés, están dentro de las escenas más memorables del libro. Dickens rechaza la violencia revolucionaria en sus dos formas, tanto es su forma popular, por las masas, como en su forma institucionalizada como es el terror.

Dickens escribió un libro sobre dos ciudades, una que entendía y conocía y la otra que no entendía ni conocía. Su descripción sobre la que no conocía es casi mejor que la que sí conocía.

Los críticos sostienen que Dickens basó su novela sobre la obra de Carlyle sobre la revolución francesa, pero se podría decir que Historia de dos ciudades es la novela del libro histórico de Carlyle, es decir es la historia pero con el sentimiento agregado, es el relato que te atrapa y te sumerge en los hechos revolucionarios de Francia en el siglo XVIII.


FICHA DEL LIBRO


Viñeta:                    Novela histórica
Libro:                      Historia de dos ciudades
Autor:                     Charles Dickens
Nacionalidad:         Inglés
Año:                       1859
Total de páginas:    489
Idioma original:      Inglés
Género:                   Novela
Subgénero:             Histórico








DIVISIÓN DE LECTURAS

Jueves 10 de noviembre de 2016
Jueves 17 de noviembre de 2016
Jueves 24 de noviembre de 2016
Jueves 1 de diciembre de 2016
Libro II.
Capítulo VI. Centenares de personas (inclusive)
Pág. 54 del PDF

Gala 2016
Libro III.
Capítulo III. La sombra (inclusive)
Pág. 141 del PDF
Fin del Libro
26%
49%
74%
100%


EL AUTOR

Portsmouth, (1812-1870). Charles Dickens, periodista, dramaturgo y novelista, conoció desde niño las duras condiciones de vida de las clases humildes, debido a las deudas contraídas por su padre. A la denuncia de estas condiciones dedicó gran parte de su obra. 

Tras unos años realizando múltiples trabajos, consiguió finalmente vivir de sus escritos, primero redactando crónicas de tribunales y, más tarde, como periodista parlamentario. 

La publicación por entregas en los periódicos de, prácticamente, todas sus novelas, creó una relación especial con su público, sobre el cual llegó a ejercer una importante influencia. Tras viajar por Europa y Estados Unidos, regresó a Reino Unido, donde dedicó sus últimos años a disfrutar del éxito de sus obras ofreciendo conferencias por todo el país.

lunes, 17 de octubre de 2016

Frankenstein o el moderno Prometeo. Mary Shelley

"No deseo que las mujeres tengan más poder que los hombres,
sino que tengan más poder sobre sí mismas."
Mary Shelley

Buenas tardes amigos del Club de la Buena Estrella. Hemos llegado finalmente a nuestro libro opcional de octubre en la viñeta Terror/Suspenso: "Frankenstein o el moderno Prometeo", de la escritora británica Mary Shelley.

Este libro había sido propuesto ya varias veces en nuestro club y a la tercera fue la vencida. Hay que decir que rompe con todas las ideas preconcebidas que teníamos sobre "el monstruo", ya que al leerlo nos dimos cuenta de los mitos que Hollywood se ha encargado en impregnar en nuestra mente. Por ejemplo, personalmente no sabía que el monstruo hablaba, y no solo eso, que era tan "listo" para aprender incluso a leer e interpretar obras de la literatura de esa época para aplicarlas en su vida a través de un lente filosófico. Es decir, ha sido un gran descubrimiento saber que no es un simple sombie descerebrado con sed de sangre, sino que es un ser complejo y superdotado, que tiene todas las particularidades de quién se cuestiona por su propia creación. De ahí que dude si realmente había visto las películas completas que han pasado en la televisión. En fin, espero que nos acompañen con esta espeluznante lectura y que también sea de su agrado.



Frankenstein o el moderno Prometeo es una propuesta de Loida Pineda. 



SINOPSIS

Ubicada en la Europa del siglo XVIII y en plena efervescencia científica, el capitán de un barco ballenero escribe a su hermana Margaret su encuentro con el joven estudiante de filosofía natural Víctor Frankenstein. Dicho hombre ha descubierto el secreto para dar vida a la materia muerta y ha creado un ser vivo y, sin medir las consciencias de sus actos, ha empleado para ello partes de otros seres humanos muertos. El resultado es monstruoso y, a partir de aquí, se inicia una confrontación llevada hasta su extremo. Un constante cuestionamiento filosófico y moral del hombre contra su creador y viceversa que conduce la historia hasta su trágico final. Además de una obra maestra de la literatura, se trata de una fantástica novela que muestra los peligros de jugar a ser Dios con aquello que no se conoce y no se es capaz de poder controlar.


¿POR QUÉ SE LE COMPARA A PROMETEO?

El subtítulo de “el moderno Prometeo” es fácilmente comprensible para aquellos que hayan leído la mitología clásica. Robado por los dioses, el fuego dejó a la Humanidad sin forma de guarecerse del frío, calentar los alimentos o defenderse de algunas bestias. Prometeo, hijo de Jápeto y la oceánide Asia (o Clímene) era el Titán que se sentía más próximo a la Humanidad, decide robar el fuego a los dioses y devolvérselo a los seres humanos. Astutamente burla a Zeus y logra su objetivo aunque, cuando este lo descubre, le somete a un tormento a través de un águila (hija de Tifón y Equidna) para que devore el hígado de Prometeo. Al ser inmortal, su hígado vuelve a crecer cada noche y el águila se lo come cada día. Este castigo debía ser eterno, pero Heracles le libera de camino al Jardín de las Hespérides. Siendo Heracles hijo de Zeus, este ve la liberación como un acto honroso para sí mismo y no vuelve a castigarle.

Pero el núcleo del mito de Prometeo se encuentra en el acto en sí de procurarse para sí mismo actos que estaban reservados a los dioses. De igual forma, Víctor Frankenstein arrebata al Supremo Hacedor el divino don de la creación de la vida y construye de forma exitosa, y contra todo pronóstico favorable, un ser vivo, al que ni siquiera le pone nombre. “Durante casi dos años había trabajado infatigablemente con el único propósito de infundir vida a un cuerpo inerte. Para ello me había privado de descanso y de salud”, confiesa en un momento de la novela. Nacido de la materia inerte, la criatura nace inocente, tal y como se considera a todos los niños en el momento en el que son dados a luz. Su torpeza y su privación del habla, que desconoce, se ven acrecentadas por el desprecio que sufre por parte de su creador, horrorizado de la criatura que ha creado y que posteriormente vaga sola por el mundo.


FICHA DEL LIBRO

Viñeta:                    Terror | Suspenso | Opcional
Libro:                      Frankenstein o el moderno Prometeo
Autora:                   Mary Shelley
Nacionalidad:         Británica
Año:                        1818
Total de páginas:     288
Idioma original:      Inglés
Género:                   Novela
Subgénero:             Fantasía, ciencia ficción, novela gótica
                                y novela epistolar.








DIVISIÓN DE LECTURAS

Jueves 20 de octubre de 2016
Jueves 27 de octubre de 2016
Jueves 3 de noviembre de 2016
Volumen I.
Capítulo V.
Pág. 40 del PDF
Final del Volumen II.
Capítulo IX
Pág. 87 del PDF
Volumen III.
Capítulos I-VII
Página 141 PDF
PELÍCULA
32%
65%
100%


LA AUTORA

Mary Wollstonecraft Shelley. 

Escritora británica. Nació el 30 de agosto de 1797 en Londres y murió  el 1 de febrero de 1851.

Hija del filósofo William Godwin y de la escritora y feminista Mary Wollstonecraft.

A los pocos días de su nacimiento, su madre, quien había escrito Vindication of Women Rights, murió de unas fiebres dejando a su marido al cuidado de Mary y de su hermana de tres años y medio Fanny Imlay. 

En 1814, a los dieciséis años de edad, Mary abandonó su hogar y su país con el poeta Percy Shelley, con el que había iniciado una relación a pesar de estar casado. La pareja viajó a Francia y a Suiza.

Perdidamente enamorada de Percy B. Shelley desde la primera vez que lo vio, Godwin, no puso ningún reparo en que corriera tras él. No fue ese el caso de la esposa del poeta quien, humillada, ofendida y embaraza siguió a la feliz pareja hasta La Spezia, localidad de la costa italiana en que se establecieron. A los desarreglos deducibles de semejante situación no tardó en sumarse el mismísimo Byron, siempre afecto a toda clase de desórdenes.

John Clute, en su interesante "Enciclopedia de la Ciencia Ficción", no duda en afirmar que una hermana de Mary, a la sazón también alojada en La Spezia, frecuentaba la cama del lord. En cualquier caso, la comunidad se deshace con los suicidios de una segunda hermana de Mary y de la esposa de Shelley.

Contrajeron matrimonio en 1816, después de que la primera esposa de Shelley se quitara la vida ahogándose. Fruto de esta convivencia fueron varios embarazos y un único hijo, un varón, solo el pequeño Percy Florence sobrevivió a la infancia.

Creadora del libro que inauguró la ciencia ficción y que aún hoy se erige como uno de los grandes relatos de horror de todos los tiempos; en 1818 publicó la primera y más importante de sus obras, la novela Frankenstein o el moderno Prometeo. Según parece, escribió la historia de Victor Frankenstein por una apuesta. La noche del 16 de junio de 1816, se reunió con Lord Byron y otros en una villa en los alrededores de Ginebra. Encerrados en la casa por una tormenta, se leyeron cuentos de terror para entretenerse. Mary imaginó entonces a Frankestein inspirada en una pesadilla que tuvo a los dieciocho años de edad. Escribió la novela tras una apuesta con Byron, tal y como narra ella misma en el prólogo de la edición de "Frankenstein" de 1831. Esta obra, un logro más que notable para una autora de sólo 20 años, se convirtió de inmediato en un éxito de crítica y público. La historia de Frankenstein, estudiante de lo oculto y de su criatura subhumana creada a partir de cadáveres humanos, se ha llevado al teatro y al cine en varias ocasiones.

No logró tal popularidad con ninguna de sus obras posteriores o la excelencia de esta primera, pese a que escribió otras cuatro novelas, varios libros de viajes, relatos y poemas. Su novela El último hombre (1826), considerada lo mejor de su producción, narra la futura destrucción de la raza humana por una terrible plaga. Lodore (1835) es una autobiografía novelada. Tras la muerte de su esposo, en 1822, Mary se dedicó a difundir la obra del poeta. Publicó así sus Poemas póstumos (1824) y editó sus Obras poéticas (1839) con valiosas y detalladas notas.

Mary Shelley falleció en Londres, mientras dormía, el 1 de febrero de 1851. Su última voluntad fue ser enterrada junto a sus padres. Descansan en el cementerio de St Peter, Bournemouth. 

Obras 

Frankenstein (1818)
Mathilda (1819)
Valperga; o Vida y aventuras de Castruccio, Príncipe de Lucca (1823)
El último hombre (1826)
Perkin Warbeck (1830)
Lodore (1835)
Falkner (1837)

sábado, 1 de octubre de 2016

Cuentos para leer al anochecer. Historias de fantasmas. Charles Dickens

"Hay grandes hombres que hacen a todos los demás sentirse pequeños. Pero la verdadera grandeza consiste en hacer que todos se sientan grandes."
Charles Dickens.

Buenas tardes amigos del Club de la Buena Estrella. Por muchos motivos ajenos a nuestra voluntad, nos atrasamos en postear las fichas de los dos libros seleccionados para leer en el mes de octubre, en nuestra viñeta Terror/Suspenso. Así que nos hemos dado a la tarea de ponernos al día con esto. 

Llegamos por fin a la lectura de "Cuentos para leer al anochecer. Historias de fantasmas", del autor inglés Charles Dickens, que hoy por hoy, es el autor más leído en nuestro club. Como era de esperarse, esta lectura nos dejó como siempre muy satisfechos, ante la certeza de haber leído a uno de los grandes en la literatura universal. Y es que Dickens no solo explora temas atemporales, sino también lo hace con la elegancia y buen gusto que hacen de la lectura un verdadero deleite.


Cuentos para leer al anochecer. Historias de fantasmas,
es una propuesta de Marina Sandoval


SINOPSIS

Charles Dickens estuvo interesado durante toda su vida por los fenómenos misteriosos. Su natural inclinación hacia el drama y lo macabro hicieron de él un extraordinario escritor de cuentos de fantasmas. Para leer al anochecer presenta trece de sus más célebres y espeluznantes historias de fantasmas —«El fantasma en la habitación de la desposada», «El juicio por asesinato», «El guardavías», «Fantasmas de Navidad», «El Capitán Asesino y el pacto con el Diablo», «La visita del señor Testador» o «La casa encantada», entre otras—, en una nueva traducción al castellano. Villanos que mueren ahorcados, mujeres misteriosas que encargan retratos desde el más allá, marinos desaparecidos que hacen visitas inesperadas a los vivos, viajeros victorianos que se encuentran con siniestros niños en oscuros caserones… Puro talento gótico. 


FICHA DEL LIBRO

Viñeta:                    Terror | Suspenso

Libro:                      Cuentos para leer al anochecer.
                                Historias de fantasmas.

Autor:                     Charles Dickens

Nacionalidad:         Inglés

Año:                        1998

Total de páginas:     236

Editorial:                 IMPEDIMENTA

ISBN:                      9788493760106



DIVISIÓN DE LECTURAS

Jueves 6 de octubre de 2016
Jueves 13 de octubre de 2016
Biografía del autor
Hasta el final del libro
50% del libro
100%

EL AUTOR

Charles John Huffan Dickens. 
Nació en Portsmouth, Inglaterra el 7 de febrero de 1812, y murió el 9 de junio de 1870. Su principal género literarios fue la novela, pero también escribió cuentos.

Fue un famoso novelista inglés y uno de los más conocidos de la literatura universal, quien supo manejar con maestría el género narrativo, el humor, el sentimiento trágico de la vida, la ironía, con una aguda y álgida  crítica social así como las descripciones de gentes y lugares, tanto reales como imaginarios.

Pasó su infancia en Londres y en Kent, lugares descritos frecuentemente en sus obras. Abandonó su escuela y se vio obligado a trabajar desde muy chico, al ser encarcelado su padre por deudas. La mayor parte de su formación la hizo como autodidacta, y su novela "David Copperfield" (1850) es en parte autobiográfica y trasunta sus sentimientos al respecto. A partir de 1827 comenzó a prepararse para trabajar como reportero, en una publicación de un tío, The Mirror of Parliament, y para el periódico liberal The Morning Chronicle.

Aprendió taquigrafía y, poco a poco, consiguió ganarse la vida con lo que escribía; empezó redactando crónicas de tribunales para acceder, más tarde, a un puesto de periodista parlamentario y, finalmente, bajo el seudónimo de Boz, publicó una serie de artículos inspirados en la vida cotidiana de Londres (Esbozos por Boz).

La publicación por entregas de prácticamente todas sus novelas creó una relación especial con su público, sobre el cual llegó a ejercer una importante influencia, y en sus novelas se pronunció de manera más o menos directa sobre los asuntos de su tiempo.

En estos años, evolucionó desde un estilo ligero a la actitud socialmente comprometida de Oliver Twist. Charles Dickens era una personalidad muy reconocida y sus novelas fueron muy populares durante su vida. Su vida familiar fue azarosa, con varios fracasos matrimoniales y muchos hijos.

Murió el 9 de junio de 1870 y sus restos fueron sepultados en la abadía de Westminster.

Obras

Papeles póstumos del Club Pickwick, 1836 - 1837
Oliver Twist, 1837 - 1839
Nicholas Nickleby, 1838 - 1839
La tienda de antigüedades, 1840 - 1841
Barnaby Rudge, 1841
Cuento de Navidad, 1843
Martin Chuzzlewit, 1843 - 1844
Dombey e hijo, 1846 - 1848
David Copperfield, 1849 - 1850
Casa desolada, 1852 - 1853
Tiempos difíciles, 1854
La pequeña Dorrit, 1855 - 1857
Historia de dos ciudades, 1859
Grandes esperanzas, 1860 - 1861
Nuestro común amigo, 1864 - 1865
El guardavía, 1866

sábado, 17 de septiembre de 2016

Los escritores de septiembre



Como todo septiembre, mes de la patria, el libro programado en el Club de la Buena Estrella es de un salvadoreño. Este año leeremos dos, pero como vamos a la mitad del mes, recién terminamos el primero: "La sirvienta y el luchador" de Horacio Castellanos Moya. No pude asistir a la última reunión para hablar de este libro y fue una lástima porque me hubiera gustado comentar sobre él. Solo puedo decir que a mí sí me gustó; el principio es nauseabundo, uno de los que más asco me ha dado, es muy crudo (creo que tengo problemas con mis gustos, el de Llorente también me pareció bueno aunque es perturbador), pero es entretenido y se lee bastante rápido. En particular me pareció genial el hecho que mencionara justo los dos colegios donde estudié (se que es una ridiculez, pero eso me hace sentirlo más cercano) aunque fuera solo porque "iban pasando cerca". Sí, lo reconozco, se le pasa la mano con las coincidencias, llega un punto en que es demasiado inverosímil que todos los personajes estén conectados y que todo pase en dos días, pero igual me sigue gustando, no es lo mejor que he leído, pero esta muy lejos de ser lo peor; del 1 al 10 le doy 7.5. 

Gracias al club he tenido la oportunidad de conocer escritores salvadoreños, algo que yo no consumía como lectora individual y todos los que he leído sin excepción me han gustado, unos más que otros, pero es muy grato darme cuenta cuanto talento hay en nuestro país, algo que nos cuesta reconocer o mejor dicho algo de lo que yo no tenía conciencia y que ahora con propiedad puedo afirmar que sí hay, pero además, con la novela de Castellanos Moya caí en cuenta (soy medio lenta para captar las cosas) que no solo hay buenos escritores, sino que hay una gran variedad; que no solo existen poetas, escritores de la guerra o un género en particular, el país cuenta con suficiente talento para: generar una novela negra que recrea los tugurios más bajos de México como "Los héroes tienen sueño", presentar un pueblito de Guatemala con unos personajes psicológicamente complicados como la "Noy" y Andrew de "Corazón Ladino", plasmar mediante las fichas de la lotería, una historia de encuentros y desencuentros en medio de montañas y las bombas de la guerra como lo hace "Camino de hormigas", producir un libro capaz de hacernos ver a San Salvador como una especie de "Tierra del Nunca Jamás"  dónde los niños pueden volar, caminar en el mar y llegar desde el otro lado del océano en un barquito de vela para atender a la invitación de una nota en una botella como el bellísimo "La habitación al fondo de la casa", enfrentar al lector con una tragedia que nos recuerda una historia sangrienta, que al margen del bando en el que creamos o incluso si no creemos en ninguno, no podemos negar que es nuestra como lo hace el libro "Noviembre" o hacer sentir la incomodidad, el asco y la repugnancia que produce "La sirvienta y el luchador"; y si no sigo con la lista es por mi desconocimiento, pero estoy segura que deben haber muchos más. 

En mis años de primaria me enseñaron escritores salvadoreños, en especial poetas, pero los veía muy lejanos, como ese bisabuelo que murió antes que uno naciera y que no cabe la menor duda que existió pero solo se conoce mediante una foto que al verla no produce mayor sentimiento, debe ser que la edad no era la indicada para apreciar la importancia y el talento de esas figuras, en bachillerato no recuerdo que haya habido mucha literatura salvadoreña (fue una lástima porque con la excelente maestra de Letras que tuve, hubiera sido un deleite), y por una dejadez de mi parte al no investigar, pasé mucho tiempo pensando que El Salvador "tuvo buenos poetas" y que todos los demás países "tienen buenos escritores" o por lo menos famosospero ahora gracias al club se que no es así, se que México puede tener a Octavio Paz, Nicaragua a Gioconda Belli, China a Mo Yan y un largo etc. pero nosotros tenemos a Menjívar Ochoa, Yolanda Consuegra, Huezo Mixco, Jorge Galán y al controversial y hasta incómodo Castellanos Moya y otro largo etc. también, y que muchos de los salvadoreños son tan buenos y hasta mejores que los escritores de otros países. 

Una vez que asistí a ver una obra en el teatro, una de las actrices contó una anécdota, dijo que su hija estaba en primaria y le pidió una hoja volante dónde anunciaban la obra en la que ella actuaba en ese momento para llevarla al colegio, cuando ella le preguntó para qué la quería, la niña le respondió que para enseñársela a sus compañeros, porque un niño le dijo: "en El Salvador no hay actrices" y ella muy molesta le respondió: "sí hay, mi mamá es actriz y es salvadoreña" y quería mostrar la hoja volante para señalar el nombre de su mamá y que le creyeran, eso la hizo sentir llena de orgullo; pues ahora cuando alguien diga "en El Salvador no hay escritores"  responderé parecido a esa niña y diré: "sí hay, yo he leído varios y gracias al club le he estrechado la mano a más de uno", le mostraré un brochure o el blog del Club de la Buena Estrella señalándolos con nombre y apellido y eso me dará más orgullo de ser salvadoreña que los desfiles del 15 de septiembre. 

viernes, 9 de septiembre de 2016

Un Vikingo en las arenas de la lucha libre de El Salvador


En la reunión del Club del día de ayer me enteré, que El Vikingo es un personaje real de la lucha libre nacional. De hecho, a veintitrés años de haberse retirado, es considerado una "leyenda" para algunos conocedores, o seguidores de los años setenta. Sobra decir que mis conocimientos sobre el tema son casi nulos. Y digo casi, porque el papá de una de mis compañeras del colegio era luchador, y ella eventualmente nos lo presumía enseñándonos algunas fotos de él en sus tiempos de juventud, haciendo alguna pose de campeonato. Es decir, que dada mi ignorancia sobre el tema, quedé agradablemente impresionada al saber que nuestro protagonista del libro de septiembre está basado en un luchador que realmente existió, y que fue alabado en algunas arenas de Centro y Sur América, aunque por supuesto hay que aclarar que no es biográfico.

Luego me puse a investigar y descubrí que la lucha libre fue muy popular en nuestro país y tuvo su época de oro a mediados de los años 60 hasta a finales de la década de los 70, gracias a la popularidad de los luchadores mexicanos como El Santo, Blue Demon, Huracán Ramírez, El Médico Asesino, Cavernario Galindo, Dr. Wagner, Black Shadow, el Rayo de Jalisco, Mil Máscaras, Gory Guerrero, etc.

Las películas y popularidad de los luchadores El Santo y Blue Demon, héroes populares mexicanos que luchaban contra toda clase de enemigos infernales y diabólicos, hicieron que muchos compatriotas nuestros, admiradores de éstos dos personajes, se interesaran en aprender el oficio de luchador profesional; no solamente para practicar un deporte viril, sino, como medio de obtener un medio de ingreso adicional a su trabajo u oficio.

Y fue así como empezaron a surgir los primeros luchadores nacionales como El Olímpico, Kali Valdez (bautizado como El Gladiador Cuzcatleco), el Sordomudo Cruz (Sordomudo de verdad), El Diablo Rojo, El Gran Chema, el Chato Monterrosa, La Sombra, El Apache (famoso torturador de la SIC que fuera ajusticiado por un comando urbano de la guerrilla), El Águila Migueleña (que muriera haciendo la ruleta rusa con el Apache), el Campesino (que usaba las botas 7 leguas de la ADOC), Zas primero, Panchito Cortéz, el Cerrajero, el Búfalo, el Leñador, el Comanche Lima, el Rayo Hondureño, el Bucanero, la Araña Negra, Jon Gil Dong, el Vikingo (nuestro protagonista en cuestión), Súper Muñeco, y muchísimos más. Las primeras luchas profesionales fueron realizadas en el antiguo Gimnasio Nacional, que quedaba sobre la segunda calle oriente. Al ser demolido éste, fueron trasladadas al viejo Cine Popular conocido como “El Pulgoso”, (hoy cine Libertad, también ya abandonado), y alcanzó su clímax en la Arena Metropolitana de la Calle Concepción, en el barrio del mismo nombre.

La popularidad de la lucha libre en El Salvador subió a su más alto nivel cuando la fábrica de calzado ADOC patrocinó la transmisión de los eventos de lucha desde la Arena Metropolitana los sábados por la noche, cuyo locutor principal fue Don Miguelito Álvarez, conocido como “el Decano” de los comentaristas deportivos.

Al subir la popularidad de las veladas de lucha libre, los promotores empezaron a contratar luchadores de otros países para que vinieran a nuestro país. Fue así como pasaron por los encordelados de la Metropolitana luchadores como Tonina Jackson, el Médico Asesino, Mil Máscaras, Frankenstein, los Hermanos Muerte, Cavernario Galindo, Gory Guerrero, Bobby Galeano, León Kirilenko, mejor conocido como el Ruso Loco, el Perro Aguayo y también muchos luchadores suramericanos; entre ellos, el más sobresaliente de todos, el luchador The Tempest, que con sus golpes de karate y sus ágiles llaves y lances aéreos, se ganó la simpatía y la admiración de la fanaticada.

Casi siempre las luchas eran a ganar dos de tres caídas. Eran combates individuales, pero también había relevos australianos, dos contra dos, tres contra tres y peleas sin límite de tiempo. Las peleas más emocionantes eran donde los luchadores apostaban su máscara o su cabellera para humillar al oponente. Algunos tal vez recuerdan haber visto cortar la cabellera del quizás mejor luchador rudo nacional de todas las épocas, y el más odiado, el temido Bucanero, así como también la de Kali Valdez. 

El árbitro de lucha más famoso de entonces fue el Tío Tigre Cardoza, también odiado por los seguidores de los luchadores técnicos, porque siempre le daba ventaja a los rudos. Tío Tigre también se hizo después luchador rudo. 

Muchos años después, nos llegó por televisión “Titanes en el Ring”, programa producido en Argentina, pero más que lucha libre era un programa infantil. Los Titanes en el Ring hicieron una gira por toda América y visitaron El Salvador haciendo su presentación en El Poliedro. Entre sus luchadores más famosos estaban: Martín Karadagián, La Momia Blanca, La Momia Negra, El Armenio Ararat, TPS, Caballero Rojo, Yolanka, Ulises el griego, Pepino el payaso, D’artagnan, Don Quijote y Sancho Panza, el Coreano Sun, Mercenario Joe, y un personaje, que no era luchador, pero que era parte del show, la Viuda de las flores rojas.

La lucha norteamericana actual de la WWF es una copia de la lucha libre mexicana, y sus mejores exponentes como Hulk Hogan, The Rock, The Undertaker, no son mejores que los luchadores mexicanos. 

La lucha libre, más que un deporte, es un espectáculo, y a pesar de que casi todo es coreografía, no por eso deja de ser peligroso, y los peleadores se golpean de verdad. Muchos han muerto por una mala caída, y otros sufrieron quebraduras y marcas de por vida.

Cuando la concurrencia a la Arena Metropolitana decayó, surgieron otras como la Arena Rivera Escalante del Barrio Santa Anita, que trataron de darle continuidad a la afición por la lucha. Pero la guerra, el surgimiento de otras formas populares de entretenimiento y otros deportes, hicieron que estas arenas también cerraran sus puertas.

Últimamente nuevos promotores, así como también viejos y nuevos luchadores nacionales han empezado a montar veladas de lucha libre en la Casa del Artista Nacional. Ojalá que les vaya bien.

Por de pronto, solo podemos recordar cuando a la cuenta de tres segundos, el luchador técnico ponía “espaldas planas” al odiado rudo con llaves, candados y lances espectaculares como la doble Nelson, la quebradora, la de a caballo, piquetes a los ojos, la desnucadora, patadas voladoras, tijeretas y el salto mortal desde la tercera cuerda.

RECORTE Y ENTREVISTA

Y además, encontré este recorte y esta entrevista que le hicieron al Vikingo...



Ustedes que saben, ¿quién se nos habrá escapado en esta mini reseña?


Fuentes: 
- Memoriasguanacas.blogspot.com
- Youtube
- Luchalibreguatemala.wordpress.com

jueves, 8 de septiembre de 2016

Feria de libros usados




Buenos días amigos, espero que estén muy bien.

Como ustedes saben, el Club de la Buena Estrella tiene dentro de sus iniciativas, hacer una plataforma virtual en la que todos nuestros procesos estén automatizados, pero además, que otros clubes de lectura puedan utilizar nuestro Método CBE para la administración de sus grupos. Por tal motivo, hicimos el año pasado una rifa para la recaudación del primer 50% de anticipo que ya se les entregó a la empresa que lo está diseñando.

Ahora, ya casi llegamos a la fecha en que debemos entregarles a ellos la otra mitad del desembolso. Para tales efectos, estamos organizando una venta de libros usados, para lo cual volvemos a solicitarles su valiosa colaboración por si tienen algunos ejemplares de libros que consideran que ya no van a leer, que tienen repetidos, que les ocupan espacio, o que simplemente nos quieran donar para esta actividad. Haremos un inventario detallado de los libros que nos donen, para luego pasarles las cuentas. Me pueden escribir a clubdelabuenaestrella@gmail.com

Más adelante les daremos detalles de dónde lo llevaríamos a cabo y la fecha y hora.

Muchísimas gracias anticipadas por apoyar como siempre nuestras iniciativas.

¡Saludos! y ¡felices lecturas!

lunes, 5 de septiembre de 2016

La sirvienta y el luchador, Horacio Castellanos Moya


«Me parece que hay dos tipos de escritores: los visuales y los auditivos. Yo me ubicaría en este segundo grupo, donde lo más importante es el tono, el ritmo y la intensidad de la voz narrativa, la estructura y la velocidad de la prosa, antes que la capacidad para describir espacios o caracteres. No me siento a escribir si no he escuchado e interiorizado la voz que cuenta, ya sea en primera o en tercera persona. Y la voz que cuenta al principio es apenas una intuición, luego un balbuceo con destello, y en seguida un tono y un ritmo precisos. Una vez que esa prosa comienza a andar, la acción y la aventura tienen que cabalgar sobre ella». 
Horacio Castellanos Moya

Amigos del Club de la Buena Estrella:

Como les anticipamos en el post del libro "El sueño de Mariana" de Jorge Galán, este mes de septiembre está reservado a dos escritores salvadoreños y por tanto tendremos dos lecturas. La segunda de ellas se trata de "La sirvienta y el luchador" del escritor también salvadoreño Horacio Castellanos Moya. Como tuvimos un pequeño inconveniente en adquirir el libro de Galán, vamos a comenzar con el de Castellanos Moya, y lo leeremos a partir de ahora hasta el día 16 de septiembre cuando comentaremos el final.

Esperamos que  nos acompañen en ambas lecturas.

La sirvienta y el luchador es una propuesta de Roberto Rivas

SINOPSIS

La historia de esta novela se centra en El Vikingo, un viejo ex luchador profesional que quiere demostrar a sus superiores en la policía que sigue siendo un tipo duro capaz de cumplir todos los encargos, sale con otros compañeros con la misión de llevar a los calabozos del Palacio Negro a unos jóvenes sospechosos. Al día siguiente, una criada, María Elena, acude a servir por primera vez a casa del nieto recién casado de su antiguo patrón, y se encuentra con que no hay nadie para recibirla. Tras preguntar a los vecinos y recibir llamadas cada vez más alarmadas de la familia, María Elena intuye que la desaparición de Albertico y Brita encubre algo muy grave. 

Necesita echar mano de un viejo conocido suyo en la policía, del que recuerda que trabajó vigilando a su patrón y que la había cortejado a ella. En sus inocentes pesquisas, María Elena presencia salvajes detenciones y es testigo de los altercados de grupos subversivos, entre cuyos encapuchados reconoce fugazmente a alguien familiar. Su preocupación se tornará angustia en cuanto se pregunte también por el paradero de su hija y de su nieto.

FICHA DEL LIBRO

Viñeta:                    Autor salvadoreño
Libro:                      La sirvienta y el luchador
Autor:                     Horacio Castellanos Moya
Nacionalidad:         Salvadoreño
Año:                        2014
Total de páginas:     367
Editorial:                 Tusquets
Series:                     Coleccion Andanzas (Book 750)
Idioma original:      Castellano
ISBN:                      978-6074212501











DIVISIÓN DE LECTURAS

Jueves 8 de septiembre de 2016
Viernes 16 de septiembre de 2016
Biografía del autor | 
Primera y Segunda Parte del libro
Tercera y Cuarta parte
Final del libro
Pág. 57 del PDF
Pág. 118 del PDF

RESEÑA 

Pueden leer una reseña que Miguel Huezo Mixco le hizo al libro en el periódico digital Contrapunto aquí.

SOBRE EL AUTOR

Horacio Castellanos Moya nació el 21 de noviembre de 1957, en la ciudad de Tegucigalpa, capital de la república de Honduras. Fue trasladado a San Salvador en los primeros años de su infancia. Vivió en la capital salvadoreña hasta 1979, período en el que tuvo que abandonar también sus estudios de literatura, desarrollados en la Universidad de El Salvador. Tras su salida del país se dio a conocer su antología poética La margarita emocionante, donde compiló trabajos de seis poetas, entre ellos Mario Noel Rodríguez, Miguel Huezo Mixco y él mismo.

Residió durante medio año en Toronto, Canadá, en cuya York University cursó estudios históricos y de áreas comunes. Volvió a su ciudad natal, en cuya Universidad Nacional laboró de marzo a julio de 1980. Establecido en San José (Costa Rica), de agosto de 1980 a septiembre de 1981 se desempeñó como corrector de pruebas en la Editorial Universitaria Centroamericana (EDUCA).

El 18 de septiembre de 1981 llegó a la ciudad de México, donde permaneció por una década y trabajó como redactor en la Agencia Salvadoreña de Prensa (SALPRESS), corresponsal de la revista brasileña Cuadernos del tercer mundo, analista político de la empresa privada ANAFAC y editor de la Agencia Latinoamericana de Servicios Especiales de Información. Entre septiembre de 1986 y enero de 1987 se trasladó de la ciudad de México al pueblo de Tlayacapa (Cuernavaca), donde escribió su primera novela, La diáspora, dedicada a contar las experiencias de los intelectuales salvadoreños exiliados a causa del conflicto armado (1979-1992). Esta obra ganó el Premio Nacional de Novela 1988, patrocinado por la Universidad Centroamericana "José Simeón Cañas". Al finalizar el período bélico salvadoreño (1979-1992), regresó a San Salvador a participar en la fundación del primer medio impreso de la posguerra: el semanario Primera plana (San Salvador, 1995-1996).

Como periodista se ha desempeñado como corresponsal, editor y director de diversos periódicos y revistas en las capitales mexicana y salvadoreña. Sus escritos han sido difundidos por numerosas publicaciones periódicas de Hispanoamérica, entre las que se encuentran el diario La opinión (Los Ángeles, California), las revistas Tendencias y Cultura (San Salvador, El Salvador), el periódico semanal Journal do Pais y Cuadernos del tercer mundo (Río de Janeiro), los diarios El día y Excélsior (México), las revistas Proceso, Casa del tiempo, Plural, Límite sur, Estrategia y La brújula en el bolsillo (México).

Residente por algunos meses en España, después de esa estancia dio a conocer sus obras, entre ellas La diabla en el espejo en 2000, finalista del premio internacional "Rómulo Gallegos", en su edición del año 2001.

Con "El asco" Castellanos Moya logró una repercusión internacional. Es una novela que realiza un homenaje a los personajes de Thomas Bernhard que incluso logró impresionar al traductor al español del escritor austríaco. Se publicó en 1997 y ya lleva siete ediciones en El Salvador, en donde se convirtió en el libro de culto de los últimos años, pasando de mano en mano.

EN 1999 se trasladó a España y desde 2001 residió en la Ciudad de México. Entre 2004 y 2006 vivió en Fráncfort, por la invitación del programa "Cities of Asylum" de dicha ciudad, durante el 2009 fue investigador invitado en la Universidad de Tokio. Actualmente trabaja en la Universidad de Iowa y es un columnista regular para la revista Sampsonia Way Magazine.

Definido por Roberto Bolaño como un "melancólico que escribe como si viviera en el fondo de alguno de los muchos volcanes de su país", El Salvador, Horacio Castellanos Moya es una de las voces más provocadoras y originales de la literatura centroamericana de posguerra. Su obra es una exploración crítica de la temática y retórica de la violencia. La gratuidad del crimen, los abusos de la derecha y de la izquierda, el deterioro de las utopías revolucionarias y el desencanto de los que lucharon por ellas, son algunos de los motivos que aparecen en sus historias, en las que hace gala de un estilo depurado, nervioso y contundente. Un eficaz uso del monólogo y del lenguaje coloquial son dos de los rasgos más característicos de su escritura.


BIBLIOGRAFÍA


Novela

La diáspora (1988)

Baile con serpientes (1996)

El Asco. Thomas Bernhard en San Salvador (1997)

La diabla en el espejo (2000)

El arma en el hombre (2001)

Donde no estén ustedes (2003)

Insensatez (2004)

Desmoronamiento (2006)

Tirana memoria (2008)

La sirvienta y el luchador (2011)

El sueño del retorno (2013)


Cuento

¿Qué signo es usted, niña Berta? (1988)

Perfil de prófugo (1989)

El gran masturbador (1993)

Con la congoja de la pasada tormenta (1995)

El pozo en el pecho (1997)

Indolencia (2004)

Con la congoja de la pasada tormenta. Casi todos los cuentos' (2009)


Poesía

Poemas (1978)

La margarita emocionante (1979)

Ensayo:

Recuento de incertidumbres: cultura y transición en El Salvador (1993)

La metamorfosis del sabueso: ensayos personales y otros textos (2011)


PREMIOS

Premio Nacional de Novela 1988, patrocinado por la Universidad Centroamericana "José Simeón Cañas".


Fuentes: Escritores.org, Amazon.